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Resumen de ponencia
Economías alternativas y pensamiento crítico. Un enfoque latinoamericano desde la crítica del valor

*Antonio Romero Reyes



Reconociendo los innegables avances y esfuerzos de teorización alcanzados, la ponencia busca replantear la reflexión sobre el sentido de las “economías alternativas” y sus puntos de contacto, encuentro o de concatenación con el llamado pensamiento crítico latinoamericano, especialmente con la vertiente de la (des)colonialidad del saber/poder. Para ello, se hará uso de varias categorías como la heterogeneidad histórico-estructural, el imaginario anticapitalista, el nuevo horizonte de sentido y la misma colonialidad del poder. Como se señala en el subtítulo de la ponencia, la idea es reflexionar y discutir sobre el estado de situación de las “economías alternativas”, así como los conceptos que le dan sustento (como los señalados) desde la vertiente de la Escuela Crítica del valor.
Sabido es que, desde hace un buen tiempo, el pensamiento crítico latinoamericano se debate en una crisis epistemológica y de paradigmas, a raíz de la caída del muro de Berlín, la debacle política y sistémica de los socialismos realmente existentes en el siglo XX, la crisis de la ortodoxia marxista, el triunfo ideológico y cultural del neoliberalismo, y las tesis del “fin de la historia”. Esta crisis –como anotó Edelberto Torres Rivas respondiendo a una entrevista de CLACSO— fue parte de una “derrota ambidextra”, es decir, a nivel de la teoría, la historia, de la razón y la praxis (1). En dicha entrevista, tanto Carlos Altamirano como Boaventura de Souza Santos hablan de una “tradición de pensamiento crítico latinoamericano” siendo más explícito el segundo al incluir en dicha tradición “la descolonización del saber y del poder”. De Souza llega a ser incluso más punzante, al decir allí mismo: “El pensamiento crítico latinoamericano, a pesar de sus críticas al eurocentrismo es, de hecho, muy eurocéntrico y monocultural. La riqueza del pensamiento popular, campesino e indígena ha sido totalmente desperdiciada.”
Llama la atención que en la argumentación de los entrevistados no se diferencie, aun dentro de dicha “tradición” de pensamiento crítico, el pensamiento (digamos) fundacional de las corrientes interpretativas más recientes, como la misma colonialidad del poder. Pongamos el caso de la dependencia, la cual tuvo dos vertientes básicas: una versión modernista-desarrollista que fue predominante en el pensamiento latinoamericano, y que en política llevó a posiciones nacionalistas y reformistas, y una vertiente crítica que pregonaba la revolución. En la primera vertiente se encontraban autores como Fernando Henrique Cardoso, y en la segunda se hallaban autores como Ruy Mauro Marini. En el debate sobre temas especifícos como la marginalidad, si bien este concepto surgió en el marco ideológico del desarrollismo y la modernización, siendo influenciado incluso por las lecturas dualistas, un autor como Quijano lo rescató de ese marco de origen para instalar la marginalidad en el campo problemático de la acumulación capitalista y la economía política del capitalismo en América Latina (2). La depuración y reubicación de la marginalidad en otro marco conceptual, radicalmente distinto, le permitió años después a Quijano llegar a la noción de heterogeneidad histórico-estructural, un concepto clave que posteriormente lo llevó a la colonialidad del poder. En este sentido, cabe preguntar ¿dónde está entonces la “crisis” del pensamiento crítico?
Algunas de las preguntas que gatillan la reflexión: ¿Una o muchas economías “alernativas”?, ¿cuál es el sentido de lo “alternativo”?, ¿lo “alternativo” con relación a qué?
Notas
(1) “Ocurrió una derrota en distintos frentes: el capitalismo se rehizo después de los años 70, la ferocidad de la represión desorganizó lo que después la economía debilitó: la fuerza del trabajo. La victoria cultural del neoliberalismo es la crisis de la política y del pensamiento subversivo; por razones distintas, aquella victoria es paralela a la crisis del marxismo. Ambas crisis fueron anteriores a la debacle del socialismo real de la década de los 90, lo que produjo una derrota ambidextra. De la teoría y de la historia, de la razón y de la praxis. La reflexión intelectual extravió el sentido del poder al sustituir el campo de la lucha de clases para instalarse en la competencia electoral, en la reivindicación del desarrollo humano, en las políticas de cohesión social. Pari passu, la debilidad del pensamiento crítico deja el universo del saber en manos del análisis empírico, del individualismo metodológico, la teoría de los juegos; expulsando a la historia de una realidad microsociológica y fraccionada.” (Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano N° 43, 17 de septiembre 2011, p. 4, http://biblioteca.clacso.edu.ar/ar/libros/secret/cuadernos/46/46.Altamirano [et.al.].pdf). Curiosamente, los Cuadernos no considera en su lista de “algunos de los principales autores del pensamiento social crítico de América Latina y el Caribe” el nombre de Aníbal Quijano.
(2) Aníbal Quijano, Imperialismo y «marginalidad» en América Latina. Lima: Mosca Azul Editores, 1977, especialmente la introducción, p. 7-30, donde pasa revista al debate sobre “marginalidad” y hace una depuración de las connotaciones dualistas y desarrollistas del concepto.




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* Romero Reyes
Unidad de Post-Grado. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad Mayor de San Marcos - UPG/UNMSM. Lima, Perú