El siglo XXI sigue bajo los paradigmas de la democracia liberal y la economía neoliberal. La crisis capitalista iniciada en 2008 ha concentrado renta y ampliado la supremacía de la esfera financiera en un nível inédito en que 1% de la humanidad concentra más riqueza que los 50% de los demás. Vivimos tiempos de inestabilidad, múltiples guerras, crisis ambiental y ausencia de una alternativa societaria, como el socialismo en el siglo XX. Capitalismo y barbárie siguen lado a lado. En un tal escenario, los pueblos latinoamericanos luchan por su soberanía, democracia y bienestar. Se en el pasado, tales retos asumían como añelo el desarrollo, hoy día esto no es claro. Las victorias electorales que llevaron al gobierno central de Venezuela, Uruguay, Brasil, Bolívia, Paraguay, Nicarágua, Argentina, Honduras y Perú, a ocupar el ejecutivo representantes de frentes heterogéneas críticas al neoliberalismo como definido por los criterios del Consenso de Washington. Con una experiencia muy rica, los sucesos políticos permiten evaluar otro momento, de crisis de las experiencias y de su crítica al neodesarrollismo. Es una situación de transición y de ausencia de modelos. Tiempos de incertidumbre también pueden significar también tiempos para reinventar las utopía, haciendo el camino al caminar, como en el poema de António Machado. Y en hecho fueron nuevos caminos - al poder central - que se abrieron con el ciclo político iniciado con la elección de Hugo Chávez en 1998 Presidente de Venezuela, hecho que reposicionó el país en el mundo y inauguró inédita ola de elecciones que cambiaron el mapa político de la región. Por un lado, el pionerismo, la osadía, el protagonismo de Chávez y la consigna del Socialismo XXI. Pero también han cobrado su precio la condición dependiente del país, la fragilidad de la economía nacional, la explotación de recursos naturales y el rentismo petrolero. El artículo analiza tales elementos y como han condicionado los éxitos económicos y contribuido a la manutención de la condición dependiente del país. Tales permanencias y el proceso de cambio en los precios internacionales del petróleo han marcado de modo decisivo la historia del país, y interesanos explicitar el contraste entre los añelos y las dificultades segundo el pensamiento latinoamericano. Esta situación, por su parte, permite verificar la resistencia institucional, la acción de las clases y la constatación de que la conquista de los gobiernos centrales no cierra la ecuación del poder, conformando-se a la situación de la conquista de parte del poder, com límites. El artículo reflexiona sobre tales límites que han impactado la Revolución Bolivariana como proceso de cambio a la luz de la teoría del desarrollo en América Latina. Discute a existencia de una multiplicidade de modelos concretos de socialismo en el siglo XX y la mayor amplitud para las experiencias que se proponen a un socialismo del siglo XX y debate esta perspectiva a partir de la economía venezolana y del proceso de cambios liderados por Chávez. Debatimos como se relaciona la realidad singular de Venezuela con conceptos como deterioro de términos de intercambio (Prebisch), subdesarrollo y abundancia de divisas (Celso Furtado), superexplotación y impactos en la política (Ruy Mauro Marini) e neodesarrollismo y la enfermedad holandesa (Bresser-Pereira). El artículo recorre el debate desarrollista de Venezuela y el rentismo petrolero, busca incorporar una perspectiva multidisciplinaria entre la Sociología, la Economía y la Historia. Debate concepciones clásicas del desarrollo, de las ciencias sociales en Venezuela y las articula con el debate de autores brasileños que han elaborado sobre la realidad venezolana. Nuestro marco teórico involucra la historia del desarrollismo (Pieterse, Hettne) y autores de Venezuela (Potellá, Lander, López-Maya, Maza Zavala, Michelena) y de Brasil. Debatimos las barreras económicas y teóricas de una experiencia concreta de cambio que ha enfrentado problemas con un historico en el debate del desarrollo, pero también problemas nuevos.