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Resumen de ponencia
Movimientos de mujeres, feminismo y la agenda de los derechos. El campo de la salud y las familias

Grupo de Trabajo CLACSO: Familias, géneros y diversidades

*Maria Teresa Bosio



La presente ponencia se propone aportar algunos elementos para el análisis y reflexión sobre el proceso desarrollado por el movimiento de mujeres en Argentina en torno a la agenda que construye acerca de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, a una vida libre de Violencias y a la diversidad familiar en el marco de las políticas públicas. Pretendemos reflexionar sobre las demandas y los modos en que las expresan las mujeres referenciadas en los movimientos heterogéneos (populares); que retoman la agenda feminista, los agentes del estado responsables de garantizarlos y en la apropiación y acceso diferencial de estos derechos por parte de las mujeres en el campo de la salud y las familias.
Este gran tema que nos proponemos analizar, reúne líneas de estudios y trayectorias de sus autoras que se encuentran, enriquecen y articulan en torno a los derechos de las mujeres, los espacios en los cuales se configuran y expresan y, su relación con las políticas públicas del Estado.
El movimiento feminista en Argentina viene desarrollando diversas estrategias de visibilización de la situación de las mujeres y sus reclamos, interpelando y apelando al estado y sus gobiernos por el reconocimiento de derechos y estas demandas se expresan en movimientos significativos tales como la Campaña por el Derecho al Aborto y el Ni una Menos. Esta relación tiene una larga e interesante historia, que según los contextos juega dentro de los límites de la política tradicional e institucionalizada y en otros momentos la desborda y se constituye en un movimiento social, tal como está sucediendo con el “Ni una menos”. Esta agenda institucional y movimientista se encuadra también por los avances en el debate internacional sobre los derechos de 4ta generación, que involucran los derechos sexuales y reproductivos en su agenda. Las Convenciones de Belem do Para (1979), El Cairo y Beijing constituyen el marco político para el debate y tratamiento de los derechos humanos. A partir del reconocimiento de estas convenciones como parte del encuadre normativo internacional ingresan a las agendas políticas de los distintos países de Latinoamérica, los derechos de las mujeres como derechos humanos. Argentina inicia ese proceso más intensamente a partir del 2002. Estas normativas se construyen y se sostienen, entre otros como marco del sistema de salud, generando disputas de sentidos en un campo que continúa hegemonizando muchos discursos y prácticas conservadoras.
Estos recorridos que venimos señalando permiten identificar rupturas y continuidades en el
reconocimiento y el ejercicio de los derechos que hacen referencia a construcciones socio históricas de estas luchas que las mujeres venimos llevando adelante y que constantemente nos convoca a reconocer e identificar las trayectorias y los espacios que han ido contribuyendo y direccionando las luchas actuales.
Es así que si nos retrotraemos podemos advertir que la apertura democrática, el interés y la expectativa por las transformaciones sociales y los incipientes debates políticos permitieron que las luchas de los movimientos feministas se reorganizaran y buscaran su espacio de acción.
Es así como en 1986 se realiza el primer “Encuentro Nacional de Mujeres”, convocado por un grupo de mujeres pertenecientes a organizaciones de la sociedad civil y dirigentes de partidos políticos, pertenecientes mayoritariamente a sectores sociales medios que discutieron sobre la situación del país y las estrategias para generar cambios que aporten a la igualdad (Brugo-Marcó, 2014); fundamentalmente imbuidas por los debates feministas del contexto internacional, que durante las décadas de los 80 y los 90 están marcados por un cambio de paradigma. Del feminismo de la igualdad, de la hermandad entre las mujeres a un paradigma que reconoce las diferencias existentes entre las mismas mujeres situando la mirada en los contextos sociales, históricos, raza, etnia, etc. (Colazo, 2009).
Cuestiones éstas que luego fueron obturadas por los gobiernos conservadores y neoliberales de la
década de los 90, no permitiendo las condiciones materiales y simbólicas para que las mujeres puedan ejercer autonomía y avanzar en derechos sino por el contrario, crearon y profundizaron muchas desigualdades algunas producto de la concentración de la riqueza en pocas manos y otras, de tipo social y cultural en un escenario de reformas del Estado y ajuste estructural que reduce al máximo el acceso a servicios de provisión de bienestar sobre todo para los sectores de pobreza. Asimismo la forma de la participación política también se redujo al mínimo dejando afuera las demandas de amplio sectores de la población.
En este contexto, surgen múltiples expresiones de demandas sectoriales que, sumados a la cooperación internacional, logran institucionalizarse y constituirse en mediadores entre la sociedad y el Estado através del formato de ong´s o fundaciones, la sociedad civil logra organizarse y mitigar algunos de los efectos adversos del corrimiento del Estado (Tapia, 2009). Estas organizaciones pasan a tener un rol fundamental en ese contexto, como una estrategia de interpelación y confrontación. Las feministas, desde la resistencia a estos gobiernos conservadores, intentan encausar sus luchas, críticas, demandas
y proyectos en estos formatos.2 Tal el caso de los Encuentros Nacionales de Mujeres que durante la década de los 90 siguieron creciendo en cantidad de participantes y profundidad en las discusiones (reflexiones en torno a temas como salud, sexualidad, violencia, familias, políticas) demostrando la capacidad de organización de las mujeres para reclamar por el cumplimiento de sus derechos y hacer valer sus reivindicaciones.
Este modelo neoliberal se fue agotando, principalmente como modelo de desarrollo económico y político, con sus consecuencias de desempleo, ausencia de políticas para reparar el crecimiento de la pobreza, lo que generó el estallido social y económico de los días 19 y 20 de diciembre del 2001. En este contexto, como dice Tapia, estos grupos que no logran encausar sus demandas, desbordaron los lugares estables de la política, constituyéndose en movimientos sociales contestatarios que generaron acciones colectivas y comenzaron a transitar los distintos espacios con sus discursos, prácticas y proyectos (Tapia: 2009).
Los encuentros nacionales de mujeres continuaron y el debate político en torno a las luchas por la redistribución y el reconocimiento de las necesidades de las mujeres lo convierten en un espacio de condensación de conflictos en torno de dos ejes: la desigualdad de clases y la diferencia sexual, una combinación sumamente contradictoria y no siempre feliz (citado por Ciriza, D'Atri, 2002). Estos espacios permiten un reconocimiento de las diferencias y desigualdades entre las propias mujeres, dando lugar a múltiples expresiones y demandas, no sin tensiones y disputas con sectores conservadores y fundamentalistas que descalifican los encuentros y las luchas por los derechos de las mujeres. Las demandas en torno a problemáticas vinculadas a educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir (Campaña por el Derecho al Aborto), violencia de género, el derecho a las familias, acceso y equidad a servicios de salud pública se fueron conformando en la agenda de las mujeres que interpelan a los gobiernos para exigirles un mayor compromiso en la formulacion de políticas y más presupuesto para su prevención y estrategias de abordaje. Esto sucede por dos vías: por la organización y persistencia del movimiento de mujeres de Argentina y por los esfuerzos por democratizar la política en el marco de los gobiernos progresistas que se fueron instalando en América Latina. Hoy se nos plantean grandes interrogantes y grandes preocupaciones frente a la instauración de gobiernos, como el de la Argentina, donde se retoma el paradigma neoliberal generándose tensiones, retrocesos y luchas por la defensa de los derechos sociales hoy puestos en cuestión.

