El objetivo de esta ponencia es presentar, preliminarmente, los resultados de revisión de literatura acerca del surgimiento del concepto de undone science (“ciencia no realizada”) para comprender las relaciones entre activismo social y políticas científicas y tecnológicas en el contexto latinoamericano.
En el conjunto de los Estudios Sociales de Ciencia y Tecnología de la contemporaneidad, el concepto de undone science ha sido considerado un concepto teórico consolidado, en especial a partir de del libro “Undone Science: Social Movements, Mobilized Publics, and Industrial Transitions”, publicado por David Hess en el año de 2016. En este libro, Hess ofrece un estudio teórico extenso, que presenta, de forma innovadora, una junción de los Estudios Sociales de Ciencia y Tecnología con la literatura de los Nuevos Movimientos Sociales para formular la siguiente hipótesis: sectores sociales desfavorecidos o marginalizados política o económicamente no consiguen hacer que sus demandas sean incluidas en las agendas de ciencia.
A partir del análisis de movimientos sociales de protesta a la adopción y regulación de nuevas tecnologías industriales en EEUU, Hess propone que la operacionalización del concepto de undone science ha servido para avanzar la teorización respecto a cómo y por qué ocurre la participación o la no participación de sectores sociales marginalizados en procesos decisorios de políticas públicas de Ciencia y Tecnología.
Dichos sectores corresponden a movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil, activistas independientes, o sea, todos aquellos actores sociales no tradicionalmente pertenecientes al mundo académico y al Estado, de acuerdo con los cuales las agendas científicas existentes no incluyen ciertos problemas sociales, implicando la manutención de agendas de “conocimiento inexistente” (absent knowledge).
Aunque la importancia de Hess haya sido central para la creación del término undone science, hay que destacar el rol que tuvieron estudios previos hechos en la primera mitad de los años 2000. En este contexto, se daba por sentado que había dos procesos políticos en el sector de políticas de ciencia y tecnología: i) la importancia cada vez mayor de la ciencia en un ambiente social más tecnológico, llevando a la politización misma del hacer científico, bajo intereses políticos “de lo que sería útil saber” (what to know) – como la agenda de investigación relacionada a grandes innovaciones industriales – y “de lo que sería irrelevante saber” (what to unknown), a ejemplo de las Ciencias Humanas y Sociales No Aplicadas, campos científicos considerados “no emergentes”; ii) tendencia de compensación en relación al poder político de actores tradicionales de Ciencia y Tecnología. Dicha tendencia se refiere a la modernización epistémica (epistemic modernization), que se define como la abertura del campo científico hacia las necesidades de conocimiento de actores no tradicionales de Ciencia y Tecnología, los cuales se han ubicado en posiciones sociales menos favorecidas o mismo en una situación de exclusión social.
Por lo tanto, actores antes marginalizados pasaron a ser percibidos como factores de cambio en la composición social de agendas de investigación, haciendo que estas mismas agendas se abran a nuevas perspectivas epistémicas. Estos actores pasan, así, a desafiar presupuestos teóricos tradicionales y a proponer nuevas metodologías, fortaleciendo, de hecho, la propia objetividad de la ciencia. Además, pueden incluso innovar el proceso de toma de decisiones en Ciencia y Tecnología, por medio de la inclusión de nuevas formas de participación social.
Se puede decir que este panorama de diversificación de los Estudios Sociales de Ciencia y Tecnología, en el sentido de investigar actores no tradicionales de Ciencia y Tecnología, ha consolidado una nueva atención epistemológica hacia factores extra-institucionales en los niveles meso y macrosociológico, con la intención de entender cómo la política de ciencia así como el conocimiento científico son organizados en términos de una economía política de la ciencia.
La inclusión más criteriosa de estas nuevas variables analíticas puede llevar, entonces, a nuevas preguntas de investigación acerca: i) de los procesos de inclusión/exclusión basados en desigualdades distribucionales de poder (distributional inequalities); ii) de los modos en que esa lógica de pérdidas y ganancias ocurre formalmente e informalmente, en términos de recursos, de relaciones entre organizaciones y de procedimientos.
De esa forma, para entender los procesos de cambio o estabilidad institucional en el sector de Ciencia y Tecnología, se hace necesario proponer los cuestionamientos siguientes: i) ¿por qué la ciencia ha ofrecido más recursos y ganancias para algunos grupos sociales en detrimento de otros?; ¿qué explicaría la selección y el rechazo de ciertos tópicos de investigación y de ciertas tecnologías?; iii) ¿por qué y cómo la política de Ciencia y Tecnología ha incluido algunos actores mientras ha excluido los demás?. Estos cuestionamientos indican, en suma, el cambio de énfasis hacia al conflicto político (politics) institucional del conocimiento y de la ignorancia en las sociedades contemporáneas y sirven como ejemplos de la aplicabilidad de la teorización del concepto de undone science para los países latinoamericanos.
En esta ponencia, se presentará parte de la revisión teórica de mi proyecto de doctorado, cuyo objeto es el análisis del activismo de movimiento sociales de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT) en la política científica brasileña, en el contexto de la redemocratización de Brasil. El proyecto está siendo realizado en el Departamento de Política Científica y Tecnológica de UNICAMP, bajo la supervisión de la Profesora Doctora Maria Conceição da Costa.