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Resumen de ponencia
Se joguemo: el juego y la autopercepción de adolescentes en clave de integralidad en la frontera de Rivera, Uruguay

*Analía Mosqueira Campos
*Jesica Rodriguez Ponisio
*Luciano Jahnecka



En la presente ponencia, compartimos la sistematización del Proyecto de Extensión Universitaria titulado “Se joguemo”. En el mismo, buscamos aportar a la deconstrucción y reconstrucción de la auto percepción de adolescentes que estén cursando primer y segundo año de Secundaria en el Liceo 8, Barrio Mandubí en la ciudad de Rivera, Uruguay, durante los años 2017 - 2018 y también de aquellos que no se encuentran vinculados a la educación formal.
Realizamos encuentros quincenales, de asistencia libre y voluntaria (fuera del horario liceal y en un predio del barrio) en los que con una metodología que combina elementos de los campos del juego, la educación popular y de herramientas metodológicas de la antropología, instalamos un proceso en el cual buscamos identificar con lxs distintos “actores sociales”: ¿cuáles son los procesos de discriminación hacia esta población? rastrear y desarrollar una mirada crítica sobre los estereotipos de género y aportar a la transformación de la autopercepción de lxs adolescentes, desde una perspectiva crítica del enfoque de derechos.
Rivera es uno de los dos departamentos del país con mayor concentración de hogares bajo la línea de pobreza, según expresa el INE, en su “Informe de estimación de la pobreza por el método de ingreso para 2017”. Mandubí es un barrio considerado periférico que cuenta con carencias y desigualdades socioeconómicas autorreferidas por distintos actores sociales. Concentra el 10% de la población del Departamento (según datos del CENSO 2011) y se ha visto afectado por grandes construcciones con impactos socioeconómicos y ambientales en curso. Estas son un shopping, la futura construcción del Campus Interinstitucional de Enseñanza Terciaria-Universitaria y la futura Terminal Binacional de Ómnibus. Todo esto está ocasionando modificaciones en el mercado inmobiliario en la zona.
Partimos desde la idea previa, que existe discriminación hacia la población de adolescentes del barrio Mandubí. Definimos el problema de intervención como la construcción de la autopercepción en lxs adolescentes. Entendemos autopercepción como lo describe Kalish citado por López de Tkachenko y De Lameda (2008, p. 245), “autopercepción es la imagen que cada individuo tiene de sí mismo, reflejando sus experiencias y los modos en que estas experiencias se interpretan”, por eso procuramos brindar encuentros que generen reflexión y autorreflexión acerca de estas y por ende una reconstrucción de la forma en que se perciben en su vida cotidiana, así como un espacio en el que y desde el cual, puedan explorar sus potencialidades.
En este punto, tratamos de trabajar con dicha población, intentando definir la problemática en conjunto con ellxs y otrxs actorxs comunitarios pertinentes. Estxs, además del grupo de adolescentes, son sus familias, el cuerpo docente del Liceo 8, lxs integrantes del Socat del barrio(vecinxs y técnicxs que participan en el espacio del Servicio de orientación, consulta y atención territorial, programa del Ministerio de Desarrollo Social) y el Comité de Derechos del Niño, la Niña y adolescentes del Uruguay.
Uno de los ejes abordados a partir de la realización del proyecto se refiere a las adolescencias y discriminación, dado que en la Investigación “Adolescencia Educación y discriminación”, se expresa: “Si cruzamos los datos de educación con los de pobreza, ubicamos una relación permanente entre ambas variables. Los niños y adolescentes pobres registran los peores indicadores educativos en asistencia y rendimiento” (Comité de Derechos del Niño, la Niña y Adolescentes del Uruguay, Pedernera, et al, 2009, p 73). En buen romance, el ideal de la educación integradora del Uruguay, se derrumba como mito nacional.
Por otro lado el trabajo de Investigación “¿Los juegos infantiles como reproducción de estereotipos de género?”, de Jose Manuel Alvarez Seara, concluye que los juegos infantiles, reproducen estereotipos de género, en tanto son prácticas mediadas por adultxs (para este trabajo en el hogar). Por lo que desde el diálogo, venimos intentando deconstruir estos aprendizajes (y otros que acumulamos como seres sociales), integrando una sensibilidad respetuosa de las diferencias y de las cuestiones de género.
