Resumen de ponencia
Los docentes ante el cambio social: Entre lo real y lo posible
Grupo de Trabajo CLACSO: Pensamiento crítico y prácticas emancipatorias
*María Margarita Alonso Alonso
Resumen
Diversas conceptualizaciones han abordado el conjunto de cambios sociales que, unidos a las transformaciones acontecidas en los sistemas educativos, interpelan el trabajo de maestros y profesores, especialmente de los de educación básica. Estas transformaciones constituyen el marco en el que irrumpen factores que condicionan la emergencia de nuevas problemáticas y desafíos al trabajo, la identidad y la experiencia cotidiana de los docentes. (Tenti Fanfani, 2006)
La actividad del profesor se inserta en un entramado de interrelaciones complejas que configuran no solo la estructura de la institución escolar sino de la sociedad en general, por lo que los dinámicos cambios de los ámbitos social y científico han provocado determinados rasgos en la profesión del profesor caracterizada por su complejidad, diversidad y su desarrollo en contextos específicos, únicos e irrepetibles. (Hernández, 2009, p.13)
Las políticas educativas, junto a otros relevantes cambios societales, interpelan la labor de los profesores en Latinoamérica, generando diversos fenómenos como malestar docente, resistencia al cambio y simulación, entre otros.
El presente trabajo sistematiza los resultados de algunas investigaciones realizadas en México, en las que se exponen las diversas estrategias de los docentes de diferentes niveles, para adaptarse a los cambios sociales y educativos; así como las consecuencias de estos cambios en su práctica docente y bienestar personal.
Dentro de los principales cambios en el ámbito educativo que interpelan al docente, se abordan las políticas educativas que instauran nuevos modelos pedagógicos y prácticas docentes; la apropiación de las tecnologías de la información y la comunicación y la denominada revolución de las emociones que implica un reordenamiento de las funciones de la escuela, donde la educación socioemocional y para la convivencia pasan a ser un objetivo central de la educación.
Entre los resultados de las investigaciones mencionadas se encuentran el predominio en los profesores de una visión exógena del cambio social y educativo, caracterizada por el hecho de que el docente concibe el cambio como algo externo, determinado por la política educativa y la institución, y del que no se siente protagonista.
Los docentes de hoy se encuentran en las aulas con nuevos alumnos, que poseen características socioculturales inéditas. Una parte de los educadores estudiados no poseen las competencias actitudinales y cognitivas necesarias para responder a los desafíos propios de la formación de las nuevas generaciones. Como se ha señalado:
Estos desfases están en el origen de algunos problemas de comunicación que dificultan tanto la producción de un orden democrático en las instituciones como el desarrollo de aprendizajes significativos en los alumnos. Estas nuevas condiciones del trabajo docente pueden producir dosis significativas de frustración y malestar profesional. (Tedesco & Tenti, 2002, p. 11)
Por otra parte, la presión institucional y social para asumir los cambios genera consecuencias desfavorables como malestar docente y simulación. A partir de los resultados obtenidos en nuestros estudios, se constata que el malestar docente no es un fenómeno de origen psicológico ni biológico, si bien llega a expresarse en síntomas de este carácter; pero este proceso solo puede entenderse en su articulación a una causalidad estructural, que se enuncia desde el punto de vista de los sujetos; en relación con la estructura simbólica de los mismos.
El fenómeno de estrés laboral detectado en las investigaciones, puede tener diversas consecuencias, pues, para disminuir la tensión, el docente trata de eliminar su implicación personal en el quehacer educativo, lo que se expresa en prácticas rutinarias o en diversos modos de ausentismo laboral e incluso abandono de la profesión.
El malestar docente constatado en los estudios se encuentra en estrecha relación con el hecho de que la actividad de los educadores es cada vez más relacional, por lo que la polivalencia, la capacidad de tomar iniciativas y asumir responsabilidades, la evaluación, el trabajo en equipo, la comunicación, la resolución de conflictos, etc., se convierten en competencias estratégicas que definen su nuevo rol profesional. (Tedesco & Tenti, 2002)
Se concluye fundamentando la necesidad de abordar desde una perspectiva crítica, el carácter estratégico e integral de la formación docente, a partir de una visión sistémica de la complejidad del cambio educativo, que considere las diferentes mediaciones socioculturales e históricas que se articulan con el mismo.
Referencias:
Hernández Díaz, Adela (2009). La formación para la profesión docente: una visión desde la experiencia cubana. En: Carnicero, Paulino & otros (coords.). Nuevos retos de la profesión docente.
Tedesco, Juan Carlos & Tenti Fanfani, Emilio (2002). Nuevos tiempos, nuevos docentes. Conferencia Regional “El Desempeño de los Maestros en América Latina y el Caribe: Nuevas Prioridades”. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0013/001346/134675so.pdf
Tenti Fanfani, Emilio (2006). El oficio docente. Vocación, trabajo y profesión en el siglo XXI. Buenos Aires: Siglo XXI