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Resumen de ponencia
Redes sociales en la gestión comunitaria del Comité de Agua Potable Rural La Cascada en la región de la Araucanía, Chile.

*Maria Fernanda Millan Rivera



El presente trabajo tuvo como objetivo evaluar la importancia del capital social para la gestión efectiva del comité funcional de agua potable rural La Cascada, considerando las experiencias y relatos de otras organizaciones vecinas de agua potable rural en la región de la Araucanía. Mediante un Análisis de Redes Sociales se obtuvieron los resultados que indican la existencia de una red densa, que ha generado una alta cooperación comunitaria permitiendo que el sistema subsista durante todos estos años. Sin embargo, el capital social parece ser un factor necesario, pero no suficiente para el manejo eficiente del recurso. El estudio identifica tres factores, completamente ajenos a la capacidad de cooperación de la red, que dificultan el manejo del sistema de agua potable rural por parte de la comunidad, esto son: la propia naturaleza del recurso, la intervención del Estado y las habilidades sociotécnicas del grupo.
Latinoamérica es una región que se ha caracterizado por implementar programas de Agua Potable Rural (APR) en los que las organizaciones comunitarias se encargan de suministrar el servicio. En Chile la adopción de un plan básico de Saneamiento Rural comienza en 1964, en miras de minimizar las enfermedades relacionadas con el agua no tratada. Actualmente en las zonas rurales de Chile, las organizaciones comunitarias son las responsables de auto gestionar su sistema de agua potable, lo que ha creado sistemas autónomos y descentralizados con una patrimonialización del recurso natural, no obstante, debido a la particular naturaleza de este sistema de manejo han emergido una serie de conflictos y solidaridades.
En Chile, la patrimonialización del recurso natural se ve dificultada por un proceso histórico de privatización de los derechos de agua. En 1981, durante la dictadura militar, con el fin de articular las políticas económicas neoliberales del país, se promulgó el Código de Aguas vigente, que establecía un mercado para los derechos de agua como cualquier bien privado, separado del dominio de la tierra, otorgando su libre compra y venta. Además, este marco legal facilitó la entrega gratuita y a perpetuidad de estos derechos a particulares, empresas mineras, forestales, agroindustriales e hidroeléctricas. En este sentido, los comités y cooperativas de Agua Potable Rural representan una alternativa a la monopolización de los derechos de agua y también a la producción del agua potable pues en dichas organizaciones predomina una gobernanza con principios comunitarios de solidaridad y autogestión en donde las organizaciones generan una territorialización y patrimonialización del recurso entendida como el reconocimiento de un dominio patrimonial que sobrepasa los conflictos de legitimidades entre gestión privada y pública ya que se genera una gobernanza común del recurso. Esta gobernanza va de la mano con una economía substantiva, lo que significa que las formas de producción y de circulación de los bienes y servicios obedecen a las reglas sociales, culturales y políticas de la localidad y por tanto se rige de forma alternativa a los principios de mercantilización capitalista.
Por lo que para el estudio de la gestión comunitaria en los sistemas de APR fue necesario analizar la contribución del capital social y como este se transforma en un elemento clave para el manejo de recursos naturales de uso compartido. Para entender el posible efecto del capital social en la gestión del agua portable rural, hay que dar cuenta de factores como la confianza, las normas de reciprocidad, además de las redes, diversas formas de participación civil y las reglas formales e informales que operan en el marco de análisis de la acción colectiva.
En razón de lo anterior el estudio tiene como objetivo analizar las condiciones bajo las cuales funciona la gobernanza comunitaria del recurso, contemplando un marco teórico que considera las variables relacionadas a las características del recurso, la gestión del estado y las características del grupo, entre las que se incluye el capital social. En concreto, el estudio se centra en tratar de entender cómo influye el capital social en la gestión de comunitaria del agua, caracterizando las propiedades estructurales de las redes sociales que conforman el comité de APR La Cascada, el cual se ha visto afectado por problemas financieros, técnicos y de administración, pero que a pesar de ello continua en funcionamiento tras 18 años.
El comité la Cascada se encuentra a unos 50 km. de Temuco, la capital regional de la Araucanía y está en funcionamiento desde el año 1999.La planta de tratamiento captura el agua desde una fuente superficial, la cual luego es conducida de forma gravitacional a la planta de tratamiento para ser desinfectada, después mediante bombeo el agua potabilizada es almacenada en un estanque elevado al cual se conecta la matriz de redes que distribuye el agua a los arranques domiciliarios. Cabe destacar que a pesar de estar rodeada de un bosque con especies exóticas que tienden a reducir la disponibilidad de agua y la alta demanda de la hidroeléctrica el comité no ha sufrido de escases hídrica hasta el momento a diferencia de la región de la Araucanía, la cual pasa por un grave déficit hídrico, provocado por el cambio climático y por alta cantidad de monocultivos forestales y agrícolas, que requieren un gran consumo de agua.
El comité durante los años que lleva en servicio ha sido administrado por personas que no superan los 50 años en edad y dos de los tres presidentes que han liderado la directiva han constando de experiencia como dirigentes en otras instancias de participación y a pesar de que los mismos 2 dirigentes tengan ascendencia indígena no tienen experiencia en este tipo de organizaciones, situación que difiere a la del resto de la región ya que es común que sean las comunidades indígenas quienes tomen la dirigencia de los comités de APR. El comité está compuesto por personas de diversos estratos socioeconómicos y se desempeñan en distintas áreas, entre ellas la ganadería y producción de lácteos, la construcción, comercio de hortalizas, trabajadores asalariados en la ciudad o en la cooperativa de Faja Maisan.
La selección de este caso de estudio, dentro de la Región de la Araucanía obedece fundamentalmente a dos razones. En primer lugar, el Comité lleva años de existencia y no se encuentra en proceso de aprendizaje y adaptación como lo están organizaciones que acaban de terminar la etapa de ejecución del sistema. Por otro lado, un segundo criterio de selección fue la subsistencia del comité a pesar de contar con un número reducido de miembros del grupo. El sistema cuenta con aproximadamente 18 arranques domiciliarios, lo que beneficia a unas 72 personas según los datos que se manejan en Dirección Regional de Obras Hidráulicas (DOH), un factor que diferencia a este casos de otros Comités que manejan el recursos en comunidades más grandes.
La obtención de la muestra para el caso de estudio se hizo en base a los arranques domiciliarios. Así, se entrevistó cara a cara a una persona por familia beneficiada, lo que dio un total de 16 personas entrevistadas. Además de esto también se realizaron entrevistas semiestructuradas a los socios, dirigentes, asesores comunitarios de la Sanitaria (Unidad Técnica), Inspector de Convenio (DOH) y también a los dirigentes del comité APR vecino Reserva Mahuidanche; Análisis de documentación (Informes de Asesorías y Asistencia de la Unidad Técnica de Aguas Araucanía para la DOH y Libro de Registro de Socios); y Observación participante: durante asistencia técnica de emergencia, por fallas en la filtración del agua.




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* Millan Rivera
Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad de la Frontera - CISOH. Temuco, Chile