Se presentarán los debates realizados en el interior del equipo de investigación de la Universidad Nacional de La Plata, así también entrevistas de diferentes actores sociales, que nos permite abrir hoy una serie de interrogantes respecto de ciertas tensiones y paradojas presentadas en el transcurso del estudio.
La implicancia que en la actualidad tiene la política de inclusión educativa en general con la trayectoria de la educación especial, genera diferentes perspectivas en los discursos y las practicas instituidas e instituyentes en discapacidad.
Sumado a resultados de investigaciones anteriores, nos disponemos abordar estudios sobre discapacidad, con una mirada diferente de las habituales, en pos de promover conocimientos emancipa torios.
Pues, el otorgamiento del significante discapacidad construye un “sujeto discapacitado”, dando una identidad desde el déficit, que debiéramos desandar.
La discapacidad es un concepto construido socialmente sobre el cual todos tenemos alguna idea al respecto, y que habla del modo que se producen los sujetos y grupos en una comunidad en un contexto socio histórico especifico, otorgando significados, interpretando la realidad cotidiana, creando y transformando conocimientos y prácticas.
Así, el otorgamiento del significante discapacidad construye un “sujeto discapacitado”, dando una identidad desde el déficit.
En este sentido, las concepciones que los distintos actores sociales tienen sobre la discapacidad no es un elemento menor a la hora de pensar las prácticas educativas, siendo la escuela una histórica constructora de discursos sobre la normalidad y el déficit.
En el marco de este planteo central, los interrogantes que surgieron a partir de ciertas indagaciones teóricas puestas en debate dentro del equipo de investigación respecto del tema fueron:
1- Si existen tensiones y paradojas en los discursos y prácticas sobre la inclusión –integración de los sujetos con discapacidad en la escuela. Y ¿Cuáles serían?
2- Las leyes de Educación Nacional, como la Convención Internacional de Derechos de las personas con discapacidad, promueven el derecho a la inclusión, ¿qué concepciones subyacen respecto de las prácticas educativas?
El objetivo de este trabajo es mencionar avances con respecto a sentidos y paradojas encontrados en las leyes, circulares, normativas y resoluciones educativas -tanto a nivel nacional como provincial- en materia de inclusión, considerando las mismas como producciones discursivas que promueven, regulan y expresan prácticas.
Las prácticas discursivas las entendemos como el conjunto de reglas históricas, que están determinadas en espacio y tiempo de una época dada, son las cuestiones del ejercicio del área enunciativa (Foucault, 1996: 20). Las practicas discursivas se refieren a un hacer, poseen una realidad efectiva, se definen por un saber y son susceptibles de ser historiadas. Si bien Foucault distingue entre las practicas no discursivas (el hacer) de las discursivas (el decir), si bien son diferentes entre sí, es difícil acceder a una sin la otra al querer historiarlas, pues todas pasan por un decir, “en otras palabras, ni analizar las practicas por fuera del discurso, ni aislar las prácticas de los discursos” (Zuluaga, 1987: 281).
Considerando este estudio bajo la perspectiva genealógica –arqueológica de las prácticas y discursos en sentido Foucaultiana, no podemos separar las primeras de los segundos, en todo caso, encontraremos regularidades, tensiones y paradojas.
3- Asimismo en la investigación, abordamos los aportes de la antropología cultural, desde tres planos de análisis, lo que se dice, que se hace y que se piensa de lo que se hace, y desde aquí analizamos de qué manera se relacionan las mismas entre los discursos y prácticas.
La Antropología cultural refiere a los modos de pensamiento y comportamiento de una población o sociedad en particular. Estudia la sociedad y la cultura, describe y explica las semejanzas y diferencias socio-culturales. La técnica por excelencia del trabajo de campo antropológico es la observación participante, que implica, para poder concretarse, el estar conviviendo con un pequeña unidad de análisis.
Observación participante quiere decir no solo compartir la cotidianeidad con el grupo bajo estudio sino encontrar el rol que la propia comunidad otorga al antropólogo. Esta técnica permite entender las diferencias entre lo que la gente dice y hace, siente o piensa y lo que hace realmente.
Y con esto, nuestro ideal es que : (...)Ante el despotismo “humanitario” y una maquinaria bélica inconcebible en cuanto a su uniforme capacidad altamente calibrada para la muerte y la destrucción, los educadores críticos han sido convocados a presentar batalla (...) Peter McLaren
Y volver a una ética del sujeto.