La sociedad paraguaya hoy, abriga aproximadamente 500.000 brasileños y descendientes, conocidos como brasiguayos. En consecuencia de esta presencia se han ocurrido varios conflictos en los últimos años. Ese fenómeno está relacionado a una lucha de identidades entre los guaranís, la oligarquía local y los brasiguayos, que constituyen una oligarquía extranjera en ascenso. /
El horizonte temporal analizado en ese estudio cubre de 1960 hasta los días actuales. En ese período es posible observar la llegada de los primeros brasileños al Paraguay y el desarrollo del conflicto establecido en el Este del país. /
Para eso análisis es importante establecer quién es el gaúcho y su importancia en la composición de la identidad brasiguaya. Gaúcho es como se llama la persona originaria del Rio Grande do Sul, provincia brasileña que comparte características geográficas del Pampa con Argentina y Uruguay. Además, su identidad es vinculada al campo y a la creación de ganado en largas estancias. Pero esa identidad es también vinculada a los inmigrantes alemanes e italianos que se han instalado en pequeñas propiedades en el Rio Grande do Sul a lo largo del siglo XIX. A partir de la mejora en las condiciones de vida, las familias se han tornado cada vez más grandes y las propiedades se quedaran inviables en la sucesión. Así, con tierras bien valoradas, los migrantes alemanes e italianos pasaron a expandir la frontera agrícola brasileña en dirección al centro del continente. Ese movimiento, empezado en el inicio del siglo XX, ha obtenido suceso y ha creado la imagen del gaúcho como tipo ideal de agricultor exitoso. De esta forma, el gobierno brasileño ha pasado a incentivar la colonización del centro del país con base en eses colonos. Esa política ocurrió en detrimento de colonos pobres de otras regiones que, de modo racista, fueran considerados menos aptos a prosperar. Con la llegada de Stroessner, el gobierno paraguayo ha pasado a buscar llenar su vacío demográfico en el Este e encontró en los gaúchos el prototipo de emprendedor rural exitoso como tipo ideal para la colonización de la región. Además de su imagen exitosa, los gaúchos detenían capital y experiencia con la agricultura mecanizada. Ese movimiento, hecho en detrimento de los guaranís y de la oligarquía local, es la origen de los diferentes problemas políticos, sociales y económicos que pueden observarse en el Paraguay Ocidental. Por lo tanto, los brasiguayos están íntimamente ligados a eses problemas observados, así como están ligados a la identidad gaúcha. /
En términos teóricos, el trabajo comportará un análisis híbrida, enlazando teorías de diversos campos del conocimiento. El objetivo es construir una explicación para los conflictos en el este paraguayo por medio de la confirmación de la identidad brasiguaya como una construcción a medida para segregar el pueblo guaraní e poner la oligarquía local en posición inferior, de forma a legitimar su reclamación como postulantes a la hegemonía política, económica y social. Así, serán buscados los elementos culturales que, juntos con el poder económico, los brasiguayos usan para diferenciarse, además de indicar como la confirmación de esa identidad surge como un factor de segregación en la sociedad local. Por consiguiente, el análisis será centrado en la definición de desconstrucción nacional, propuesta por Campbell. Como suporte al concepto central, también serán empleados los conceptos de nacionalismo moderno, de Anderson, y el análisis de Laíno acerca de la desnacionalización paraguaya promovida por la presencia brasileña en el país. Esa pluralidad conceptual es núcleo de la contribución del estudio para el conocimiento académico, resultando en una nueva explicación para el fenómeno observado en el Paraguay. /
Los elementos que unen los brasiguayos a su origen son variados, componiendo un recorte de diversas referencias. Como gaúchos es posible observar las tradiciones locales, como el consumo de mate, la parrilla, la música tradicional y la preferencia por los equipos de fútbol del Rio Grande do Sul. Todos eses elementos están fundidos en el CTG – Centro de Tradiciones Gaúchas – que son centros de prácticas y difusión de la cultura gaúcha. Además de esas funciones, eses locales ejercen una especie de actividad consular, dónde mismo aquellos que no tienen un vínculo fuerte con la tradición la adoptan con el objetivo de ser acogido en un país en que no tienen vínculos preexistentes. Otro elemento cohesivo es el pasado europeo común – alemán o italiano, en regla – que se puede observar en los apellidos de los grandes terratenientes establecidos al Paraguay. Ese elemento es fundado en el mito de la ética de trabajo del europeo protestante, supuestamente más avanzada en relación a los pueblos originarios, que serian perezosos. Ese mito fue reforzado por el gobierno militar brasileño, que ha hecho manuales exaltando la ética del trabajo de los pueblos del Sur, además de asentar colonos en su vacío demográfico con la presencia obligatoria de gaúchos para que los otros inmigrantes tuviesen la oportunidad de aprender esa ética con ellos. A partir de esa definición es posible observar las interacciones de los brasiguayos con la sociedad Paraguaya y comprender como resaltar sus propios valores de identidad opuestos a los valores locales es central en la afirmación como candidato a grupo regional hegemónico. /
Ese fenómeno se concretiza en diversas ocasiones que pueden ser observadas en la región. Uno de los más importantes fue la expulsión de los guaranís y de los nordestinos brasileños, que ya estaban establecidos en el Este del Paraguay en las décadas de 1960 y 1970. Ese facto ocurrió por cuenta del poder económico que los gaúchos tienen y que lo usan para acceder a la burocracia paraguaya. Así, tomaron los títulos de tenencia y las tierras de los que habitaban la región hasta esa época. Otro punto de conflicto es acerca del segundo idioma enseñado en las escuelas locales. Hoy son enseñados los dos idiomas oficiales del Paraguay: español y guaraní. Sin embargo, los brasiguayos luchan para que el portugués sea incluido en el plan de estudios de las escuelas, en sustitución al guaraní, un choque cultural importante. Un tercer conflicto surgió recientemente: la disputa política. Considerando que los brasileños empezaron a llegar en la década de 1960 al Paraguay, es posible observar la presencia de descendientes de segunda y tercera generación, los cuales nascieron paraguayos y desfrutan de su ciudadanía, o sea, derechos políticos. A partir de esto, los conflictos sociales, económicos y políticos llegaran a las elecciones municipales. Desde el inicio del siglo XXI los brasiguayos disputan las elecciones, obteniendo suceso en algunas ocasiones. Con eses y otros ejemplos es posible verificar que la identidad brasiguaya es fundada sobre la exclusión de los menos favorecidos económicamente, que han sido marginalizados. Desde que llegaron al Paraguay, los brasiguayos provocaran conflictos con los guaranís, con los otros brasileños, además de disputas políticas y económicas con la oligarquía local, que ahora se institucionaliza en las elecciones. /
Considerando todos los factos e ideas expuestos hasta ahora, ese estudio propone establecer una nueva explicación para los conflictos entre brasiguayos, guaranís y la oligarquía tradicional paraguaya con base en un análisis de la identidad antagónica a los grupos previamente establecidos en el Paraguay. Aún que ese asunto tenga sido explorado con alguna amplitud en la Sociología y en la Historia, ese trabajo tiene el objetivo se sumarse a esos análisis a partir de la óptica de las Relaciones Internacionales. Así, el estudio será presentado a partir de un análisis cualitativo, exploratorio, con base en un examen bibliográfico.