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Resumen de ponencia
Los exiliados argentinos en Italia en los años setenta y ochenta. Reflexiones y perspectivas de análisis.

Grupo de Trabajo CLACSO: Violencia y migraciones forzadas

*Giulia Calderoni



En Argentina, desde la segunda mitad de los años setenta hasta el comienzo de los ochenta, centenas de miles de argentinos se fueron al extranjero para huir de la violencia desencadenada por fuerzas paraestatales y estatales. El recurso a la violencia había aumentado en los años 1973-1976, hasta llegar al paroxismo después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 organizado por las Fuerzas Armadas. La indeterminación de la represión, que podía afectar a todos aquellos considerados potenciales subversivos, hizo que muchas personas decidieron salir al extranjero para no convertirse en victimas de la dictadura. Se considera que los argentinos que dejaron el país en aquellos años fueron entre 300.000 y 500.000 personas. Las destinaciones principales fueron México, España, Venezuela, Francia, Suecia, Italia y otros países europeos. La determinación de la dimensión cuantitativa de este exilio es muy complicada y los obstáculos para obtener cifras precisas son muchos, por ejemplo el hecho de que la dictadura argentina nunca haya instituido una pena de exilio, por lo tanto estas salidas se confunden con salidas por razones económicas, familiares u otras. Esta tendencia se refleja también en el caso de aquellos argentinos que buscaron amparo en Italia, debido a que hubo quien entró al país con el pasaporte italiano, por sus origines familiares, o con documentos falsos, visas de turistas o clandestinamente.
El caso italiano es peculiar porque nos permite analizar distintos perfiles de exiliados. Respecto a países como Suecia o Francia, donde la mayoría de los argentinos llegaron como refugiados políticos, en Italia fueron muy raros los exiliados rioplatenses que pudieron beneficiar de este estatus. El "Bel Paese" acogió sobre todo a argentinos descendientes de italianos, que podían hacer valer los origines de sus ancestros para obtener la nacionalidad italiana gracias a la ley número 282 del 18 de mayo de 1973. Pero no fueron solo los que tenían lazos familiares a elegir este país como destinación del exilio, sino hubo muchos militantes de organizaciones políticas que vieron en Italia un lugar apto a seguir con su proyecto político. Este discurso vale tanto para los que formaban parte de organizaciones que habían pasado a la clandestinidad, como los miembros de Montoneros o del PRT-ERP, como para aquellos que habían estado involucrado en grupos políticos que nunca habían recurrido a la violencia. Si bien otros países como México o Cuba se destacan como lugares de reorganización de los grupos armados, no hay que olvidar que Italia también jugó un papel importante como escenario de reagrupación: en Roma, en abril de 1977, se presentó el Movimiento Peronista Montonero (MPM) y en la misma ciudad y en el mismo mes se reunió el Comité Ejecutivo del PRT-ERP. Además, en el norte de Italia el PRT-ERP llegó a organizar escuelas de formación de cuadros, con el apoyo de algunos políticos italianos y de la población local.
El exilio argentino en Italia no fue exclusivamente el exilio de las cúpulas de las organizaciones más importantes, sino acogió a muchos militantes, que llegaron por sus propios medios y gracias a sus redes personales más que por la red de la asociación de pertenencia. Muchos de ellos se comprometieron con el trabajo de denuncia de la represión en Argentina, lo que les permitió seguir desde el exterior con su activismo, que no fue abandonado sino transformado y adaptado al nuevo contexto. Este trabajo se desarrolló gracias a la temprana formación de un comité unitario de denuncia de la represión en 1974, el CAFRA (Comité Antifascista contra la Represión en Argentina), uno de los pocos comité en el que confluyeron y colaboraron miembros de organizaciones con distintas tendencias políticas. El común denominador del CAFRA fue la lucha por la defensa de los derechos humanos, que hizo pasar en segundo plano las aspiraciones particulares de los grupos más influyentes como Montoneros y PRT-ERP.
Así la experiencia en Italia fue un momento notable de maduración política y de reflexión alrededor de la militancia previa en la Argentina. Vivir en un país gobernado por una – aun imperfecta – democracia permitió a los argentinos de observar el diálogo entre los partidos, las elecciones libres y otros mecanismos democráticos. El fermento social, cultural y político que Italia vivía en los años setenta, con la participación de los ciudadanos en asambleas y manifestaciones, influenció positivamente a los exiliados, a pesar del clima de tensiones de aquella época conocida como los “años de plomo” en la que Italia fue conmocionada por los ataques del terrorismo de izquierda y de derecha.
Lo que nos interesa es enseñar en qué medida el contexto político italiano haya afectado esta reconfiguración de su pasado militante (o no ) y gracias a cuáles actores italianos los argentinos han podido concretizar sus iniciativas. Además queremos analizar cuál posición ha tenido el gobierno italiano respecto a la situación de los exiliados. Por eso, es necesario analizar tanto el contexto argentino como el italiano, para entender un momento histórico muy delicado en ambos países. Al respecto, cabe subrayar un elemento que perjudicó a los exiliados argentinos que llegaban a Italia: el riesgo de que se los considerara como el equivalente latino-americano de los grupos italianos que recurrían a la lucha armada, como las Brigadas Rojas. Por lo tanto, parece necesario observar la mirada de la sociedad italiana sobre los exiliados. La situación se complica aun más en un momento crucial de la historia de la Primera República, es decir el secuestro y asesinado de Aldo Moro, presidente de la Democracia Cristiana. Finalmente, en esta ponencia, parece fundamental analizar en qué manera los exiliados manejaron esta situación y observar cuál fue su discurso frente a la cuestión de la lucha armada en Italia. Igualmente, será interesante profundizar la influencia eventual de los militantes argentinos sobre los grupos armados italianos, debido a que muchas formaciones declaraban inspirarse en la guerrilla latino-americana.




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* Calderoni
IHEAL-CREDA (Université de Paris III - Sorbonne Nouvelle) Paris 3. Paris, Francia