En la ponencia se identifican las principales transformaciones en comunidades campesinas a partir del desarrollo de la Industria Forestal, en un marco de instalación y despliegue del neoliberalismo en el Sur de Chile. Se propone que este sistema -en cuanto régimen de acumulación y modo de regulación - ha reconfigurado significativamente el escenario regional y las relaciones sociales de producción que se desarrollan en este territorio, generando en primer lugar una intervención, y en segunda instancia un despojo.
Se sostiene como hipótesis, que la Región de Los Ríos en el Sur de Chile, es un territorio fundamental para comprender el avance del capitalismo en su fase neoliberal, en el sentido que industrias como la forestal resultan claves para vislumbrar la refuncionalización de espacios productivos que se dedicaban a actividades tradicionales y que, tras el avance de industrias neo-extractivistas, han modificado las dinámicas históricas de vida en comunidades campesinas, transformando actividades tradicionales, y dando paso a la incorporación de nuevos cultivos, o por el contrario, una resistencia al proceso. De esta manera, una experiencia que pareciera ser acotada, la cuenta de las tensiones que provoca el desarrollo capitalista a nivel latinoamericano, tanto en el largo plazo como en su desarrollo reciente.
Se aborda el problema a través de un caso en perspectiva micro histórica, estudiando la experiencia de la comuna de San José de la Mariquina en la Región de Los Ríos, que se comprenderá bajo un paradigma de carácter excepcional/normal, identificando las principales transformaciones del territorio desde la perspectiva de las comunidades que lo habitan. Referente a fuentes primarias se recurre a la revisión del Registro de Comercio y Propiedad del Conservador de Bienes Raíces de dicha comuna; prensa local, boletines de organizaciones gremiales; así como entrevistas en profundidad a campesinos y archivos fotográficos familiares.
Como presentación de nuestro problema de investigación, la instalación del modelo neoliberal bajo la dictadura militar chilena, y su posterior profundización en los gobiernos de la transición, marcó un antes y después. A partir de las “modernizaciones” neoliberales en la década del ochenta, la economía paulatinamente se fue neo-liberalizando, dejando atrás el antiguo Estado desarrollista con su insigne modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), dando paso a un periodo marcado por privatizaciones en sectores estratégicos del desarrollo nacional, expresado en aspectos como nuevo tipo de cambio, liberalización del comercio, inversión extranjera directa, privatización de las empresas estatales, desregulación y protección de los derechos de propiedad y sociales.
Bajo la idea de “apertura de mercados”, Chile se integra a una escala económica de carácter internacional, en un afán mundializador que interrogaba la forma en que se entendían las economías nacionales y regionales (Almonacid, 2017). Lo anterior, se concibe como un fenómeno relacional. En la medida que Chile se integraba a este mercado mundial, también se transformaba en el proceso, ya que se intensificaba el régimen de acumulación capitalista, marcado por la desposesión/despojo (Harvey, 2004) y paralelamente se construía un nuevo modo de regulación, en cuanto cambios legislativos y carácter del Estado que propiciaría tal acumulación (Harvey, 2004, 2007; Soja, 1985; Boyer, 2006; Galaffasi, 2008; Gárate, 2013).
Este proceso, se puede vislumbrar con especial atención en las transformaciones del sector silvoagropecuario del sur de Chile, que a partir de la década del ochenta y con fuerza en los noventa, sectores como forestales, lácteos, frutas (manzanas y berries) y flores, se incorporaron con especial intensidad en las dinámicas del mercado mundial. Ello, sumado a la llegada de capitales, tecnologías, productores y nuevos consumidores bajo un carácter transnacional (Almonacid, 2017). En este marco temporal, el sector Forestal vivió transformaciones que resultan de especial interés en cuanto al carácter excepcional/normal para este estudio, que, si bien adquiere nuevos ribetes extractivistas durante en neoliberalismo, la historia de esta industria no se inicia en este periodo, su desarrollo responde al largo plazo, y esa trayectoria histórica resulta atractiva para la comprensión de los cambios y continuidades en la historia económica y social del Sur de Chile.
Todos estos elementos, si bien tienen expresión a un nivel de política nacional e integración a una economía transnacional, también generan efectos a un nivel social del habitar, en los distintos territorios que se integran en estas dinámicas económicas, entendiendo este último como un espacio construido socialmente donde convergen diversos actores, que son participes de las transformaciones y resistencias, más allá de un rol exclusivamente receptivo (Lefebvre, 2013). En esta ponencia se contribuye a superar el binarismo que ha primado en los estudios de la relación entre comunidades e Industria Forestal, que sitúan una Gran Industria frente a campesinos que permanecen como testigos anacrónicos de las transformaciones, para comprender los mecanismos de sobrevivencia, adaptación e integración que han generado estas comunidades al modelo forestal modificado en Dictadura con el Decreto Ley de Fomento Forestal 701, que neoliberalizó la industria a partir de 1974.
