El estudio de los determinantes de las crisis de balance de pagos en la historia económica argentina ha sido un tema de interés central tanto para historiadores como para economistas. Por lo tanto, los trabajos sobre el tema son muy numerosos. De manera simplificada, una primera división que puede hacerse es entre aquellos estudios que enfatizan los aspectos históricos, por un lado, y los de naturaleza económica, por otro.
Aquellos trabajos que estudian aspectos históricos de las crisis de balance de pagos en la economía argentina se caracterizan por la división entre etapas del proceso de acumulación, el tipo de crisis, su duración, su vinculación con el sistema global de producción, el rol de los actores locales e internacionales y el perfil que adoptó la política económica para contrarrestar o dar origen a estas crisis en cada periodo.
Por otro lado existen otros trabajos de naturaleza más económica, cuyo interés está centrado en la comprensión de los determinantes generales de las crisis de balanza de pagos. Este grupo de trabajos es el antecedente teórico más fuerte de esta investigación, aunque la vinculación con los trabajos de naturaleza histórica será constante.
Bajo este marco, aparecen dos interpretaciones sobre los determinantes de las crisis de balance de pagos. Por un lado están los trabajos del enfoque tradicional, que consideran que el crecimiento en el largo plazo está dado por factores de oferta y que existe un tipo de cambio de equilibrio determinado por factores reales. La crisis externa se desata como un proceso corrector de los niveles de precios relativos, producto de la incompatibilidad entre el tipo de cambio fijado por la política económica y el tipo de cambio de equilibrio.
Aplicado a la economía argentina, aparecen un conjunto de trabajos que enfatizan el rol que tiene el tipo de cambio sobre la distribución del ingreso. Un tipo de cambio sobrevaluado, que resulta de una política económica orientada a una distribución del ingreso más igualitaria, choca con la capacidad de la estructura productiva de financiar mayores niveles de consumo del conjunto de la población, derivando en crisis cíclicas del sector externo.
Por otro lado, están los trabajos de enfoque heterodoxo, como el estructuralismo latinoamericano y otras escuelas. Desde esta perspectiva se subraya la validez de la restricción externa como principal limitante a los niveles de pleno empleo doméstico. Además, la restricción externa también implica una posición dependiente respecto a la económica mundial, debido al carácter periférico o subsidiario en los mercados de bienes y a la dificultad para financiarse en la moneda soberana. Bajo este marco, la crisis del sector externo no es un fenómeno monocausal, como tampoco irremediable. En el modelo estructuralista canónico la crisis se desata cuando el sector exportador es incapaz de generar la oferta de divisas para garantizar las importaciones de bienes necesarios para la producción industrial ampliada. Pero también se suele asignar un rol relevante a los gastos en bienes suntuarios, a los pagos por servicios de deuda, la renta de la inversión extranjera y la fuga de capitales.
En especial, al analizar la fuga de capitales resulta relevante el comportamiento de los actores domésticos que, mediante el impulso de cierto perfil de intervención estatal, presionan para establecer el grado de integración financiera. En ello la noción de patrón o régimen de acumulación es central. Este concepto hace referencia al estudio de la articulación y funcionamiento de un conjunto de variables económicas, la estructura económica específica, la peculiar forma que adopta el Estado y las luchas entre los bloques de poder existentes.
De modo que es posible establecer una historia de las crisis del balance de pagos a partir del estudio de los distintos grados de integración financiera establecidos por la política económica y sus actores en cada uno de los regímenes de acumulación. En este sentido, el rol que juega la política económica, los actores domésticos y la selección del grado de integración financiera resultan elementos constitutivos de un proceso que en su articulación puede, o no, dar lugar a una crisis de balance de pagos.
De modo que lo que este trabajo busca es ampliar el estudio de las crisis de balance de pagos, a través de un enfoque estructuralista que combine un análisis histórico con las explicaciones más economicistas.
Respecto a la metodología, el proyecto constará de dos planos de análisis. Por un lado, a partir del material bibliográfico seleccionado se construirán las relaciones conceptuales entre los eventos históricos, desde las distintas perspectivas teóricas. Por otro lado, se efectuará el análisis empírico utilizando las bases de datos disponibles para describir la dinámica del tipo de cambio, las reservas, el saldo del balance comercial, las exportaciones, las importaciones, el endeudamiento externo, la remisión de utilidades, la distribución del ingreso y alguna medida respecto a la fuga de capitales.