La presente ponencia forma parte de un panel más amplio en el que se ponen en relación los trabajos desarrollados por integrantes del Grupo de Trabajo Juventudes e Infancias: prácticas políticas y culturales, memorias y desigualdades en el Escenario Contemporáneo (2016-2019) y el Grupo de Estudios de Políticas y Juventudes (GEPoJu) del Instituto de Investigaciones Gino Germani (IIGG, Universidad de Buenos Aires). El panel colectivo propone analizar y explorar, por medio de diferentes casos nacionales, las principales reconfiguraciones acontecidas desde comienzos del siglo XXI en relación con las construcciones socio-estatales de las juventudes, así como también en los modos de interpelación y vinculación con el Estado que se observan en acciones contenciosas como también en colectivos juveniles.
De acuerdo con el objetivo general del panel, la presente ponencia aborda el caso específico de los jóvenes españoles y más precisamente los procesos de reconfiguración de los imaginarios colectivos predominantes en la sociedad españoles sobre la relación jóvenes, política y participación que se producen en el contexto de: a) la denominada Gran Recesión que comienza en 2008 y que aún hoy deja sentir sus efectos negativos en las condiciones de vida de amplios sectores sociales, especialmente los jóvenes; b) el nuevo ciclo que se abre en España en 2011 con el movimiento de los indignados y continua en los años posteriores con una intensa movilización social y política en la que los jóvenes han adquirido un protagonismo destacado. Este nuevo ciclo social y político que se ha desarrollado en la última década ha traído consigo múltiples trasformaciones en el ejercicio de la ciudadanía, las significaciones atribuidas a la esfera pública y en las prácticas políticas de los ciudadanos españoles, muy especialmente entre los jóvenes.
Todas estas transformaciones serán tenidas en cuenta en este trabajo, con el propósito de reflexionar sobre cómo se ha ido transitando de la imagen de una juventud despolitizada y apática, predominante durante bastantes décadas, a la imagen de una juventud activa, protagonista del cambio y la transformación social que se ha desarrollado en los años centrales de esta década. Este cambio en los imaginarios sobre la juventud pone además de manifiesto una nueva relación Estado-Sociedad. Si durante la historia reciente de la democracia española se vive una clara hegemonía del Estado sobre la sociedad, la cual asume el papel de espectadora de las acciones de las elites, en este nuevo ciclo esta relación se invierte. La sociedad vuelve a irrumpir en la escena política, alterando las relaciones de poder y obligando al Estado a responder a la nueva política que se demanda desde amplios sectores sociales, especialmente los jóvenes
Tres son los aspectos a los que se prestará especial atención en esta ponencia. En primer lugar, nos detendremos en estudiar la reconfiguración generacional de las relaciones jóvenes política. Tal y como trataremos de mostrar, a partir de los resultados de diferentes investigaciones, cuantitativas y cualitativas, este escenario social y político antes descrito (marcado por el deterioro de las condiciones de vida, la reacción ante las políticas de austeridad y la aparición de nuevos actores políticos) ha tenido importantes consecuencias generacionales sobre la forma de pensar la política y de estar presente en la misma, lo que se ha traducido en el predominio entre los jóvenes de un tipo de politización crítica, orientada hacia el cambio social y político. Se trata de estudiar cómo los jóvenes despliegan su condición ciudadana en el ámbito político y las particularidades de su proceso de politización frente al de otras generaciones de más edad.
El segundo aspecto es la aparición de un nuevo tipo de activismo político entre los jóvenes. Si algo ha dejado claro este ciclo de movilización al que no venimos refiriendo es que las formas en que muchos jóvenes ponen en práctica y expresan su condición de ciudadano en las arenas públicas están cambiando profundamente. Frente al modelo clásico del militante de partido o del movilizado que muestra su adhesión a un grupo, el joven que se implica en acciones reivindicativas o que trata de montar plataformas de unidad para incidir en la política institucional parte en la mayoría de las ocasiones de un interés personal por la causa en cuestión y no de un vínculo a una organización. De las redes de acción colectiva construidas organizacionalmente se estaría pasando a redes de acción conectiva auto-organizadas en las que los participantes suelen tener una relación más esporádica e informal.
Por último, se abordará como los sectores juveniles más comprometidos tratan de plasmar las exigencias de la nueva política y los dilemas que a los que se enfrentan, especialmente en el terreno de la representación política. En este intento de redefinir la relación Estado-sociedad uno de los problemas más difíciles de resolver es cómo conjugar la lógica abierta e inclusiva de la nueva política con la lógica de la representación política y la eficacia electoral. Se analizarán las tensiones que han ido produciéndose durante estos años y las posibilidades que se abren de construir un instrumento de participación y movilización ciudadana en el que los jóvenes puedan hacer realidad su condición de sujetos políticos con capacidad de transformar las relaciones Estado-sociedad