Historia de un proyecto
El Colegio Paulo Freire de San Miguel nace como respuesta a un momento histórico potente en el ámbito de las manifestaciones estudiantiles y las reformas educacionales. Para el año 2012, -un año después de las manifestaciones- tomando las demandas de las movilizaciones estudiantiles y concretándolas en un proyecto emancipador. Su intención fue hacer una realidad todas las consignas del movimiento social que clamaban una educación gratuita y de calidad; y para hacerlo, se inspiró en las tradiciones de la educación popular, la pedagogía crítica, y los modelos autogestionarios.
El colegio define su modelo de gestión como uno autogestionado, y la autogestión la entendemos como un concepto que involucra no sólo el control directo por parte de quienes se vean involucrados en cualquier proceso educativo, productivo u organizativo, sino que también integra una visión política-ideológica. Además de horizontal y comunitario, para lo cual se han eliminado y/o reinterpretado los roles tradicionales de disciplinamiento y autoridad, tales como los/as inspectores/as, reemplazados por un Apoyo Estudiantil, con funciones relacionadas con la cotidianeidad y convivencia de los estudiantes. El/La directora/a, es reemplazado por una Coordinación, que como su nombre indica, más que dirigir al equipo de trabajadores/as, coordina el desarrollo de las tareas y la ejecución de estas, los/as Jefes/as de La Unidad Técnica Pedagógica, que se transformaron en el Equipo de Transformación Pedagógica, apostando a la construcción colectiva del conocimiento, el diálogo interdisciplinar, el asumir riesgos metodológicos y el proponer la innovación como práctica permanente.
En un plano económico, al interior del colegio solo se gana un mismo valor por hora de trabajo, sin distinciones de sueldo, de acuerdo a las categorías propuestas por el Estado: Administrativos, Docentes, Asistentes de la Educación y Auxiliares, entendiéndose todos/as como trabajadores/as de la educación, más allá de los roles particulares que desempeñen, ya sea la atención del kiosco, trabajo administrativo, de aseo, trabajo docente, coordinación de talleres, etc. Si bien hoy se mantiene la “igualdad salarial”, se está apostando por establecer la “equidad salarial” total, contemplando que las necesidades de los y las compañeras no son parejas y es preciso revisarlas en sus particularidades. En este sentido, cabe señalar también que existe la convicción por la rotatividad de cargos, ya que si es un espacio gestionado por sus trabajadores y la comunidad que lo compone, todos o la mayoría de quienes trabajan en él, deben estar preparados para desempeñar múltiples tareas, que van desde lo más administrativo al trabajo en aula. En lo decisional el máximo espacio deliberativo debe ser la Asamblea Comunitaria, compuesta por tutores, estudiantes, ex estudiantes, trabajadores/as, y abierta a quién desee formar parte de ella, que hasta ahora se realizan al menos tres veces por semestre. Recién el año 2017 se ha podido consolidar más este estamento y se busca fortalecer su incidencia en la vida cotidiana del Colegio.
De todo lo expuesto, es posible constatar que el colegio se orienta a la transformación del orden social, y la educación que imparte se orienta a la liberación humana, como principal énfasis educativo. Para lo cual se vale de las herramientas de la educación crítica, de clase, anti autoritaria, anti patriarcal, decolonial y medioambiental.
Innovaciones Metodológicas y proceso de resignificación curricular al interior de la escuela
El año 2017 se propuso impulsar la innovación pedagógica entre los profesores del colegio, asumiendo riesgos metodológicos que permitieran motivar a los estudiantes a vivir novedosas experiencias de aprendizaje. En ese sentido establecimos a principio de año 2017 metas comunes que permitieron que el equipo docente lograra la sintonía necesaria para trabajar en conjunto.
