Vidas y cuerpos en disputa: La despenalización del aborto en el Perú como asunto de derechos humanos y justicia de género
El Perú es un país con altos índices de desigualdad de género, en donde prevalecen discursos, normas y prácticas machistas que vulneran sistemáticamente los derechos humanos de las mujeres, con especial énfasis en sus derechos sexuales y reproductivos.
La criminalización del aborto, especialmente en casos de violación sexual, es un ejemplo claro de ello, pues, debido a sus graves consecuencias en la integridad, bienestar y libertad de las mujeres, representa un serio problema de salud pública y justicia de género que debe ser atendido con urgencia.
Entre dichas consecuencias encontramos una cadena de opresiones que laceran los cuerpos y la dignidad de las mujeres. Los eslabones de esta cadena son los embarazos forzados y las maternidades impuestas consecuencia de la violación, así como los abortos clandestinos y la mortalidad materna sobrevenida de éstos, que atenta contra la dignidad, salud, ciudadanía y vida de las mujeres.
El ordenamiento jurídico peruano penaliza el aborto de forma general, teniendo como única excepción el aborto terapéutico, que es legal desde 1924 fundándose en la protección de la vida o la salud de las mujeres gestantes que están en peligro si se lleva a término el embarazo. Otras causales, tan dramáticas como el de violación sexual, se encuentran penalizadas.
Frente a este escenario- inserto en un fenómeno de represión y disputa sobre los cuerpos y vidas de las mujeres, que la literatura feminista ha denominado “cultura de la violación”- la lucha por la despenalización del aborto y el derecho a decidir en casos de violación sexual sigue vigente.
Desde hace aproximadamente 20 años, las diferentes expresiones -del movimiento feminista peruano han asumido esta demanda como una agenda impostergable en materia de derechos fundamentales, autonomía reproductiva, ciudadanía y justicia de género.
Aunque vivimos un contexto en el que se ha presentado una arremetida de grupos conservadores y fundamentalistas, organizados en Colectivos como “Con mis hijos no te metas”, que buscan erradicar el enfoque de género y la educación sexual integral de las políticas públicas, las feministas reivindicamos con mayor fuerza la necesidad de que se apruebe una política de interrupción legal del embarazo, que garantice los derechos y la autonomía reproductiva de las mujeres, niñas y adolescentes sobrevivientes de la violencia sexual.
El presente artículo se propone dar una mirada crítica, transversal e integral a la realidad (cadena de opresiones) que justifica la despenalización del aborto por causal violación en el Perú, teniendo en cuenta el especial impacto que tiene la criminalización del aborto en las niñas y adolescentes. Para ello, nos remontaremos a la data oficial obtenida de diversos sectores del Estado, que será sistematizada e interpretada desde el razonamiento práctico feminista y el enfoque de derechos humanos.
También analizaremos la respuesta del Estado en 4 casos emblemáticos suscitados en el 2017, en los cuales 4 niñas menores de 14 años, de distintas regiones del país, fueron obligadas a ser madres producto de una violación sexual perpetrada por familiares allegados a su entorno.
Asimismo, expondremos los argumentos favorables a la aprobación de una política pública con enfoque de género, que legalice la interrupción del embarazo, desde un razonamiento y discurso contra-hegemónico al machismo, anclado en los derechos humanos, la democracia deliberativa y la justicia de género.
Para ello, nos enfocaremos en desarrollar la argumentación que permita sustentar cómo la criminalización del aborto y los embarazos forzados a consecuencia de una violación sexual representan un acto de tortura contra las mujeres, niñas y adolescentes, según los estándares del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
Evidenciaremos, de igual manera, la discriminación múltiple que recae contra las mujeres, sobrevenida de la criminalización del aborto que afecta principalmente el derecho a la igualdad, salud y autonomía reproductiva. También el Interés Superior de la Niña, en caso de las mujeres menores de edad.
Asimismo, daremos una breve exposición sobre los alcances del Proyecto de Ley 387/2016, presente en el Congreso de la República del Perú, el cual ha sido impulsado por organizaciones feministas, entre las que se encuentra FLORA TRISTÁN, y abre una posibilidad de aprobar e implementar la ampliación de la legalización del aborto por causal violación y malformaciones fetales incompatibles con la vida.
Este proyecto de ley da continuidad al proceso legislativo anterior de lucha por la despenalización del aborto en el Perú.
A saber, durante los años 2013 y 2014, la campaña “Déjala Decidir”, que congregó a diversas organizaciones feministas, de mujeres y colectivos jóvenes, recolectó más de 80 mil firmas a nivel nacional, presentando al Congreso de la República una iniciativa ciudadana denominada “Proyecto de Ley que despenaliza el aborto en los casos de embarazos a consecuencia de una violación sexual, inseminación artificial o transferencia de óvulos no consentidas”, la cual en el año 2015 fue archivada luego de un debate en el que prevalecieron infortunadamente los discursos fundamentalistas .
Culminaremos la exposición dando una serie de conclusiones y recomendaciones encaminadas a contribuir en la reflexión y balance sobre la necesidad del reconocimiento del derecho a decidir en el Perú y la defensa del enfoque de género en las políticas públicas vinculadas a los derechos sexuales y reproductivos.