Lo primero que uno se sorprende enormemente en una primera revisión sistemática del material circulante es en gran medida las nulas o escazas reflexiones y evaluaciones críticas sobre un triple triangulo de poder de lo que algunos autores denominan el Régimen Internacional de Cooperación al Desarrollo y que incluye la Cooperación Humanitaria que pudieran vincularse a la situación de Haití y en especial sobre el campo de la salud internacional. Otros hablaremos del sistema de cooperación de la "dependencia", genealogía de la geopolítica del poder y del conocimiento a decir de Aníbal Quijano.
Ese triángulo de poder se basa sobre 3 elementos fundantes de asimetrías en Haití:
A. Un régimen global de cooperación que se valida y reproduce a sí mismo con un modelo de cooperación internacional vertical de coordenadas Centro-Norte que nunca se democratizó, que sólo modificó su lenguaje aggiornándose con nuevas terminologías pero que en su corazón mantiene prácticas que siguen siendo tan verticales en su concepción y lógica como hace 50 o 100 años, y por sobre todo que no responden a las necesidades ni rinden cuentas cabalmente al Sur.
B. Un sistema y modelo de cooperación internacional, que necesita de "expatriados" eurocéntricos (sean profesionales asalariados o voluntarios de la caridad) que gestionen, administren, y por sobre todas las cosas reproduzcan (conscientemente o sin saberlo) una geopolítica del poder, del conocimiento, de la "ayuda", de transferencia de saberes e intereses del Norte en el Sur, de capacidades que siempre vienen de fuera para "solucionar" y donde muchas veces sus magros resultados no se ponen en cuestión. Estos expatriados en general ya saben "todo", viven y trabajan administrando una asimetría de poder gigantesca en su relación con las sociedades del Sur.
C. Su enorme capacidad financiera y operacional. El humanitarismo tradicional o "multinacional humanitaria" (sin importar las siglas de tal o cual ONG en específico) no realiza una autocrítica de sus modalidades y prácticas, del sistema de cooperación patriarcal que reproduce, como así tampoco pone en discusión su modelo de intervención, porque forman parte –o quedaron atrapados- en una gran maquinaria focalizada en el marketing, la publicidad y la recaudación de fondos de caridad de sus sociedades y Gobiernos centrales. A las altas gerencias y tecnoburocracias al mando de esto no están dispuestas a hacer la más mínima concesión.
Análisis ROL DE EXPATRIADOS - ASIMETRÍA DEL PODER:
Quizás aquí radica la cuestión medular que el régimen internacional y el "onegeismo" tradicional buscó invisibilizar y no rendir cuentas en este debate. Un ejército de profesionales (asalariados o voluntarios) que bajo el cándido argumento de la ayuda y la cooperación solidaria para salvar vidas, podríamos decir que hoy algunos se transformaron en un dispositivo de diplomacia benefactora de la civilización occidental hegemónica en el Sur.
Lo que ocurrió en el caso OXFAM es vox populi que ocurre sistemáticamente en el mundo de directivos y equipos de expatriados de ONGs internacionales como de las diplomacias internacionales en África /Asia sobre todo y en menor medida en América Latina y Caribe(el caso de Haití merece unos párrafos aparte). Esta administración del poder y del dinero, la idea de una filantropía de "entrega" personal se da en contextos sociales de inmensas brechas de desigualdad o bajo precariedades en exceso atravesadas por violencia, refugiados, desplazados, víctimas de hambrunas, epidemias, desastres, emergencias, guerras, otras.
Esta cruda realidad convive con asimetrías materiales de poder en el rol del expatriado, que fueron y son naturalizadas, invisibilizadas y superficialmente analizadas, incluso en momentos como los actuales, donde salen a la luz casos como los de Oxfam y otros.
Este perfil de expatriados asalariados y voluntarios internacionales sufrieron cambios en los últimos 20 años. El proceso de "profesionalización" especialmente en Europa y Estados Unidos, se realizó a través de formaciones de posgrado (máster o especializaciones) donde en menos de 2 años adquieren un saber instrumental que les permite adaptabilidad en la inserción profesional y supuestas capacidades técnico-metodológicas. El programa de aprendizaje basado en matrices de marcos lógicos, de indicadores-resultados y tips claves de geopolítica, en el caso del campo de la salud produce gerencias desvinculadas y sin pensamiento sanitario técnico, metodológico y conceptual.
