Resumen: El trabajo presenta el proceso histórico-cultural que da lugar a la creación del Instituto Universitario de la Cooperación, impulsado por el Movimiento Cooperativo de Crédito Argentino y pensado para fortalecer la formación de las y los integrantes de la Economía Social, del Cooperativismo, el desarrollo de organizaciones productivas, comunitarias, sociales y educativas, y la promoción de políticas públicas solidarias en ámbitos locales, nacionales e internacionales. El trabajo explica los enfoques y objetivos para la construcción y socialización de conocimiento en un diálogo entre la academia y el conocimiento no universitario, desde una visión transformadora para la emancipación de la sociedad y sus organizaciones sociales y solidarias. Desde este posicionamiento se asumen los desafíos para la formación, la investigación, la extensión a la comunidad, y la transferencia de saberes, al conformarnos como un campo disciplinar con especificidad como la primera universidad de la economía social en el país, con importantes desafíos epistemológicos, teóricos, metodológicos, organizacionales y políticos propios del campo; así como el desafío político pedagógico de promover trayectorias formativas diversas y completas en un nivel educativo en expansión que albergue a grupos poblacionales, hasta hoy excluidos del acceso a estudios superiores.
1 El Instituto Universitario de la Cooperación es un espacio de formación universitaria pensado como proceso continuo y superador en la disputa cultural y social del país, librada por el movimiento cooperativo y la economía solidaria desde hace más de un siglo. Representa un aporte al proceso de construcción del conocimiento para y desde las organizaciones solidarias, cuyas experiencias y contribuciones son innumerables, aunque poco socializadas. Un pensamiento no convencional. IUCOOP logra ser la primera entidad universitaria en el país especializada en economía social y cooperativismo como área disciplinar, que tiene en sus horizontes sistematizar y fortalecer el conocimiento y la formación de las organizaciones de la economía social y solidaria, el desarrollo de organizaciones productivas, comunitarias, sociales y educativas, y la promoción de políticas públicas en ámbitos locales, nacionales e internacionales.
2 Desde este posicionamiento, se asume el desafío de constituir este campo disciplinar con las especificidades del cooperativismo y la economía social para ganar en desarrollos propios en el plano conceptual, metodológico y de las prácticas. La institución incorpora entre sus desafíos la construcción de un modelo organizacional con matriz democrática, pública y emancipatoria, y la promoción de trayectorias formativas diversas y completas que potencien los diálogos entre trabajadores, analistas del campo, organizaciones y ámbitos de incidencia política. El crecimiento y consolidación de las organizaciones cooperativas ha llegado a unos niveles de impacto real en la economía y en la disputa cultural de la sociedad que exigen un espacio de análisis teórico-práctico de las experiencias del movimiento. Es un desarrollo económico y político, desafiado en la actualidad por la tendencia a la regresión y regeneración neoliberal.
3 IUCOOP es un proyecto presente y con futuro donde nuevos colectivos podrán cimentar una nueva economía de y para los trabajadores, que surge como parte del desarrollo de una política del movimiento cooperativo de crédito, orientado a fomentar la educación y la investigación de la economía social y el cooperativismo. Es un aporte a la batalla cultural para reconfigurar la estructura económica y social del país y del sistema mundo moderno. IUCOOP es la consecuencia de ese proceso de resistencias creativas en el terreno de la cultura, partiendo del acervo histórico del cual se nutre y enriquece.
4 Es un verdadero desafío construir una institución universitaria con estas características de apropiación de las concepciones generales de las ciencias sociales y económicas, ampliadas con procesos de investigación y de prácticas reflexivas de la economía social, que sin duda han logrado hasta el momento desarrollar procesos de conocimiento no convencional o no universitario para mantenerse vigentes y en disputa, como lo vienen desarrollando las organizaciones del movimiento cooperativo y de la economía social. Es un desafío que requiere de una comunidad de conocimiento y de experiencias más allá de nuestras fronteras, un acumulado de cooperación entre las plataformas locales y globales que han fortalecido las perspectivas de circulación internacional de conocimientos que el Instituto Universitario de la Cooperación toma como bagaje fundacional. La cooperación entre cooperativas y organizaciones de la economía social le facilitará al proyecto universitario el cumplimiento de los objetivos y de las misiones propuestos, en tanto amplían sus posibilidades de acción formativa y de circulación de conocimientos en un contexto altamente globalizado, en el cual se deben construir correlatos prácticos a los discursos sociales, políticos y económicos que pretenden ser hegemónicos. Se trata, pues, de una oportunidad histórica y de una posibilidad para aportar e incidir en la batalla cultural en el país y en la región.
