“La Guerra de las Malvinas desde México. Análisis de la participación de los exiliados argentinos en la prensa mexicana en 1982: polémica sobre dictadura, nacionalismo y antiimperialismo.”
En el trabajo a presentar se analizarán las publicaciones que se realizaron en la prensa mexicana referentes a la Guerra de las Malvinas y los debates respecto al nacionalismo y el antiimperialismo que se desarrollaron a partir de la decisión de apoyar o no al gobierno dictatorial argentino en la lucha por la recuperación de las Islas Malvinas.
A partir de 1976 Argentina vivió una de las dictaduras más sangrientas de América Latina, que tuvo vigencia hasta 1983. Como producto de la represión que este gobierno ejerció, además de los asesinatos y las desapariciones, un número importante de personas tuvieron que salir del país para salvar sus vidas.
México jugó un papel destacado en la recepción de los exiliados argentino. Les abrió sus puertas y espacios laborales, que les permitieron permanecer en el país hasta el fin del gobierno dictatorial, e incluso varios decidieron continuar residiendo en México aún cuando ya podían regresar a su país.
La prensa mexicana sostuvo un marcado interés por los acontecimientos argentinos. Incluso incorporó en su redacción a un contingente de periodistas, intelectuales y académicos argentinos exiliados que dio gran notoriedad a las cuestiones argentinas, desde el análisis político, la crítica literaria, la crónica deportiva y cultural. Los periódicos que dieron mayor cobertura a los acontecimientos argentinos fueron El Día y el Unomásuno, sin embargo, otros periódicos y revistas como Proceso, Cuadernos de Tercer Mundo, La Prensa, Excélsior, entre varios otros también demostraron un gran interés.
Los argentinos más activos en la prensa mexicana fueron Rodolfo Puiggros, profesor universitario y Gregorio Selser, destacado periodista socialista, antiimperialista que en su amplia obra se dedicó a denunciar las acciones intervencionistas en América Latina y a documentar la historia latinoamericana del siglo XX. También publicaron figuras como Adolfo Gilly, Ignacio González Janzen, Carlos Alberto Burgos, Roberto Bardini, Carlos Varella, José Enrique Gorlero, Miguel Ángel Piccato, Nicolás Casullo, Luis Bruschtein, Antonio Marimón, Oscar González, José Ricardo Eliaschev, Héctor Mauriño, Horacio Serafini, Guillermo Almeyra, Carlos Ulanovsky, María Seoane (Laura Avellaneda), María Victoria del Piero (Victoria Azurduy), Miguel Bonasso, Mempo Giardinelli, entre muchos más.
Durante los años de la dictadura militar (1976-1983) fueron varios los temas relacionados con Argentina que llamaron la atención de la prensa mexicana y de los exiliados, como los acontecimientos políticos, las desapariciones y asesinatos, principalmente de literatos como Haroldo Conti, Francisco Paco Urondo y Rodolfo Walsh, la solidaridad que despertaron las Madres de Plaza de Mayo, etc. Sin embargo, el conflicto bélico entre Argentina e Inglaterra de 1982 llamado La Guerra de las Malvinas, fue sin duda el acontecimiento con mayor impacto en la prensa mexicana, donde tuvieron lugar debates, pronunciamientos, movilizaciones y polémicas. Como dice Pablo Yankelevich “el asunto de las Malvinas sirvió también para ventilar antagonismos políticos de larga data entre los periodistas exiliados, pero también (…) entre algunas organizaciones de la izquierda mexicana ”.
La dictadura argentina, en pleno deterioro, bajo el mando del presidente en turno, general Leopoldo Galtieri, tomó la decisión de recuperar las Malvinas Argentinas en manos de Inglaterra, declarando la guerra el 2 de abril de 1982. La dictadura argentina llamó a la solidaridad popular apelando al nacionalismo y al antiimperialismo. En este contexto, el fraccionado exilio argentino en México debió fijar su postura, sin embargo y como era de esperar, no todos coincidieron. Los organismos relacionados con el exilio y los Derechos Humanos fueron de los primeros en fijar su postura, calificando la ocupación de las Malvinas como una medida destinada a evadir las responsabilidades de la dictadura ante la inminente crisis económica, política y social del país y aprovecharon para denunciar la existencia de más de 30 mil desaparecidos, además de presos y muertos a mano de terrorismo de Estado.
