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Resumen de ponencia
Censo de Radios Comunitarias en Chile: Radiografía de cuántos somos, dónde estamos y qué hacemos

*Juan Domingo Ramírez Cáceres



La historia de la radio comunitaria (RC) en Chile no tiene la evolución de otros países latinoamericanos como Bolivia, Ecuador, Argentina o Colombia. Durante la dictadura de Pinochet (1973-1990) se persiguió a quienes intentaron crear movimientos comunitarios comunicacionales, reprimiendo y encarcelando a los que lo intentaban. También la dictadura mantuvo en aislamiento a las universidades y centros de estudio que intentaban visibilizar, organizar y sistematizar la acción de estos movimientos. Aunque a finales del régimen cívico-militar nacieron algunas experiencias en barriadas opositoras en Santiago y en algunas regiones del país, las primeras discusiones legislativas y experiencias de radios comunitarias sólo se dieron -de manera muy limitada- en 1990 lo que generó una restrictiva ley en 1993 la cual fue reformada en 2012, que tampoco aportó mucho más sobre lo que había. La potencia máxima autorizada es de 25 watts y su ubicación en el espectro está limitada al espacio entre el 107 y 108 de la frecuencia FM, a diferencia de otros países latinoamericanos en los que se reserva al menos un tercio de las frecuencias FM para las organizaciones comunitarias.
La legislación tampoco no ha tenido en cuanta la valoración, visibilización y apoyo el apoyo a estos movimientos. Así también, es prácticamente nulo el conocimiento y discusión por parte de los legisladores sobre el Derecho a la Comunicación.
Con más de 300 emisoras comunitarias registradas en 2018, la asociatividad de estas es baja, consecuencia, de acuerdo con diferentes estudios (Ramírez, 2015; Del Valle y Olivares, 2017; Ortega, 2012) de las restricciones instauradas en dictadura y que aún permanecen tanto en la ley como -podría decirse- en el actuar de la sociedad. Si bien la mayoría pertenece a organizaciones comunitarias, no puede reconocerse aún un movimiento de RC en Chile. A ello se agrega que no existen bases de datos fiables para identificar y catalogar RC con o sin concesión. Las estadísticas del Estado contienen sólo datos técnicos, ubicaciones, direcciones, frecuencias que a menudo son incorrectas.
Por ello, se realizó un Censo de RC, donde se logró localizar 363 estaciones en el país, número superior al registrado por el Estado, ya que incluye radios sin concesión o libres, ubicándolas en los lugares en que efectivamente funcionan. Los datos han permitido hacer un mapa de su distribución y retratar las estaciones.
Los resultados del censo señalan que RC se autodefinen Urbanas, Urbana-Rural y concuerdan con lo ya señalado por Ramírez (2015), en el sentido que algunas radios que transmiten en zonas totalmente rurales se califican como urbanas-rurales, como una forma de resaltar sus cualidades y pertenecer a la gran ciudad.
Sobre el funcionamiento respecto a los permisos estatales, la mayoría lo hace bajo Concesión, con diferencia de otros países de Latinoamérica. Un 75% tiene existencia legal mientras que sin concesión sólo lo hace el 25%; de este porcentaje, sólo el 21% no están dispuestos a hacerlo, mientras que otras realizan el proceso de concesión (25%) o tienen problemas para hacerlo: 23% no tienen el dinero para conseguir los permisos.
Respecto a la Asociatividad el análisis refuerza la hipótesis de que no existe un movimiento coordinado de radios comunitarias. Existen dos organizaciones referentes: la Asociación nacional de Radios Comunitarias y Ciudadanas de Chile (Anarcich) y la sección Chile de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc-Chile). El 49% de las emisoras no pertenece a ninguna asociación, mientras que el 51% si pertenece. Las razones para no pertenencia son el desconocimiento de las organizaciones (34%), mientras que sólo el 20% de los que no pertenecen no están interesados en hacerlo.
En relación con Internet y el uso de Redes sociales, ha habido un cambio interesante en los últimos 4 años. La mayoría de las radios tienen Banda Ancha (76%), mientras que la mayor presencia en la web está en Fan Page, aplicación que desplazó a Twitter y Messenger como redes de comunicación con las audiencias. También irrumpe como herramienta de contacto la aplicación WhatsApp.
Los datos obtenidos en el Censo pretenden servir como datos duros para las organizaciones comunitarias y las propias radios, para mejorar -en la medida de lo posible- su asociatividad y tener más información para tomar sus decisiones. Asimismo, puede servir como un aporte para generar políticas públicas en torno al movimiento comunitario.
Además, sus datos aportan insumos para la segunda fase de esta investigación, que consiste en entrevistas con los gestores de las radios, con el fin de llegar a un perfil más completo de las radios comunitarias en Chile.

Nota: Investigación financiada por el proyecto de iniciación FONDECYT no. 11160386 "radios comunitarias en Chile: Análisis de las variables de asociatividad, comunidad y afectividad en los procesos radialistas". 2016-2019-Chile:




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* Ramírez Cáceres
Universidad Austral de Chile UACh. Valdivia, Región de Los Ríos, Chile