Bibliografía:
Arriagada, I (2002) "Cambios y desigualdad en las familias latinoamericanas", Editado en Revista de la CEPAL N° 77, Agosto de 2002
Colazo, C. (2009). Feminismos en America Latina Globalizada/ Localizada. Nuevas democracias. Nuevas Izquierdas, en deuda con la equidad de genero. ¿Un espacio amigable para una utopia posible? Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, 107.
González, C., Nucci, N, Crosetto, R., Soldevila, A., Ortolanis, E., Bermúdez, S. y Miani. A (2005) “Familia y políticas sociales: la familia como objeto de políticas asistenciales”, informe final de investigación, Secyt- UNC.
Herrera Gioconda, (2002) “Equidad de Género en las políticas públicas: el caso de Ecuador”, Iconos/Flacso, Buenos Aires.
Jelin, E., Paz, G. Familia/Género en América Latina: cuestiones históricas y contemporáneas. CEDES, Cuaderno 68, Argentina, 1991.
Jelin. E: “Pan y afectos: La transformación de las familias” (Pág.15). Ed. Fondo de la Cultura Económica. Bs.As. 2000
Lagarde Marcela, 2004. Por la vida y la libertad de las mujeres. Fin al feminicidio. Juárez, México. Extraído del texto “La Violencia hacia las mujeres en los medios de comunicación. Transformando las noticias”. Realizado en el marco del: Programa Regional “Ciudades Seguras: Violencia contra las Mujeres y Políticas Públicas” Idea Original y Organización del documento: Maite Rodigou Elaboración de contenidos y redacción: Maite Rodigou, María Nazar, Sofía Monserrat, Laura Hunt
Ciscsa- Unifem Córdoba 2007
Moran Faundes, J. (2015). Argumentos por el derecho a decidir. Cordoba: Catolicas por el derecho a decidir.
Nucci, Crosetto, Miani, et.al (2013) “Las familias en las políticas públicas de la Provincia de Córdoba (2010-2011). Aproximaciones desde un estudio de casos”. Cuadernos de Trabajo. Serie Investigación Nº 3. Escuela de Trabajo Social. Universidad Nacional de Córdoba: 20-23
Sunkel G. (2006) " El papel de las familias en la protección social en América latina" en Serie Políticas Sociales, d




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* Bosio
Facultad de Ciencias Sociales. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Córdoba - ETS/UNC. Córdoba, Argentina