Entendemos el juego, como “una actividad libremente elegida, que otorga el permiso de transgredir normas de vida internas y externas (auto y hetero impuestas); es un satisfactor sinérgico de necesidades humanas fundamentales que abarca la dimensión individual y colectiva y tiene alcance en el plano cultural, social y político” (LA MANCHA, 1994, p.5). Dada su condición y carácter de producto cultural, el juego reúne en sí la doble función: reproducir las pautas culturales existentes, así como colaborar en la producción de nuevas y deseables pautas, en un camino de humanización y respeto de todas las personas. Desde lo metodológico, destacamos la potencialidad del territorio del juego, dado que es óptimo para el ensamble de las diferentes dimensiones de la integralidad humana, que se despliegan en todo evento cognitivo. Hablamos de lo afectivo, lo sensible, la corporalidad, además de la racionalidad (Morín E., 1998 ).
Otro dispositivo utilizado en el proceso de construcción, ejecución y evaluación del proyecto se refiere al uso de las herramientas metodológicas provenientes de la etnografía. Al ponernos en contacto con sujetos inmersos en un contexto social, y ofrecer ciertas experiencias, nos proponemos operar con un conjunto de registros a nivel corporal, tal como es planteado por la “participación observante” (WACQUANT, 2006). En términos antropológicos, la experimentación a través del cuerpo y sus posteriores procesos de descripción y análisis, nos traen reflexiones más amplias sobre lo vivenciado, así como nos plantean cuestiones metodológicas que se refieren al proceso de interlocución con los demás “actores sociales”, en nuestro caso, estudiantes liceales o en edad correspondiente.
En lo que se refiere a la ejecución del proyecto, utilizamos los registros sistemáticos y descriptivos de los procesos por los que nuestro equipo pasa, junto a la población elegida. Es basado en las interlocuciones etnográficas realizadas durante el período de ejecución del proyecto en “campo”, que el diario de campo nos auxilia a identificar las diferentes perspectivas de “autopercepción”, tanto a nivel de la coordinación (nuestro equipo de trabajo), cuánto a partir de la interlocución (grupo de trabajo).
Las instancias de reflexión sobre el proyecto, sobre el problema de intervención, las temáticas a trabajar y la producción de conocimiento pertinente en proceso, son apropiadas a partir de las metodologías participativas(Educación popular) y se avanzará en términos de lo posible(no se propone como obligatoria)con lxs adolescentes. También nos proponemos apostar a distintos tipos de lenguajes expresivos (acordes a las características del grupo de adolescentes), que den cuenta del proceso y los aprendizajes: audiovisual y programas de radio, entre otras posibilidades.
En lo que se refiere a la institucionalidad del proyecto y su vinculación a la formación de estudiantes universitarios(lxs docentes somos parte del equipo de la Licenciatura en Educación Física, opción Prácticas Educativas del Centro Universitario de Rivera), “Se joguemo” aspira a poner en práctica la integralidad de las funciones universitarias (extensión, investigación y enseñanza), formando parte del EFI (Espacio de Formación Integral) “Prácticas Corporales en clave de integralidad”. A la vez, se encuentra enmarcado en la propuesta de desarrollo académico impulsado por el Polo de Desarrollo Universitario (PDU) en Educación Física EFISAL (Educación Física, Salud y Calidad de Vida) a través del cual, se propone el fortalecimiento de propuestas de intervención en el territorio y la producción de conocimiento situado y contextualizado. En lo que se refiere al desarrollo académico de lxs participantes, el mismo está articulado con la línea del PDU citado “Salud en la perspectiva de los derechos sociales: género y consumo en las prácticas corporales” que tiene como propósito “Problematizar las relaciones entre salud, género, deporte, juego, cultura y pertenencia a nivel regional y nacional”, así como “Fomentar una visión crítica en el campo de la salud relacionado con las prácticas lúdicas y deportivas incluyendo elementos teórico-conceptuales y técnico-prácticos en la formación de licenciados en Educación Física” (PDU EFISAL, 2017, p.11). Las disciplinas involucradas desde el equipo proponente, son la Educación Física y los Recursos Naturales y sus respectivos referenciales de las Ciencias Sociales y Humanas.




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* Mosqueira Campos
Centro Universitario de Rivera, Universidad de la República CUR-UDELAR. Rivera, Uruguay

* Rodriguez Ponisio
Instituto Superior de Educación Física, Centro Universitario de Rivera, Universidad de la Republica - ISEF-CUR-UDELAR. Rivera, Uruguay

* Jahnecka
Centro Universitario de Rivera, Universidad de la República CUR-UDELAR. Rivera, Uruguay