El periodista argentino Gregorio Selser rápidamente fijo su postura y a lo largo del conflicto se destacó por la cantidad y calidad de información que publicó. Casi un centenar de extensos y documentados artículos dedicados a la historia y al análisis político del conflicto del Atlántico, incluyendo el análisis de doctrinas y estrategias militares en América Latina, los intereses de las grandes corporaciones internacionales, el origen y desenvolvimiento de instituciones interamericanas como la OEA, los tratados militares y los entretelones políticos de la situación argentina. El trabajo de Selser fue publicado para contrarrestar lo que él mismo calificó como “aluvión de chauvinismo, fanatismo y acriticismo del periodismo argentino”. Consideró que, si bien el reclamo histórico argentino por la devolución de las Malvinas tenía toda la razón y era justo, la invasión que realizaba el gobierno dictatorial era un “asalto diversionista que procuraba preservar el poder de los militares” y que de ninguna manera se podía apoyar. Su postura llevó a sostener una polémica con José Ricardo Eliaschev, exiliado peronista, quién terminó criticando a Selser por no “ejercer activamente el nacionalismo en su propia patria y su propio pueblo. Son nacionalistas en Timbuctú. En casa, ni modo.”
La polémica no sólo dividió al exilio argentino, también se abrió el debate a sectores de este exilio y de la izquierda mexicana. Por ejemplo, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), quien se reivindicaba como representante de la sección mexicana de la IV Internacional Comunista entró en la polémica defendiendo el carácter antiimperialista de la Guerra de las Malvinas. Al respecto respondieron los trotskistas argentinos Adolfo Gilly y Guillermo Almeyra, condenando el nacionalismo reaccionario.
Otros exiliados que publicaron en la prensa mexicana sobre el conflicto de las Malvinas fueron Oscar González, quien desde las páginas del periódico Unomásuno, criticaba el actuar de la dictadura ya que no se podía ser el abanderado de la soberanía nacional, cuando se le prohibía a los ciudadanos el ejercicio de la soberanía popular. También Miguel Bonasso, antiguo vocero de Montoneros se ocupó del tema, entre varios destacados intelectuales argentinos como Marcos Kaplan, David Viñas, José Luis Bernetti, Laura Avellaneda, Antonio Marimón (quién viajó a Buenos Aires como corresponsal del periódico mexicano Unomásuno). También se encargaron del tema intelectuales de otras nacionalidades como el brasileño José Tiago Cintra, el chileno Jorge Uribe, el uruguayo Carlos Fazio, el colombiano Gabriel García Márquez, el boliviano Mario Guzmán Galarza, entre otros. Incluso varios periodistas mexicanos se interesaron por el conflicto, como Raymundo Riva Palacios, quien viajó a Argentina como enviado especial del periódico mexicano Excélsior, también el periodista y novelista mexicano Fernando del Paso, José Reveles, Francisco José Paoli, Abelardo Villegas publicaron al respecto.
En general todos coincidieron con la naturaleza justa del reclamo argentino por la soberanía de las Malvinas y también con la imposibilidad de apoyar al gobierno dictatorial argentino. Sin embargo, a pesar de estas importantes coincidencias hubo polémicas y debates donde el telón de fondo eran las diferencias ideológicas o políticas de los intelectuales, principalmente de los exiliados argentinos en México, pero como ya se dijo, también las diferencias con organizaciones de izquierda mexicanas.
Para concluir, en el presente trabajo se profundizará sobre el análisis de las diferentes posturas que la prensa mexicana dio lugar respecto al conflicto de la Guerra de las Malvinas para poder entender los entretelones de estas polémicas. Y así, tener un mayor conocimiento respecto a debates relacionados con conceptos como nacionalismo y antiimperialismo; además de entender más sobre el exilio argentino en México y su relación con la prensa mexicana.