Aproximaciones al análisis del RÉGIMEN DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL en HAITÍ:
Lo denunciado en el caso de OXFAM (GB) en Haití lamentablemente no llama la atención para quienes transitaron Haití en las últimas décadas y estudiaron o fueron testigos de la cara más siniestra del régimen internacional de cooperación al desarrollo y humanitario en la larga y rica historia de la primer revolución latinoamericana(haitiana).
Algunos autores como el brasileño Ricardo Seintenfus en su libro "Reconstruir Haití: entre la esperanza y el tridente imperial", lo define lúcidamente como la "República de las ONGs" o HAITONG (Organizaciones no gubernamentales internacionales), atrapado en una trilogía de poder entre Estados Unidos, Francia/Unión Europea y las ONGs.
Quizás no exista otro caso en América Latina y Caribe más emblemático en reflejar las relaciones de poder e intereses, la reproducción de las malformaciones del régimen internacional de cooperación al desarrollo y cooperación humanitaria que el caso de Haití. Sólo algunos ejemplos quizás sirvan como disparadores de análisis:
* El reconocimiento oficial de las propias Naciones Unidas en haber generado la peor epidemia de Cólera de América Latina y Caribe de las últimas décadas con más de 9000 muertes acumuladas notificadas oficialmente(sin estimar subregistros). Los cascos azules(MINUSTHA)de Nepal trajeron el vibrio cholerae y contaminaron el río Artibonite.
* La falta de investigaciones independientes sobre las violaciones sistemáticas de derechos humanos y abuso, explotación y violación de mujeres y niñas por parte de las fuerzas militares de cascos azules de la MINUSTHA (Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití), donde hubo participación de militares latinoamericanos, asiáticos, árabes y africanos.
* De los 11.000 millones de dólares anunciados en la Conferencia de Donantes de New York del año 2010 comendada por Bill Clinton para la reconstrucción post-sismo, según el Gobierno de Haití menos del 1 al 3 por ciento(%) fue ejecutado y administrado por el Estado y/o invertido en el sector público. En pleno año 2010 se calculó en 3.27 mil millones de dólares la ayuda externa aplicada a Haití. Los resultados están a la vista.
* Sólo en salud pública, casi el 65 por ciento (%) del presupuesto nacional de Haití depende de la cooperación internacional. Es decir, las avenidas de la cooperación en salud cuentan con más poder real que el Ministerio de Salud Pública y Población del país (Ej: CDC, USAID, UNICEF, otros). Una vez vencido el período de emergencias (post-sismo) y crisis humanitaria como la epidemia de cólera; el sistema de salud pública se encuentra en la misma situación o peor que antes del sismo. Cooperación en salud que en general está en manos de personal jerárquico expatriado sin formación sanitaria ni epidemiológica.
* El enriquecimiento de funcionarios públicos haitianos y de cooperantes internacionales en la gestión de la cooperación internacional es un secreto a voces en el país.
* Las cifras de inversión de ONGs internacionales en Haití se cuenta por millones de dólares anuales. Anualmente gastan el doble del presupuesto público de salud de Cuba. Contando con indicadores de resultados de los peores en la región.
* La invasión silenciosa de la caridad y beneficencia incluyendo a las iglesias, sectas y grupos evangélicos, cristianos y protestantes especialmente de Estados Unidos entran y salen del país sin ningún registro casi que como meros turistas celestiales realizando donaciones, evangelización e intervenciones en comunidades y barrios haitianos. En pleno post-terremoto se encontraron a cientos de niños huérfanos traficados y con intentos en adopciones ilegales fuera del país.
* Zonas francas, crimen organizado y tráfico de armas y drogas, destrucción de agricultura de subsistencia (ver caso producción de arroz y resolución Clinton), inexistencia de aparato productivo y dependencia comercial económica, mano de obra migrante sobre-explotada en sector construcción y trabajo doméstico en República Dominicana, y la lista continúa.
Sin dudas, Haití se transformó en un amplio laboratorio de todas las experiencias, ensayos, de todos los errores de la maquinaria de la ayuda del régimen internacional de cooperación al desarrollo y humanitario en América Latina y Caribe.
Quizás la frase de Raoul Peck , director haitiano del documental "Asistencia Mortal" que visibiliza el rol de la cooperación en Haití, mejor refleje esta rápida descripción antes realizada: "La ayuda es violenta, ciega, prepotente. Un monstruo paternalista que barre todo a su paso. Simula resolver los problemas que, de hecho, mantiene y agrava".