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Resumen de ponencia
“Las políticas públicas en infancia, serán feministas o no serán: La experiencia del Desprincesamiento con niñas de la comuna de La Florida”

*Natalia Ruz



El presente documento tiene como propósito exponer un proyecto de investigación a desarrollar en el año 2017, basado en el “Taller de Desprincesamiento”; una experiencia desarrollada en el año 2016 junto a niñas y adolescentes de la comuna de La Florida en Santiago de Chile y que da cuenta de la importancia que tiene la inclusión de un enfoque feminista en la construcción de políticas públicas respecto de la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes a través de un ejemplo concreto. Se revisarán diversas teorías asociadas con los distintos paradigmas de la niñez y los enfoques utilizados en políticas de infancia asociadas a la implementación de proyectos asociados al Servicio Nacional de Menores (SENAME), que es el organismo gubernamental que encarna la responsabilización del Estado respecto de la garantía de derechos de niños y niñas. Una evaluación respecto de la aplicación de políticas de inversión y diseño de programas o proyectos implementados a lo largo del país, brindan una serie de elementos que sustentan la tesis de que el Estado chileno conserva un enfoque de control social (o seguridad ciudadana) que focaliza y no universaliza políticas para el buen vivir de niños y niñas, por lo tanto, se aleja de la inclusión de la teoría de género y mantiene la visión adultocèntrica toda vez que se enfoca en la intervención individual de casos y el cumplimiento de metas asociadas a aquello.

“Las políticas públicas en infancia, serán feministas o no serán: La experiencia del Desprincesamiento con niñas de la comuna de La Florida”

El presente trabajo contrarresta las hipótesis presentadas anteriormente con el caso específico de uno de los programas de SENAME en convenio con la Municipalidad de La Florida. La Oficina de protección de derechos de niños, niñas y adolecentes (OPD). Este modelo, existe desde el año 2001 y se implementa en la mayoría de las comunas del país. Este programa, tiene dos áreas de trabajo; una dedicada a la “protección”, conformada por 8 profesionales que trabajan en atención directa de casos de vulneración de derechos hacia niños, niñas y adolescentes desde una intervención individual de tipo psico-socio jurídica. Y por otra parte, existe un área dedicada a la “gestión intersectorial” constituida por un profesional y un técnico con el objetivo de trabajar en promoción de derechos de la infancia. La desigualdad entre los recursos destinados para ambas áreas de trabajo en un mismo proyecto permite inferir sobre la escasa voluntad política que existe para avanzar en sistemas integrales que superan el paradigma del control social y el enfoque individual de las temáticas asociadas a la niñez.

Justamente, bajo la premisa de la voluntariedad es que desde la iniciativa de trabajadoras (entre las cuales se refiere a la autora del área que interviene desde la prevención y promoción surge la necesidad de implementar acciones integrales que aborden las principales problemáticas diagnosticadas a partir de estadísticas territoriales sobre las principales vulneraciones de derecho entre las cuales, mantienen las tasas más altas el maltrato y abuso sexual infantil. Según el SENAME, Durante el año 2014 se registró un alto número de denuncias a nivel nacional, 15.530, por concepto de delitos sexuales que afectaron a niñas, niños y adolescentes. El Diagnóstico Comunal de Infancia y Adolescencia de La Florida (publicado el año 2015) da cuenta de la realidad territorial sobre el estado de la niñez que habita y transita desde los datos primarios y secundarios obtenidos en distintas áreas tales como educación, salud, habitabilidad, cultura.

En este contexto, se comienza a cuestionar el diseño de las políticas públicas referidas a la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes y por lo tanto, el enfoque desde donde se instala y luego evalúa el programa. La falta de inversión en prevención y promoción significa una invisivilización de los niños y niñas como actores sociales, respondiendo a directrices impuestas desde un enfoque individualista donde se cosifican a las víctimas de vulneraciones de derecho y se responsabiliza a la familia. Ante esto, se realizan esfuerzos por implementar talleres e intervenciones de tipo colectivas que toman las estadísticas desde un diagnóstico global de la niñez (no sólo la niñez vulnerada) y se realizan acciones participativas que recogen enfoques globales, por ejemplo, incluyendo la teoría de género y el feminismo a la base de acciones concretas en términos de promoción de derechos de niños, niñas y adolescentes.