Es así como conocimos y estudiamos, entre otros autores e ideas, a James Beane y el currículum integrado. En términos conceptuales, lo entendemos como un currículum que proyecta una visión de educación integral, más allá de solo la integración de ciertas habilidades o conceptos. Esto, creímos, lo hizo ser un terreno fértil frente a esta idea de comprender el currículum como político, ya que en su naturaleza busca situarse como un todo integrado y no como un conjunto de partes, separándose de la escuela tradicional que sostiene una visión parcelada del desarrollo de los aprendizajes.
El currículum integrado, entendiéndolo como un aporte teórico para el diseño curricular, crítica la concepción asignaturista del currículum tradicional, declarando que estas, las asignaturas, son rígidas, seleccionadas y acotadas, segmentado los saberes y no permitiendo abordar las áreas del conocimiento en plenitud. Este busca exponer distintos temas que emergen en la vida cotidiana, organizado en torno a los problemas o cuestiones significativas de los estudiantes, ofreciendo así un amplio acceso al conocimiento, en particular de la ciencias sociales y disponiendo avanzar en la integración social, evidenciando así una relevante dimensión política.
Lo importante sobre esta última idea, y cuya reflexión nos lleva a la acción, es que a partir de los aprendizajes sobre el curriculum integrado, vivimos un proceso de profunda resignificación curricular, avanzando hacia las ideas planteadas por James Bean. Este camino, que detallaremos en la ponencia, ha sido llevado con mucho entusiasmo e interés por parte de la gran mayoría de profesores/as del colegio, en un proceso que requiere un compromiso altísimo por parte de los/as docentes, antecedente no menor, ya que de lo contrario, estaría destinado a no sostenerse en el tiempo.
Fue significativo el buen ánimo con que los y las profesoras reaccionaron a esta invitación, pero a su vez emergieron dudas y miedos por parte de varios/as de los/as docentes, tensionando en alguna medida está idea de avanzar en la lógica planteada desde James Beane. Es entonces que se plantea la idea de explorar una metodología que tienen claros elementos comunes con la integración curricular planteada por el teórico norteamericano, como los es el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), metodología que es posible ver en desarrollo en algunas experiencias en Chile y en otros países de Latinoamérica.
Es así como, y después de una profunda reflexión y discusión al interior del colegio, llegamos a consenso y logramos establecer que la metodología asociada al ABP, será la forma como desarrollaríamos el proceso de resignificación curricular.
Dentro de la indagatoria bibliográfica, encontramos a la Dra. Lourdes Galeana de la O, que con mucha claridad, nos propone una serie de elementos que resultan relevantes a la hora de reflexionar y discutir sobre lo que significa el ABP. Resulta que lo planteado acá por Galeana y las intenciones planteadas por Beane revisadas líneas atrás, nos hacen ver importantes coincidencias, las cuales hemos recogido al interior del colegio y las hemos llevado a reflexión con el fin poder dar cuerpo a un proceso que logre diseñar esta nueva estructura curricular para el colegio, basada en ABP, que en definitiva la entendemos como una metodología que permite consolidar un patrón de funcionamiento basada en el diseño y elaboración de proyectos por parte de los estudiantes bajo la coordinación y apoyo de los y las profesoras.
El proceso que hoy mismo estamos viviendo en el colegio, nace como consecuencia de la necesidad de establecer un solo y gran proceso innovador y de encarar el 2018 bajo un nuevo y propio marco curricular. “Curriculum a la medida del Freire” le llamamos.
La ponencia buscará dar cuenta de las distintas acciones de colaboración entre los distintos actores de la comunidad educativa que permitieron diseñar la metodología innovadora antes descrita, así como mostrar también la implementación de esta en su primera etapa (primer semestre 2018).
Referencias Bibliográficas
• Beane, J. A. (2005). La integración del currículum. España: Ediciones Morata S.L.
• Lourdes Galeana de la O (2009). Aprendizaje basado en proyectos. México: Universidad de Colima.
• Humberto Maturana. (2001). Emociones y lenguaje en educación y política. Santiago: Dolmen
• Julio Olalla y Rafael Echeverria. (2002). Aprendiendo a aprender. The Newfield Network, 1, 18