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Resumen de ponencia
De la Ruptura a la Re-vinculación socioecológica. Una mirada al estado del asunto, desde el ámbito educativo

Grupo de Trabajo CLACSO: Ecosistema y sociedad

*Elia Sepúlveda Hernández



La ponencia parte desde la afirmación de que la sociedad moderna ha provocado una ruptura con la naturaleza y los ecosistemas que la componen. Desde esa tesis, se busca realizar una argumentación empírica y reflexiva en relación a las expresiones de esa ruptura. Y como, a partir de procesos socioeducativos, es posible construir nuevas formas de vinculación entre sociedad y ecosistemas.
La exposición se ordena considerando 3 principales momentos argumentativos

La Ruptura:
El vínculo sociedad-naturaleza, se constituye como un elemento inherente a toda forma de civilización humana. En cada capítulo de la historia y sus épocas, la interacción con la naturaleza ha sido fundamental dentro de la construcción de las trayectorias sociales.
Dicha construcción social, supone una lógica de evolución y estructuración permanente. En donde la cultura y los capitales simbólicos de cada territorio, van creando valores y significados que marcarán la forma de vinculación.
Por lo tanto, la comprensión social de la naturaleza es un asunto que se configura a partir de procesos históricos, ontológicos y éticos. Los cuales son heterogéneos según los contextos. Por lo tanto, así como hubo una comprensión de la naturaleza a partir de las cosmovisiones prehispánicas y medievales, hay también una comprensión moderna de la naturaleza. La cual posee características relevantes a la hora de reflexionar las problemáticas socio ambientales actuales.
Una de las formas de argumentar la tesis de la ruptura en la relación , es conocer las diferentes metamorfosis que ha experimentado el concepto de Naturaleza a lo largo de la historia. Aquello permite advertir el giro radical de las representaciones sociales construidas y como estas han incidido en las formas modernas de vincularnos con los ecosistemas.
Es por ello, que en la primera parte de la ponencia presentaré un breve recorrido histórico por el concepto de Naturaleza. Para ello, utilizaré la trayectoria conceptual expuesta por White (2005), quien plantea que la noción de naturaleza ha transitado desde una concepción organicista a una concepción mecanicista. Descola (2001), Whitehead (2004) y Artigas (1984) también permiten comprender la evolución del concepto desde la filosofía griega, pasando por la época medieval y la época moderna.
En la modernidad, la relación sociedad y naturaleza se caracteriza por la predominancia de una racionalidad científica y antropocéntrica, industrial y capitalista (Leff, 2010). Los ecosistemas se instrumentalizan, en función de criterios de producción y eficiencia (Max-Neff, 2007, 2014; Morin, 1981,2003; Guiddens, 1999; Beck, 1999,2008; Riechmann, 2008,2014). En este sentido, el individuo moderno ha construido un imaginario social con altas cuotas de control y certidumbre sobre lo humano y no humano, sobre todo lo vivo, constituyendo un sistema de vida que institucionaliza una racionalidad económica de intercambio mercantil y relaciones de explotación.

Pero este pensamiento predominante no es la única vía posible. Hay otras formas de vinculación, que han sido muchas veces acalladas por las estructuras de dominación. Como alternativa posible, me referiré a las cosmovisiones indígenas del sur del mundo (Pachamama y Mapu) y los planteamientos científicos surgidos desde autores como F. Varela, Von Humboldt y L. Margulis. En ambas epistemologías (la científica y la ancestral), es posible encontrar puntos en común, lo que posibilita cuestionar los paradigmas tradicionales científicos que históricamente, han tendido a diseccionar la noción .


