La satisfacción de necesidades está sujeta a una restricción presupuestaria, entre las necesidades se identifican las necesidades básicas primarias (alimentos, vivienda, vestido) y las secundarias (necesidades psicológicas, sociales, afectivas, etc). El momento que un individuo busca satisfacer tales necesidades obtiene una utilidad, la cual puede cuantificarse (cuando adquiere dichos bienes y servicios).
La teoría del consumidor estudia la forma en la que un consumidor asigna su presupuesto entre distintas alternativas, las razones por las que actúa de determinada manera, y como responde ante cambios que afectan directamente sus posibilidades de consumo.
El gasto de consumo final de los hogares en Bolivia, representa alrededor del 70% del producto Interno Bruto, y es obvia la importancia que tiene este sector para la economía, además la comprensión de la demanda desde el lado de los hogares es de interés en el análisis de la teoría económica, especialmente el análisis del bienestar.
En esta investigación se analiza la demanda de los hogares bolivianos, concentrándose en los cambios en las condiciones de mercado (cambios en los precios y en los ingresos) sobre la demanda de ciertos grupos de alimentos y sus sustitutos (efecto sustitución). Para cuantificar esto se requiere a menudo de modelos que impliquen sistemas de demanda. En este trabajo se utilizó el sistema de demanda desarrollada por Deaton y Mullbauer denominado Sistema Demanda casi Ideal de Alimentos (AIDS por sus siglas en inglés). Usando esta herramienta para estimar elasticidades precio, ingreso y cruzada de la demanda de los alimentos consumidos dentro del hogar en Bolivia, usando para ello las encuestas de hogares que el Instituto Nacional de Estadística ha elaborado para el año 2016 y se las compara con las elasticidades de años anteriores, tratando de establecer cambios en las elasticidades.
Por otra parte, se han estimado los componentes de los gastos de consumo alimenticio: área de residencia, condición de pobreza, tamaño del hogar y región natural. Adicionalmente se realizó la evolución de los gastos de consumo alimenticio en el periodo 2005-2016 y se encontraron datos relativos que ayudaran a determinar comportamientos futuros de esta importante variable.
El gasto de consumo final de los hogares en Bolivia, representa alrededor del 70% del producto Interno Bruto, y es obvia la importancia que tiene este sector para la economía, además la comprensión de la demanda desde el lado de los hogares es de interés en el análisis de la teoría económica, especialmente el análisis del bienestar.
Si bien el estudio económico y econométrico de la demanda de las elasticidades de los alimentos ha tenido un notable crecimiento a nivel internacional, en nuestro país, existen muy pocos estudios empíricos, que analicen los cambios generados en los sistemas de demandas de alimentos y la configuración del gasto de consumo en alimentos, en estos últimos años. La falta de datos sistemáticos sobre estos fenómenos en nuestro país, es quizás el principal motivo de esta carencia.
Para tratar de encarar este vacío, se usaron las Encuestas de Hogares (EH), que el Instituto Nacional de Estadística elabora cada año. Las mismas constituyen una fuente de información de gran valor desde el punto de vista estadístico, ya que “permite tener una gran cantidad de observaciones, limita el problema de la agregación de los datos que se dan muchas veces en las estimaciones con datos de series de tiempo y permite introducir variables demográficas de los consumidores para analizar su efecto sobre el consumo de alimentos”
La información sobre elasticidades precio, ingreso y cruzada de la demanda puede ser de gran utilidad para planificar estrategias de apoyo a grupos poblacionales de menores ingresos y la formulación de estrategias comerciales y políticas públicas.
La primera necesidad de los individuos es sobrevivir preservando su estado de salud física y mental. Esta, condiciona cualquier otra necesidad. Es explicable, entonces, la importancia que tienen los alimentos, ya que permiten -mediante su absorción- el desarrollo pleno de actividades físicas y mentales.
Por lo tanto, la importancia de estudiar los cambios en las condiciones de mercado (y el efecto que tienen estas en la economía alimentaria; el sistema de demanda de alimentos y el consumo de alimentos), está directamente relacionada con el nivel de bienestar de la población.
Si bien el estudio económico y econométrico de la demanda de las elasticidades de los alimentos ha tenido un notable crecimiento a nivel internacional, en nuestro país, existen muy pocos estudios empíricos, que analicen los cambios generados en los sistemas de demandas de alimentos y la configuración del gasto de consumo en alimentos. La ausencia de datos sistemáticos sobre estos fenómenos en nuestro país, es quizás el principal motivo de esta carencia.