Resumen de ponencia
Sobre la configuración del campo de la memoria en Colombia
Grupo de Trabajo CLACSO: Memorias colectivas y prácticas de resistencia
*Margarita María Vélez Maya
Colombia es conocida por vivir un largo y prolongado conflicto armado, en cuyo devenir histórico se han gestado múltiples intentos para su finalización a través de negociaciones con diferentes grupos armados ilegales, tanto guerrilleros como paramilitares. Sin embargo, sólo en las últimas dos décadas se ha configurado en el país un contexto transicional. A partir de 1998 con los diálogos de paz, promovidos por el Presidente Andrés Pastrana y las FARC-EP (interrumpido en el año 2002), se comenzó a instalar un escenario jurídico con miras a una transición política (Palacios, 2012). Posteriormente, entre el año 2003 al 2005 tuvo lugar el proceso de desmovilización de los paramilitares, en el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez y en 2012 se reinició un proceso de paz con las FARC-EP que culminó en 2016. En este contexto, en Colombia ha surgido la preocupación por la memoria, ésta se ha instalado en los debates académicos, hace parte de la agenda de organizaciones sociales y principalmente ha ocupado un lugar central en las políticas transicionales que vienen gestándose desde principios de siglo (como en la Ley de Justicia y Paz o la Ley de víctimas).
El interés que ha despertado el tema de la memoria colectiva en los últimos años en el país, se ve reflejado en el incremento de trabajos académicos (Arboleda-Ariza, J. y Morales, M. 2016); en el elevado número de iniciativas de memoria por parte de las organizaciones sociales (Jaramillo, 2014; Uribe, 2009) y en las políticas de memoria impulsadas por el Estado. Podría decirse entonces que en Colombia se han venido organizando un conjunto de discursos, actores, instituciones y prácticas en torno a ésta que configuran todo un campo de saber.
En el mundo académico puede verse reflejado este interés por la memoria en la creciente producción de estudios de la memoria en las ciencias sociales en Colombia, siendo de alta relevancia textos como los de Giraldo, Gómez, Cadavid y González, (2011) y Castillejo y Reyes (2013y los trabajos del Grupo de Memoria de la Universidad Santo Tomás y del Comité de Estudios sobre la Violencia, la Subjetividad y la Cultura de la Universidad de los Andes. Giraldo, Gómez, Cadavid y González (2011), a través de datos estadísticos, señalan que los estudios en torno a la memoria se desarrollan en el país en los últimos años, ya que sólo a partir del año 2006 se pueden encontrar 29 publicaciones al año en temas de memoria, antes de este año, el número era inferior a 16 publicaciones y para el año 2000 no se encuentran trabajos sobre memoria en Colombia.
Por otro lado se encuentra el trabajo de las organizaciones sociales, cuyas iniciativas de memoria constituyen un amplio abanico de formas y características, adoptando las especificidades propias de cada contexto social en el que se gestan y de los/as sujetos que las promueven, algunas de las cuales tienen mayor visibilidad y notoriedad en el país. Por su parte, se han creado instituciones estatales en tiempo reciente en el país, encargadas de recolectar el pasado y narrarlo objetivando e institucionalizando ciertos hechos y versiones del conflicto.
Es en este contexto, que afirmamos que el discurso de la memoria se ha convertido en un elemento primordial para articular el pasado del conflicto con el presente del mismo. Debido a ese boom de la memoria y en gran medida por disposiciones gubernamentales e intereses académicos, hoy en día podemos hablar de que se está haciendo memoria del conflicto armado colombiano, algo que hasta hace menos dos décadas era impensable. No obstante, a pesar que la memoria del conflicto hoy es más reconocida y hace parte del paisaje en el imaginario colectivo del conflicto, no deja de ser problemático el ejercicio de recordar el pasado del conflicto armado colombiano.
Es por ello que hemos formulado la pregunta por ¿Cómo se configura el campo de la memoria en Colombia?. Para responder a este interrogante acudimos a las voces de actores y actrices que hacen parte de los tres ámbitos señalados: la academia, las organizaciones sociales y las políticas públicas de memoria, mediante la realización de entrevistas semiestructuradas y análisis de contenido en su vertiente cualitativa de las mismas. El análisis de este material nos permite reconocer los diversos usos y potencialidades de la memoria en el país, así como la formulación de nuevas preguntas y líneas de indagación en el marco del proceso transicional y de construcción de paz en el que se encuentra Colombia actualmente.