Título: La cuestión agraria cubana aciertos y desaciertos en el periodo de 1975-2013: la necesidad de una tercera reforma agraria.
Autores:
Dra. Tatiana Wonsik Recompensa Joseph
Profa. Universidade Federal de Santa Maria
[email protected]
Dr. Lázaro Camilo Recompensa Joseph
Prof. Universidade Federal de Santa María
[email protected]
Introducción
Como parte del proceso de institucionalización de la revolución cubana, a partir del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba en 1975 (y similar a lo ocurrido en otros países que intentaron construir el socialismo bajo la influencia del “modelo soviético”), el Estado cubano promovió la necesidad de organizar en formas superiores la producción individual campesina incentivando el cooperativismo en el sector agropecuario. Creando así las primeras Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) y estimulando el desarrollo de las (ya existentes) Cooperativas de Crédito y Servicio (CSS). Así al final de los años sesenta y principios de los ochenta es que se conforman en el país la gran mayoría de las CPA. Estas son cooperativas de trabajo asociado creadas fundamentalmente por campesinos beneficiados con la 1ra y 2da reforma agraria realizadas en 1959 y 1963 respectivamente, los cuales vendieron sus tierras a las cooperativas para constituirlas como propiedad colectiva.
Este proceso (de cooperativismo agrícola), se desarrolló de forma estable hasta finales de los años 90, durante ese periodo convivieron junto, con la grande empresa grande estatal caracterizada esta última, por el alto grado de centralización de su gestión. Así, en el año 1990, la estructura de tenencia de la tierra de Cuba era la siguiente: en manos del sector privado se concentraba el 14% de las tierras, el sector cooperativo detenía el 11% y el Estado el 75% de todas las tierras del país.
Con la desaparición del campo socialista en 1991 y la agudización del bloqueo económico de los EUA, obligó al estado cubano a introducir un conjunto de modificaciones estructurales en el modelo económico del país y en la agropecuaria en particular.
Entre las principales transformaciones introducidas en este periodo, se destaca la Tercera Reforma Agraria puesta en vigor a partir de 1993, la cual significó el tránsito hacia un nuevo modelo agrario, cuyo objetivo principal sería resolver el problema de la soberanía alimentar . Con esta nueva reforma agraria se reconfigura una vez más, la forma de tenencia de la tierra en Cuba, estando actualmente el 54% (de las tierras) en manos del Estado y el 46% restante es propiedad no estatal.
Siendo así el objetivo principal de este trabajo es analizar, describir y explicar la necesidad de realizar la tercera reforma agraria, a partir de la problemática relacionada con la cuestión agraria cubana, sus principales aciertos y desaciertos en el periodo de 1975-2013.
Materiales y métodos.
Para facilitar el análisis estableceremos una periodización del proceso histórico que utilizaremos como guía en nuestra exposición. El primer periodo comprende de 1975 al 1990, periodo en el cual se institucionaliza el país, se crían las CPA y se prioriza el desarrollo de la industria azucarera. El segundo periodo va del año 1991 hasta la actualidad, en el cual se toman un conjunto de medidas para contrarrestar los efectos negativos en la economía y la sociedad cubana producto de la desaparición del campo socialista. Destacándose la Tercera Reforma Agraria de 1993, como la principal medida tomada por la Revolución.
Resultados y discusión.
1- Cuestión Agraria en Cuba: Creando las condiciones del desarrollo agrícola a partir de 1975.
La primera gran transformación del fondo de tierras agrícolas en Cuba tuvo lugar el 17 de mayo de 1959 con la promulgación de la 1ra Ley de Reforma Agraria. Con la aprobación y ejecución de esta ley quedo proscrito el latifundio en Cuba colocando como pose o tenencia máxima de propiedad de tierras para una persona natural o jurídica, 30 caballerías (cab) ó 402,60 hectáreas (ha) de tierras. Esta 1ra Ley de Reforma Agraria también, permitió: a) una rápida disminución del desempleo, b) la erradicación del hambre y la explotación a la que estaban sometidos los trabajadores agrícolas, y c) estatalizar alrededor del 40% de la propiedad rural e hacer propietarios a casi 100 000 campesinos.
Posteriormente el 3 de octubre de 1963, se promulga una 2da (y definitiva) Ley de Reforma Agraria la cual establece como límite máximo de pose o tenencia de tierra para una persona natural o jurídica 5 caballerías ó 67,10 hectáreas de tierras. Con esta medida, liquidase de vez, la gran propiedad latifundista sobre la tierra y los burgueses agrarios. Pasando a manos del Estado cubano aproximadamente el 70% de las tierras agrícolas del país, elemento este que permitió iniciar el proceso de reestructuración de la producción agropecuaria.
