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Resumen de ponencia
Prácticas de representación en la cobertura periodística sobre personas con impedimentos en Puerto Rico

*Ronald Ávila-Claudio



En Puerto Rico, según la Oficina Censal de los Estados Unidos de América, hay 3.4 millones de habitantes. De ese total, de acuerdo a la misma fuente, 726,334 personas presentan algún tipo de discapacidad. El estado, indican varias investigaciones locales, no ha podido asegurar una vida plena para esta numerosa comunidad, que se prevé aumente a causa del envejecimiento poblacional. Más aun, en los últimos años los retos para el Gobierno acrecentaron a causa de una deuda pública de más de $72 mil millones, hoy considerada impagable. A esto se suman los estragos del huracán María, que el pasado 20 de septiembre azotó las costas del territorio y causó daños estimados en $90 mil millones, cifra mayor al dinero adeudado. La comunidad con discapacidad en el país carece de servicios adecuados en áreas como educación, vivienda, empleo y seguridad. Estadísticas del Departamento del Trabajo del año 2014, por ejemplo, sostienen que las personas con discapacidad representan solo el 0.5 % de una fuerza laboral de un millón.
Pero a pesar de que esta información está en manos públicas y es de fácil acceso, la representación de las personas con diversidad funcional en los medios de comunicación puertorriqueños es escasa. Ese, precisamente, es uno de los resultados de nuestra investigación de tesis: Prácticas de representación de las personas con discapacidad en reportajes publicados por el Nuevo Día en los primeros seis meses del 2017. A través de un análisis de contenido, el estudio –que fue parte de los requisitos académicos para obtener el grado de Maestría en Periodismo en la Universidad de Puerto Rico– auscultó cómo el diario con mayor tráfico online de la isla cubrió los asuntos sobre personas con discapacidad en el periodo mencionado en el titular del proyecto. Encontramos, en paralelismo con investigaciones realizadas en otras partes del mundo, que la población de personas con discapacidad recibió una atención marginal en la agenda diaria del medio, publicándose solo 48 relatos periodísticos en seis meses, cuyo ángulo principal fue algún evento relacionado a dicha comunidad.
Los datos descriptivos que obtuvimos demuestran que el medio falló en reportar sobre los temas significativos que enfrenta la comunidad con discapacidad, ignoró darle voz en sus artículos y les ofreció una atención marginal en su agenda diaria. En la investigación también auscultamos qué modelo para describir la discapacidad estuvo vinculado a las notas trabajadas por el periódico. Determinamos, luego de recopilar los datos, que el modelo médico de la discapacidad tuvo una mayor presencia en los relatos, específicamente en la forma que El Nuevo Día usó para denominar a las personas con discapacidad. Esta mirada del impedimento concibe a la persona como alguien que posee defectos fisiológicos, que deben ser curados. Varios expertos indican que el modelo médico de la discapacidad es discriminatorio, porque sustenta que la población con impedimentos debe ser rehabilitada en aras de su inserción social. Además, la premisa médica ignora los determinantes sociales de la discapacidad, causados por el ser humano y su ambiente. Bajo esta visión sobre el impedimento, se emplea lenguaje como: impedido, discapacitado, minusválido, autista. También, identificamos que las narrativas de El Nuevo Día se ciñen a un discurso de la compasión. En estas coberturas, los temas tienden a ser trágicos y presentan a la persona con discapacidad como un sujeto pasivo, receptor de hechos.
Nuestra tesis, cuyos resultados interesamos presentar en la octava Conferencia Caribeña de Ciencias Sociales, es una radiografía del discurso periodístico boricua y su relación con ciertas narrativas sobre la discapacidad. Tal y como lo establecen un sin número de autores, la información es un proceso necesario de inclusión en un mundo referencial. El discurso periodístico cobra importancia cuando entendemos que el lenguaje - herramienta para construir un relato - es lo que nos permite acceder a la realidad materializada o corporizada. En ese sentido, los medios son parte importante en el proceso de moldear el imaginario colectivo, así que ocupan un rol fundamental para superar las barreras que excluyen a las personas con discapacidad.




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* Ávila-Claudio
Universidad de Puerto Rico UPR. San Juan, Puerto Rico