Resumen de ponencia
Topología de la Seguridad: poscontrainsurgencia y afecto en Guatemala (de la falta al exceso)
Grupo de Trabajo CLACSO: Poscontrainsurgencia y seguridad
*Alejandro Flores
Es necesario asumir una estrategia de estudios sobre la seguridad que problematice y rompa la lógica tradicional que separa cuerpos de objetos, espacios de sujetos; un tipo de investigación que aborde el fenómeno más allá de la relación mecanicista medio-fin, carencia-goce. Una antropología de la seguridad que parta de un punto de vista topológico desde el cual la práctica de la vida diaria en el mundo de la seguridad articula el continuum espacio-lugar. Es, en sí, una topología que analiza no solo las propiedades matemáticas y geométricas, las superficialidades, profundidades, horizontalidades o verticalidades, las capacidades, las distancias, sino también las intensidades, repeticiones, prolongaciones, formaciones y deformaciones del lugar de la cultura y el poder. Busco comprender el lugar de la seguridad, la seguridad del lugar y sus entretejidos en el mundo de la vida diaria. Propongo dirigir la mirada hacia las formas y regímenes topológicos en los cuales la seguridad se convierte en una máquina de localización, producción, reproducción, circulación, creación y acentuación cuerpos. Apuesto por explorar la producción socio-geométrica de espacios securitizados, lugares de seguridad, intersectando la materialidad del diseño, la arquitectónica del acontecimiento y la micro-política de la vida diaria. Es una topología que interroga lugares que definen el modo de ser en el mundo y la forma de crear mundo seguro, asegurado, securitizado.
Es necesario desarrollar preguntas de investigación que nos permitan dar cuenta de la topología de la seguridad más allá de las clausuras jurídico-normativas; un programa de investigación que trascienda el binario legalidad-criminalidad. Estas interrogantes buscan escudriñar una constelación de fenómenos sociales que gravitan en torno a la seguridad y los procesos de politización y despolitización de los espacios de la vida cotidiana.
Esta ponencia tiene como objetivo posicionar las nociones de poscontrainsurgencia, afecto y estética en el contexto de la sociedad de seguridad guatemalteca. Con ello, se busca plantear preguntas analíticas destinadas a problematizar los procesos de "aseguramiento" de la vida cotidiana en áreas urbanas. Por un lado, se expondrán casos de estudio desarrollados de la mano de la implementación de métodos etnográficos sensoriales que buscan captar cómo la organización del régimen de lo sensible se articula como la base material de producción de afectos relacionados con la seguridad. Por otro, se buscará comprender cómo la seguridad se ha convertido en un factor determinante en la producción del "mundo" para los sectores mayoritarios que conforman la hegemonía en Guatemala. Un eje central de cuestionamiento girará en torno a la noción de exceso, con lo que se buscará ir más allá de las clausuras del institucionalismo que enfoca la carencia y/o falta (de Estado) en el estudio de la seguridad. Con ello, se buscará establecer un mecanismo de análisis en el que el neoliberalismo y la vida cotidiana se articulan en la definición de lugares concretos, la organización del espacio vital (o mundo de la vida cotidiana) y los inventarios de objetos que lo constituyen y que modulan lo sensible en el contexto de una materialidad heredada de la sociedad contrainsurgente.
El estudio de la securitización debe trascender la noción de carencia de Estado. Si bien esta idea se ha convertido en el axioma central del debate institucionalista contemporáneo, poco contribuye en la comprensión de una topología de la seguridad. La seguridad, en principio, se perfila como un exceso de Estado que luego se convierte en un resto del Estado contrainsurgente. Mi hipótesis es que el Estado contrainsurgente produjo una política del lugar dirigida a transformar los espacios de politización de los subalternos y a esa política la denominó guerra humanitaria. Pero la guerra humanitaria terminaría rindiendo más frutos en la domesticación de las élites que en el control de los subalternos.
Los primeros indicios de la guerra humanitaria quedaron documentados en los manuales de contrainsurgencia que elaboraron militares norteamericanos antes de la guerra de Vietnam, a inicios de los años 60 del siglo XX. Suponían que, al cambiar los espacios, al transformar y modificar la distribución de los cuerpos en el lugar, lograrían asegurar para sí a las poblaciones potencialmente subversivas. Desde entonces se habló de progreso y desarrollo, que implicaban cambiar las condiciones materiales de vida de la gente para de convertirlos en aliados de la contrainsurgencia. Política, espacio y lugar son los componentes básicos de la trinidad del poder en Guatemala (desde los pueblos de indios, las fincas, las aldeas modelo hasta los condominios seguros). El proyecto del Estado contrainsurgente se basó en un proceso de des-territorialización y re-territorialización de espacios, lugares y cuerpos.