La pregunta por cómo generar las condiciones en los escenarios educativos para posibilitar la transformación de las relaciones y estructuras que han estimulado la violencia continuada en Colombia, tiene ya una larga tradición en nuestro contexto. Esta tradición ha estado informada por la dicotomización “paz/violencia” que emerge de una visión de la paz en términos de la identificación de las causas de la violencia, es decir, de las ideas que harían posible la consolidación de la paz a partir del estudio sistemático de la violencia. En este texto, sin embargo, queremos plantear una ruta alternativa, a saber, la de identificar las posibilidades y potenciales significados y contenidos que adquiere la idea de paz a partir de estudio sistemático de experiencias que se asumen ellas mismas performando la paz, es decir, desde las prácticas que se enuncian como prácticas pedagógicas, comunitarias e investigativas de educación para la paz. Las prácticas fueron estudiadas a partir de un proceso de investigación-acción colectiva y colaborativa en el que cada investigador-a se propuso investigar su propia práctica de educación para la paz a partir de los acuerdos, decisiones y opciones metodológicas que fuimos construyendo como colectivo durante un proceso de dos años. Como resultado de la investigación, identificamos la aparición de significados de paces plurales y sus relaciones con los contextos de emergencia y con los relatos de las violencias.
Si bien las experiencias suponen la comprensión de las violencias como estructurales, es decir, como condiciones sociales, económicas, políticas y culturales que producen hechos victimizantes, esta lectura de las violencias no implica necesariamente una comprensión de la paz estructural, en mayúscula y homogénea. Más bien, las experiencias apelan a los ejercicios de construcción de paz, muchos de ellos con una larga trayectoria, que se perfilan en las vidas cotidianas, en las prácticas concretas de comunidades particulares, que se constituyen como instancias de paces en plural, como transgrediendo la dicotomización entre violencia y paz. El gesto de construir paces desde lo cotidiano implica más bien el reconocimiento de que lo estructural de la violencia influye, pero no determina todas las posibilidades de vida de comunidades y grupos sociales. Más bien, el énfasis está puesto en la posibilidad de contar las otras historias, las historias de las resistencias, de la reconstrucción, del retorno a los territorios, de la sobrevivencia en últimas, permite abrir el espectro de las paces posibles.
Las prácticas de referencia se sitúan en territorios plenamente identificados y definidos desde lo local, sean municipios como Cali, Medellín, Bogotá, Cauca o unos más específicos como corregimientos -La Balsa, Corinto, Candelaria, Palmira o Instituciones Educativas-. También en regiones como el eje cafetero, Valle del Cauca o Antioquia. Son territorios marcados por la exclusión social, política, económica y cultural, por la vulneración de derechos y por sus características en unos casos urbanos al ser capitales de departamentos y en otros rurales con comunidades campesinas, indígenas y afros. Los escenarios en los que se produce la reflexión, lo conforman personas o colectivos que implican comunidades académicas integradas por docentes universitarios mayoritariamente y estudiantes en algunos casos. Son universidades o instituciones universitarias, así como fundaciones privadas que tienen por función la producción de conocimiento y de ahí la importancia de la investigación en su quehacer. Esa acción investigativa, de fortalecimiento comunitario y pedagógico se orienta a problemas de referencia con comunidades, organizaciones sociales, espacios universitarios donde se desarrolla educación formal e informal no escolarizada. Los sujetos implicados son mayoritariamente jóvenes, en unos casos universitarios en otros hijos-as de trabajadores-as, niños-as, indígenas y líderes de organizaciones sociales. Es el reconocimiento del valor en lo especifico y particular, sin pretensiones de universalizar u homogenizar estas prácticas.