Las expresiones de esa ruptura
El pensamiento moderno dominante, con las representaciones e imaginarios sociales que la componen, ha acelerado una crisis ambiental creciente en el planeta, en donde la sociedad del riesgo (Beck, 1998), enfrenta un desequilibrio en los ecosistemas. A ese fenómeno problemático, le llamaré cambio ambiental global.
El cambio ambiental presenta diversas manifestaciones, tanto a nivel biofísico como social. Los desastres naturales y los conflictos socioambientales, son fenómenos observables que permiten dimensionar ambos niveles.
Tras cada desastre y conflicto, hay una forma particular de vinculación con la naturaleza. Y este vínculo, en su complicidad o ruptura, marca las demandas, expectativas y desenlace de los riesgos y vulnerabilidades.
Para tener una panorámica del estado de la cuestión en América Latina y el Caribe respecto a estos fenómenos, presentaré los resultados que arroja el Mapa EJ Atlas (o Mapa de Justicia Ambiental) elaborado por ICTA/UAB. Los datos serán presentados en función de tipo de desastres, distribución por países y recurso natural en pugna. La información está georeferenciada, por tanto es posible tener una visión expedita y general de la región.
Además, se entregarán los resultados del World Risk Report 2017, desarrollado por The World Economic Forum. La presentación de Ranking, permite tener una panorámica de los desastres naturales ocurridos en nuestro continente. La información será entregada de manera general, principalmente a partir de tipo de desastres y países con mayor nivel de exposición y vulnerabilidad.


Educando en la No Ruptura
Habiendo visualizado - a rasgos generales - la panorámica de las expresiones del cambio ambiental global en AL y el Caribe, cabe plantearse la pregunta respecto a ¿Como la sociedad está actuando frente a esos fenómenos problemáticos?. Desde mi investigación doctoral, he intentado responder a esa pregunta a partir de la actuación en el ámbito educativo. Entendiendo a esta última, como una de las posibles rutas que permiten avanzar hacia una relación de mayor justicia y equilibrio entre la sociedad y la naturaleza.
Es por ello, que en la tercera parte de la ponencia, presentaré los resultados de la revisión bibliográfica de más de cien artículos científicos publicados entre el año 2000 y 2017 (en base de datos como WOS, SCOPUS o ERIC, entre otros), referidos a educación social y cambio ambiental global y educación social y desastres naturales.
Tradicionalmente, la educación ambiental ha sido la principal referencia a la hora de educar para una mejor vinculación . Sin embargo, muchas veces esa educación ha tendido también ha instrumentalizar el vínculo, a través de una mirada mecanicista y antropocéntrica. Que además, esta permeada por la transferencia de contenidos curriculares que se traspasan en lugares extremadamente lejanos al mundo natural, como es una sala de clases. O que asimismo, tienen el financiamento de las grandes empresas extractivas, a propósito de acciones de relacionamiento comunitario o responsabilidad social empresarial.
Sin embargo, las nuevas complejidades que instala el cambio ambiental global, especialmente en aquellos territorios afectados por desastres y conflictos socioambientales, ha hecho necesario el surgimiento de nuevas formas de educar a partir de intervenciones socioeducativas con rasgos particulares.

La revisión bibliográfica realizada, permite dar cuenta de las principales características de estas prácticas. Las que se refieren a: 1) La existencia de un cruce cada vez más estrecho entre educación en reducción en riesgo de desastres y educación para la paz, debido a la confluencia cada vez más común entre desastres natural y conflictos bélicos. 2) Predominancia de una educación que releva el concepto de resiliencia comunitaria. La evidencia científica indica que a partir de los saberes ancestrales y la participación comunitaria, se logran intervenciones más efectivas. 3) Lo interdisciplinario aparece como un desafío emergente y necesario. Las ciencias sociales y naturales deben hallar puntos de encuentro que permita afinar las metodologías asociadas al traspaso de conocimientos y avances tecnológicos en prevención de riesgos. 4) Es una educación con un alto contenido ético. El respeto a la naturaleza, implica el respeto a nosotros mismos, configurándose una simbiosis valórica que debe ser descubierta y decidida por cada territorio, según sus estándares morales y éticos. 5) Son prácticas que se realizan en contextos de crisis humanitarias, conflictos armados o riesgos de persecución de los líderes ambientalistas; por tanto la noción de peligro y vulnerabilidad es una constante. 6) Es un tema muy poco investigado. Generalmente se le estudia desde la educación formal. Sin embargo, se reconoce la necesidad de ampliar a investigaciones que visibilicen el tema y consideren las dinámicas comunitarias.





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* Sepúlveda Hernández
Universidad Autónoma de Barcelona UAB. Barcelona, España