5 Se trata de un proyecto universitario que parte de un enfoque transdisciplinar e interdisciplinar de la economía social y el cooperativismo como área de estudio. La existencia de miles de cooperativas y de un entorno de economía social creciente obliga a pensar problemas que están en la base del funcionamiento del sector, realizados desde varias miradas disciplinares. Partimos de concebir a la educación como un principio de acción y una preocupación permanente que debe trascender la reproducción de principios orientadores generales, y constituir un cuerpo universal de comprensión de la vida y la sociedad, en el mismo sentido asumido en la fundación y consolidación de todas las disciplinas modernas. Por tanto, es parte del constructo histórico de las ciencias sociales y no un recorte arbitrario de saberes. Es un asunto nada menor porque, de acuerdo a la fuerte tradición en disciplinas clásicas, precisar el alcance de un área disciplinar como la propuesta resulta, sin duda, un aspecto controversial, en especial por la tendencia a recortar o trazar fronteras imaginarias entre los conocimientos. La sustentación del área disciplinar del IUCOOP, en consecuencia, también se explica a partir del desarrollo de exigencias cognoscitivas teórico-prácticas formadas por las condiciones contemporáneas del mundo del trabajo y por el asociativismo, es decir, en las tensiones procesuales entre los intereses de las y los trabajadores y del capital, cuyo contexto se caracteriza por el surgimiento de problemáticas socioeconómicas y políticas, estrechamente ligadas a la creciente densidad demográfica en los centros urbanos y a la integración de los Estados-nación a la globalización, que requieren de especificidad y transdisciplinariedad para ser comprendidas. Es un asunto general civilizatorio de las condiciones en que se desarrollan las relaciones de producción e intercambio material y simbólico. El desarrollo de esa forma de comprensión de la disciplina, relacionada con la organización económica solidaria, supone conocer los procesos del orden sistémico general como un conjunto complejo de dimensiones, en diversos planos de la vida social, económica, política y cultural. Todo ello hace interdisciplinar y transdisciplinar al ámbito de referencia del área de conocimiento de IUCOOP e implica aspectos administrativos, tecnológicos, económicos, financieros, políticos, culturales, entre otros, que interactúan sin fronteras definidas en la construcción social de la realidad, tan solo en aquellas dimensiones en que se relatan en clave analítica o explicativa.
6 Tanto investigadoras como miembros de empresas de la economía social han señalado con insistencia que uno de los problemas cruciales en el desempeño de las empresas, organizaciones y asociaciones es la falta de formación específica en niveles cualitativamente superiores para sus dirigentes y profesionales. Quienes cuentan con experiencia en la gestión de organizaciones en el sector de la economía social y el cooperativismo demandan una formación del más alto nivel universitario, y quienes tienen dicha formación suelen no estar suficientemente preparados y preparadas en las especificidades que plantean nuestras organizaciones ni mucho menos en la experiencia en terreno. Lo anterior constituye un cuadro paradojal que se potencia por el nivel de desarrollo alcanzado por el cooperativismo y la economía social y por las expectativas que genera a futuro. Este desarrollo se expresa en la diversidad de sectores que abarca, en el tamaño de las organizaciones, en sus vinculaciones a nivel local y global, en la conformación de alianzas estratégicas y de investigaciones interdisciplinares. En ese contexto, cada una de las carreras de grado y posgrado, como las propuestas de actividades no graduadas que se ofrecen en el IUCOOP, se articulan con necesidades y demandas expresadas por el movimiento de la economía social y cooperativa, vinculadas objetivamente con los niveles de complejidad que tienen hoy las organizaciones del sector. Existen necesidades educativas de diversa índole en la economía solidaria y para tener propuestas o respuestas a estas se desarrollarán programas acordes en cada una de las funciones universitarias: docencia, investigación, extensión y transferencia, como también planes encaminados a interrelacionar la comunicación, las problemáticas de la política pública, el gobierno de las organizaciones sociales y culturales, las problemáticas de la actividad diaria y las definiciones contextuales y estratégicas, en formatos diversos para facilitar diferentes vías de acceso, habilitar distintos modos de apropiación de capacidades e intercambio de experiencias.