Según la Doctora en Estudios Latinoamericanos, Kathya Araujo, cuando el individuo se constituye en su meta normativa, en vinculación estrecha con el objetivo político de reconocimiento e incorporación de las mujeres a la polis. Dos premisas que se nutren mutuamente contribuyen a ello. Por un lado, la convicción que remontar la discriminación y exclusión de las mujeres pasa prioritariamente por su reconocimiento como ciudadanas. En segundo lugar, la estrecha asociación entre una noción afirmativa de individuo y la noción de la ciudadanía, es decir, de individuos como ciudadanos: portadores de derechos y obligaciones, los que derivan de su pertenencia a un cuerpo político y del hecho que les es atribuida autonomía personal, en consecuencia, responsabilidad por sus acciones (O’Donnell 2002:308). Hablamos de una infancia invisibilizada, que no concibe a los niños y menos a las niñas como actores sociales.
Es así como nace el “Taller de desprincesamiento en La Florida” como una acción participativa, que se implementa a partir de un ejercicio previo realizado en diciembre del año 2015 en uno de los proyectos del SENAME en Iquique, ciudad ubicada al norte de Chile, como respuesta a la tasa de vulnerabilidad social y a la exposición de diversos factores de riesgo en que se encontraban niñas habitando “campamentos” ubicados en la zona, posterior al terremoto ocurrido el año 2014. El taller se desarrolló con un grupo de niñas en 6 sesiones y trataba de derribar estereotipos asociados a las mujeres a través de la figura de una “princesa”. En este taller las niñas realizaron un diagnóstico de sí mismas al principio y al final de la experiencia, visibilizando el proceso de cambio en sus perspectivas respecto del “ser niña”. Lo anterior significó una contribución al empoderamiento de las niñas y a la autodefensa que son capaces de generar en distintos ámbitos.
En el caso de la segunda experiencia, que es de la cual se indaga en esta presentación, es una instancia desarrollada esta vez en la capital del país, en la comuna de La Florida que se lleva a cabo, pero con particularidades que responden al contexto territorial y sin embargo, con resultados igualmente exitosos.
El contexto del nuevo taller es una respuesta a los estereotipos de género y la naturalización que desde la niñez se imponen en relación a distintos tipos de violencia. El objetivo construido esta vez fue otorgar herramientas a un grupo de niñas, que les permita ser capaces de identificar situaciones de desigualdad respecto al ejercicio de los derechos en relación al género, a través del fortalecimiento del autoestima y la incorporación de conductas de autocuidado y respeto colectivo.
Este espacio, se constituyó desde el llamado a participación voluntaria hacia niñas entre 14 y 16 años a participar de 3 meses de trabajo en sesiones semanales. De esta manera, el taller se conformó por 10 niñas que también fueron parte del diseño final de la experiencia que en su propia evaluación, les entregaba herramientas que les permitan ser capaces de identificar y cuestionar, situaciones de desigualdad respecto al ejercicio de los derechos en relación al enfoque género, a través del fortalecimiento del autoestima y la incorporación de conductas de autocuidado y respeto colectivo. Esta experiencia participativa, que tiene resultados claves para la prevención del abuso sexual y la generación de conciencia en niñas que habitan en una sociedad patriarcal que vulnera sus derechos y las invisibiliza en distintos contextos.

Al terminar la experiencia, sin embargo, se abren distintas aristas y vuelve la pregunta sobre ¿Cuál es la importancia de generar políticas públicas en prevención del abuso sexual infantil con un enfoque feminista y su implementación en programas asociados? Al respecto, la investigación que se desarrollará durante este año 2018, indagará en la cuestión respecto de que la crítica adultocentrismo y la inclusión del enfoque de género desde una perspectiva feminista son fundamentales para crear la base de políticas públicas dedicadas a la niñez y la adolescencia. Sin estos enfoques, las políticas públicas, seguirán reproduciendo los viejos paradigmas que cosifican a los niños y niñas y no generan cambios estructurales en la forma de convivir en un Estado donde la niñez, debiese ser protagonista de sus propias transformaciones.

Autores a trabajar en la investigación: Araujo K., Gaitán L., Cussianovich. A, Rodríguez, I. Barudy, J., Manfred L., Tonuci, F., Salazar, G. UNICEF, SENAME, MIDEPLAN, entre otros.




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* Ruz
Departamento de Investigación y Postgrados. Universidad Academia de Humanismo Cristiano - DIP/UAHC. Comuna de Providencia, Santiago, Chile