Debemos destacar que la aprobación de esas sendas leyes de Reforma Agraria se convirtió en el determinante (o el estopín), que enfrentó directamente al imperialismo norteamericano contra Cuba. En este periodo, los EUA, a modo de represalia realizaron y ejecutaron varios planes de agresiones sociales y económicas contra Cuba como fueron: la eliminación de la cuota preferencial del azúcar, la negativa de refinar petróleo ruso en las refinerías de petróleo propiedad de los EUA ubicadas en suelo cubano y el establecimiento en 1962 del bloqueo económico a Cuba que perdura hasta los días de hoy.
Asimismo, en este periodo, a la par, de la 1ª y 2ª Reforma Agraria el campesinado cubano, no advirtió la necesidad de organizarse en formas superiores de producción, debido entre otros elementos: a) al respaldo legal recibido por parte del gobierno con la aprobación de estas Leyes de Reforma Agraria; b) la aplicación en sus tierras de las técnicas existentes en el país; c) la disponibilidad de créditos, insumos y fuerza de trabajo; d) la garantía del acopio de sus productos a precios favorables y e) la falta de tradición y experiencia cooperativa en el campesinado, entre otros.
Atento a esta situación, el líder de la revolución cubana, Fidel Castro Ruz, en 1974 , llamo a pensar en nuevas formas de trabajo y de cooperación en la agricultura y expreso.
(…) ya es conveniente, al cabo de 15 años de reforma agraria, que nuestros campesinos vayan pensando en formas superiores de cooperación, en formas superiores de trabajo (…). Desde luego, en un camino progresivo, despacio y en base al principio que hemos establecido que es clave: la voluntariedad. ¡Este principio no podrá ser abandonado jamás!
(...) es necesario que nuestro campesinado vaya pensando en formas superiores de producción, puesto que el curso del desarrollo del país no se puede detener, puesto que las necesidades crecientes de la población hacen necesaria una incesante tecnificación de nuestra agricultura, y un aprovechamiento óptimo y total de la tierra. (…) Ver, Castro, (1974).
Con la realización del I Congreso del Partido Comunista de Cuba en diciembre de 1975, quedaron aprobadas diferentes tesis y resoluciones, claves para el desarrollo del país. Para interés de este trabajo, destacaremos y analizaremos brevemente las siguientes tesis y resoluciones: a) la implantación en 1976, del nuevo Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE), basado en la experiencia de los países socialistas europeos. El SDPE fue concebido como el conjunto de elementos y procedimientos que regulaban la organización, la gestión y control de las actividades económicas basada en la planificación centralizada. La principal premisa de sustentación es la propiedad estatal de los principales medios de producción. El SDPE también reconocía la existencia de las relaciones monetarias mercantiles en todas las actividades productivas y tentaba promover el autofinanciamiento y la descentralización en la gestión empresarial estatal.
b) la aprobación de la Tesis "Sobre la cuestión agraria y las relaciones con el campesinado", en la que se analizan las profundas transformaciones operadas en nuestros campos y donde se establece entre otros aspectos, el paso gradual hacia formas superiores de producción en la agricultura cubana, siempre basado en el respeto estricto a la voluntad del campesinado. En dichas Tesis se destaca:
(…)Pasar hacia formas superiores de producción no es solo una necesidad económica para lograr el aprovechamiento óptimo de la tierra (y los recursos humanos), sino también una necesidad social, para lograr el avance de la familia campesina, su elevación a formas socialistas de convivencia(…) . (Tesis y Resoluciones del I Congreso del PCC, 1975, pág. 31).
Debemos destacar que los caminos posibles hacia formas superiores de producción fueron definidos por Fidel en 1974, en la Plata cuando expreso:
(…)aquí hay dos caminos que podemos seguir: hay el camino de la integración a planes y hay el camino de la cooperación”. ¿Cuál de los caminos debemos seguir? La respuesta adecuada dependerá del examen concreto de cada zona del país, del programa de desarrollo de la economía nacional y de la voluntad del propio campesino(…). (Íbid).
Así, el año de 1976 marca el inicio de una segunda etapa en el proceso de industrialización y desarrollo de la economía cubana, en ese sentido la industria pasa a ser el sector estratégico, o sea, en esta nueva etapa el sector agrícola cede su papel protagónico central al sector industrial. (Ver Tabla 1.)
Durante el periodo de 1975-1985 el valor agregado bruto de la industria manufacturera creció con mayor celeridad (7%) que el Producto Interno Bruto (6%) aumentando su participación en 2,7% (26,9%1985 - 24,2%1975 = 2,7%) entre el 1975 y 1985. Ello se explica por la prioridad concedida a este sector dentro del programa de inversiones públicas del país en el contexto general de integración con la comunidad socialista y del fortalecimiento de los controles macroeconómicos internos. (Ver Tabla 2)
En este periodo se estableció un nuevo marco institucional que favoreció sustancialmente el proceso