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Resumen de ponencia
Participación juvenil en contextos de cambio: viejos y nuevos retos para la sociedad cubana actual

*Idania Rego Espinosa



La participación social ha constituido una prioridad dentro de la política cubana, en particular para las juventudes, las cuales son vistas como importante agente de cambio. Por su origen social, político e ideológico, la participación resulta esencial para la transformación social, pues a través de ella se establecen las relaciones de poder, los marcos democráticos y fundamentalmente el protagonismo, entendido éste como las oportunidades que tienen los sujetos para participar conscientemente y con independencia en cualquier proceso.
En el caso cubano, los jóvenes han tenido un protagonismo central en las grandes transformaciones ocurridas desde 1959. Ellos han sido importantes agentes de cambio, al intervenir activamente en el proceso de renovación social. Las generaciones jóvenes se han incorporado desde el inicio a la solución de importantes demandas sociales, que emergían de la construcción de esa nueva sociedad. Con el paso de los años, en cada etapa fueron cumpliendo encargos sociales de acuerdo a las necesidades del país.
En la actualidad, la juventud cubana mantiene altos niveles de adscripción a organizaciones sociales y políticas existentes en el país, lo cual constituye un rasgo distintivo, sin embargo, ello no es suficiente para una participación realmente efectiva, que requiere del compromiso y deseo de participar activamente, en especial en las decisiones que les competen. Resultados de múltiples investigaciones de las ciencias sociales desde la década de los 90, apuntaban a transformaciones en la subjetividad individual, colectiva y social, y a la reestructuración del sistema valorativo de los sujetos sociales, así como una tendencia a la disminución de la participación en las actividades sociales.
Desde el año 2011 comenzaron a implementarse los Lineamientos de la Política Económica y Social, como parte del proceso de actualización del modelo económico y social del país, que se propone entre sus objetivos el desarrollo económico del país y la elevación del nivel de vida de la población, al tiempo que explicita la igualdad de derechos y de oportunidades de todos los ciudadanos y el principio de que nadie quedará desamparado. Los cambios que el proyecto social cubano necesita hacer, en búsqueda de una sociedad más próspera, sostenible y que brinde mayor nivel de vida, imponen retos, algunos nuevos y otros no tanto, a las políticas públicas, a la sociedad cubana en general y a sus juventudes en particular.
El trabajo propone reflexionar sobre cómo se concibe la participación en los documentos que guían este proceso de cambio, a partir del protagonismo que se le reconoce a las juventudes y las demandas y expectativas que en ellas se deposita, en tanto responsables de continuar con el proyecto social, lo cual adquiere mayor relevancia por el momento actual que se vive de relevo de la generación histórica que ha dirigido el país desde el triunfo fe la Revolución cubana. Esta visión de lo que se espera de las jóvenes generaciones se pone en diálogo con la subjetividad juvenil y con constricciones y oportunidades presentes en Cuba hoy para sus jóvenes, a partir de lo que entienden por participación, las transformaciones que se han producido en sus aspiraciones y las percepciones que tienen sobre sí mismos y sobre la sociedad en que viven. Ello permite identificar retos que para la participación y el empoderamiento juvenil, -algunos nuevos a partir de los cambios en el contexto cubanos actual, y otros que ya venían produciéndose en la sociedad cubana desde décadas anteriores-, y los ajustes que es necesario hacer en la construcción de políticas públicas para las juventudes, en el entendido de que la participación resulta un elemento esencial para esos procesos, en tanto se necesita fortalecer los mecanismos de evaluación de las políticas, de los cambios y sus impactos, tanto objetivos como subjetivos, de modo que permitan corregir efectos no deseados e incluso adelantarse a ellos, evaluación que debe incluir la visión de aquellos para los que se hace la política, quienes deben incorporarse no solo al momento de evaluarla, sino desde su diseño e implementación, lo que significa que las políticas sea no solo para ellos, sino también con ellos.




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* Rego Espinosa
Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas - CIPS. La Habana, Cuba