De la emigración colombiana se tienen algunas certezas: los colombianos empezaron a emigrar desde la segunda mitad del siglo XX de manera masiva a Ecuador, Venezuela y Estados Unidos, y para final del siglo se sumó España entre los destinos más importantes de los colombianos, el 80% de los connacionales fuera del país habitan en esos países. Dentro de los países suramericanos Colombia ha sido el país con el mayor número de emigrantes sólo superado en el continente americano por algunos países centroamericanos y México. Estados Unidos, habiendo superado recientemente a Venezuela, es el país con mayor número de inmigrantes colombianos, una inmigración que no ha parado de crecer desde una primera oleada en 1960 (Mejía Ochoa, 2012).
Sobre la migración de colombianos a los Estados Unidos se conoce que han existido tres oleadas: i) la primera en la década del 1965-1975 con mayoría de hombres profesionales, especialmente médicos e ingenieros (Guarnizo, 2004) la cual sentaría las bases de los asentamientos colombianos en Nueva York, especialmente el antiguo Chapinerito hoy conocido como Little Colombia en Jackson Heights, Queens (Perez-Brennan, 2014); ii) una segunda oleada a los mediados de los ochenta relacionada con la expansión del narcotráfico; iii) y una tercera oleada al final de siglo asociada con un panorama económico negativo y un recrudecimiento del conflicto armado (Díaz, 2008). Se conoce también que Florida y el área tri-estatal de Nueva York han sido los lugares que más colombianos han recibido, allí los migrantes han conformado focos habitacionales transformando la vida urbana, así como estabilizando cultural, económica y políticamente su condición migratoria (Guarnizo, Sanchez, & Roach, 1999).
No se sabe, sin embargo, cuántos migrantes indocumentados colombianos hay en los Estados Unidos, las cifras sólo registran a quienes entran y permanecen legalmente, por ello las estadísticas pueden ir de 797.000 a 2.000.000 de residentes colombianos en EE.UU sin atinar nunca con el número de indocumentados. Según Luz Marina Díaz para 2008 se estimaba que por cada documentado había tres indocumentados, sin embargo, este cálculo es dudoso (Amézquita, 2013). Como los estudios de migraciones han tenido de manera general una predilección por el uso de estadísticas y datos “duros” de manera indirecta se ha ignorado el problema de los migrantes indocumentados.
Nueva York, por otra parte, es la ciudad en términos relativos con más migrantes de los Estados Unidos: dos terceras partes de su población es inmigrante o hija de inmigrantes, y dentro de esta migración al menos la mitad proviene de América Latina (Lobo, Salvo, & Hurley, 2012). A pesar de una fuerte historia de migración en la ciudad de Nueva York se han formado guetos afroamericanos y latinoamericanos que conviven incluso a escasas cuadras con algunos de los barrios más ricos del mundo (Bourgois, 2003). Es por todo lo anterior que Nueva York es una ciudad privilegiada para estudiar las migraciones no sólo por su valor cuantitativo, sino por su valor histórico y social, como descubriría Bourgois en su investigación sobre la venta de crack por puertorriqueños y sus estudios posteriores sobre vulnerabilidad estructural: estudiar la inmigración en Nueva York es también estudiar la desigualdad, quizá en una perspectiva global (Quesada, Kain Hart, & Bourgois, 2011).
Los estudios de migraciones, en general, han ignorado el problema de los indocumentados, la exigencia cuasi-corporativa por establecer cuantitativamente la magnitud del problema ha dejado de lado preguntas sobre la inserción de los inmigrantes a los mercados laborales informales estadounidenses, así como el proceso de “entrar” en el sistema racial estadounidense (Valdez & Golash-Boza, 2017).
En ese sentido, esta investigación se centra en migrantes de primera generación entre los 24 y los 35 años que hayan residido en los Estados Unidos por lo menos dos años y máximo diez años y que actualmente vivan en Nueva York. Las preguntas que guiarán la investigación abarcan dos dimensiones de la vida de los migrantes: i) la laboral, ii) la racial y la intersección entre trabajo y racialización en la construcción del migrante “ilegal”. Las preguntas son entonces, en cuanto a lo laboral, ¿Cómo se da el ingreso de los migrantes indocumentados al mercado de trabajo (por definición informal pues se emplea trabajadores indocumentados)? ¿Qué tipo de trabajos realizan? ¿De qué manera su estatus migratorio determina dicho ingreso? En cuanto a lo racial ¿Cómo es el proceso de racializarse, esto es, de ser-latino en el contexto del sistema racial estadounidense? ¿Cómo los migrantes negocian esta racialización? Y finalmente, en cuanto a la intersección trabajo-raza ¿De qué manera el carácter ilegal del trabajo se imbrica con ese ser-latino? ¿Es el trabajo indocumentado un trabajo racializado? Espero poder aportar, al resolver estas preguntas, al problema general de la construcción del migrante ilegal
Bibliografía
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Bourgois, P. (2003). In search of respect. Selling crack in El Barrio. Unites States of America: Cambridge University Press.
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Guarnizo, L. E. (2004). La migración transnacional colombiana: implicaciones teóricas y prácticas. In Memorias seminario sobre migración internacional colombiana y la conformación de comunidades transnacionales. Colombia 18 y 19 de junio de 2003 (pp. 25–43). Bogotá, Colombia: Ministerio de Relaciones Exteriores, PNUD y OIM.
Guarnizo, L. E., Sanchez, A. I., & Roach, E. R. (1999). Mistrud, fragmented soldarity, and transnational migration: Colombians in New York City and Los Angeles. Ethnic and Racias Studies, 22(2), 367–396.
Lobo, A. P., Salvo, J. J., & Hurley, D. (2012). The Confluence of Immigrant Ethnicity and Race in New York: A Socioeconomic Perspective. Journal of Immigrant & Refugee Studies, 10(1), 31–53. http://doi.org/10.1080/15562948.2012.646228
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Mejía Ochoa, W. (2012). Colombia y las migraciones internacionales. Evolución reciente y panorama actual a partir de las cifras. Rev. Inter. Mob. Hum, 39, 185–210.
Perez-Brennan, T. (2014). Colombian Immigration. Retrieved February 15, 2018, from https://revista.drclas.harvard.edu/book/colombian-immigration
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Valdez, Z., & Golash-Boza, T. (2017). U.S. racial and ethnic relations in the twenty-first century. Ethnic and Racial Studies, 40(13), 2181–2209. http://doi.org/10.1080/01419870.2016.1262052