Resumen de ponencia
Ecoinnovación y desarrollo local en México
*Graciela Carrillo González
*Hilda Teresa Ramírez Alcántara
*Silvia Pomar Fernández
El debate de la sustentabilidad se recoge en la agenda internacional y en los diversos ámbitos de la sociedad a partir de los años setenta, y es hasta la década de los años noventa, cuando se suma varios elementos para que el desarrollo de las tecnologías ambientales empiece a consolidarse. Con el fin de incorporar en primera instancia al sector privado en los temas accordados a nivel internacional, relacionados con la normatividad, la calidad ambiental, la minimización de impactos ambientales, las nuevas tecnologías y esquemas organizacionales y de gestión ambiental, antes no utilizados.
Surge en esos años el concepto de ecoinnovación; varios países, principalmente de Europa, desarrollan sistemas de ecoetiquetado y empiezan a surgir los productos ecológicos; se pone en auge el tema de las certificaciones ambientales (ISO 14000); y la política ambiental que años atrás insistía en el control y sanción a los privados para regular la contaminación sobre la base de una serie de leyes y normas, ahora se combina con una política de regulación voluntaria donde será el naciente mercado de consumidores, conscientes y comprometidos con el medio ambiente, los que premian a las organizaciones en el mercado.
Esta oleada de innovaciones ambientales, encabezada por el primer mundo y llevada posteriormente a los países emergentes a través del comercio de nuevas tecnologías, la formación de capital humano e inversiones extranjeras en áreas estratégicas innovadoras se traslada al nivel de las comunidades rurales en México, donde el desarrollo de tecnologías y procesos innovadores con criterios ambientales se presenta tanto desde iniciativas propias de las comunidades como a partir de programas e institucionales de carácter gubernamental y social. Sin embargo no se ha corroborado que el papel que juegan las instituciones o tales iniciativas propias de las organizaciones rurales se traduzcan en un desarrollo local que mejore las condiciones de la comunidad y se sostenga en el tiempo.
El concepto de desarrollo y en particular desarrollo local involucra una serie de elementos que se han ido interpretando de distinta manera a lo largo del tiempo y en función de las distintas etapas que han atravesado los países de América Latina y en particular México. Desde una visión muy economicista hasta una visión holística, que suma elementos de carácter social, humano, de potencialidades y capacidades, de equidad, de conservación de recursos naturales y de tejido social, todo ello para abonar a una mejor calidad de vida de la población y a una realización plena como ser humano y como parte de un grupo social.
En la actualidad uno de los elementos que se considera fundamental para el desarrollo local es la conservación de sus recursos naturales, por lo que resulta relevante recuperar la dimensión del desarrollo sustentable, la cual desde la perspectiva de Alburquerque (2014) tiene un sentido transversal que garantiza un proceso duradero si se considera al medio ambiente como un factor insustituible del proceso de desarrollo, señalando que "....ello requiere la valorización del patrimonio natural y cultural local como activos importantes del desarrollo territorial, el fomento de las energías renovables, el uso eficiente de los recursos naturales, entre ellos el agua y la utilización de los materiales, el fomento de la producción ecológica y de la eco-eficiencia productiva, así como el impulso de la producción local hacia las ecoinnovaciones, las distintas formas de consumo sostenible, la eficiente gestión de los residuos urbanos y rurales, y el fomento de la educación sobre la sustentabilidad entre la ciudadanía, las empresas y los hogares en dicho territorio" (Alburquerque, 2014) .
La incorporación de la sustentabilidad ambiental al concepto de desarrollo y en particular al desarrolllo local se explica a partir de la definición del desarrollo sustentable de 1987 y de posteriores propuestas como la economía circular.
El sector agropecuario en México se caracteriza por fuertes diferencias entre la agricultura y ganaderia comercial orientadas al mercado nacional y de exportación y la agricultura campesina que produce para el autoconsumo y mercado local que se ubican predominantemente en localidades rurales. Una alternativa presente en las últimas décadas para los pequeños productores locales ha sido la conformación de redes sociales que por iniciativa propia o derivado de apoyos institucionales o de organizaciones no gubernamentales han optado por impulsar proyectos productivos e innovadores que ofrecen opciones de empleo e ingreso a las personas y que se enmarcan en el paradigma de la sustentabilidad, denominados también como proyectos ecoinnovadores.
Este trabajo presenta una descripción e identificación de las redes que se han conformado en el ámbito rural con proyectos ecoinnovadores, basados en la eficiencia y la sustentabilidad ambiental, los cuales ofrecen posibilidades para mejorar la eficiencia en el uso de los recursos; minimizar el deterioro ambiental; y generar nuevas demandas de servicios y productos, lo que se traduce en alternativas de ingreso. Asimismo se analiza y documenta el caso de una comunidad rural en México donde se han presentado experiencias de ecoinnovación, que permiten rescatar la evidencia de los beneficios y derramas para la población que se generan ante iniciativas donde se establecen relaciones de cooperación y se adopta una visión de conservacion de los recursos naturales.
Palabras clave: Sustentabilidad, ecoinnovación, desarrollo local