Por ello, se investigan las transformaciones espacio/territoriales en comunidades campesinas del Sur de Chile, a través del desarrollo de la Industria Forestal en la Región de Los Ríos y los efectos en los medios y formas de vida en la Comuna de San José de la Mariquina. Concordante a ello se busca responder ¿Cuáles son las principales continuidades y transformaciones que ha implicado el desarrollo de la Industria Forestal en tanto a nivel nacional, como en la Región de Los Ríos? ¿Cuál es la visión de las comunidades locales de San José de la Mariquina sobre este proceso? ¿Qué elementos instalan esta experiencia como representativa de las disputas por el territorio a nivel latinoamericano?
De esta manera, comprender los procesos históricos desde esta mirada, conlleva una identificación de problemáticas que colocan en relevancia el espacio, las disputas y nuevas significaciones del territorio como una arista fundamental que no puede ser desconocida. En clave contemporánea, resultan iluminadores los trabajos de Machado (2015), Gudynas (2016), Acosta (2016), y Machado y Merino (2015), en torno a la idea de extractivismos y neo-extractivismos en un marco de políticas neoliberales, que evidencian la naturaleza americana de explotación colonial ligada a las materias primas.
Sin embargo, esta propuesta no involucra sólo una dinámica de empresas transnacionales interviniendo en el territorio. Hay procesos de apropiación, venta e inclusive emprendimiento campesino, es decir, las formas históricas de habitar el territorio que varían en función a la incorporación de distintas dinámicas económicas locales, regionales, y globales en último término. Por ello, las lecturas que se han efectuado a Harvey (2004) y la idea de “acumulación por desposesión” deben ser estudiadas con especial cuidado, en el sentido que tienden a ignorar la dinámica histórica y profundidad de las políticas neoliberales. Cómo se ha organizado la sociedad y el porqué de la sobrevivencia del sistema, son cuestionamientos fundamentales en esta ponencia, por ello recogemos la perspectiva de la regulación, en diálogo con los autores ya mencionados anteriormente. (Aglietta, 1998; 2001, Boyer, 2006; Brenner, R. Glick, M, 2003)
Fundamental para la comprensión del territorio en clave historiográfica resulta la propuesta de Klubock (2012). Señala que el espacio social y el medio ambiente son dos aspectos esenciales en la configuración del saber historiográfico. Si bien la Historia como disciplina surge en función de comprender los procesos políticos de carácter tradicional – conformación del Estado-Nación, por ejemplo- la dinámica histórica la ha interrogado en función de otros planos, como buscó responder la Escuela de Los Anales con Fernand Braudel a partir de la idea de Geohistoria anclada en la Larga Duración. Por ello, Klubock (2012) analiza las dinámicas históricas de la Industria forestal en el Sur de Chile, a partir de la acumulación de capital y la transformación socio-ecológica articuladas.
Así, la ocupación del territorio no responde solamente a un uso de carácter instrumental. En el caso de la Industria Forestal chilena, no se puede limitar la extracción del valor y la renta forestal del suelo a los inicios de la ocupación del territorio, más bien desde ese momento se activa una dialéctica histórica del cambio ecológico y la formación de clases (Klubock, 2012). La acumulación por desposesión propuesta por Harvey (2004) queda al debe para la comprensión de lo anterior, debido a que este móvil no corresponde sólo a un momento fundacional o de agudización, más bien es parte de la regulación del sistema, es decir, lo que permite su funcionamiento. Es en esta dinámica misma en que los actores sociales se forman y transforman.
Finalmente, el territorio del Sur de Chile en este marco neoliberal se encuentra en medio de un proceso de internacionalización y transnacionalización de capitales. La interconexión de las economías en el mundo es un proceso que se ha intensificado en las últimas décadas, por tanto, es un hecho difícil de desconocer. Giddens (1994) señala que esta mundialización de la economía da cuenta de las relaciones sociales e interconexiones entre diferentes zonas que tensionan las particularidades de “lo local”, que a decir de Amin (2001), pueden tener múltiples manifestaciones. Por ello, nuestro problema, no responde solo a un criterio local, sino que representativo de la realidad latinoamericana.