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Resumen de ponencia
La utilización de la retórica de derechos humanos por la Unión Europea en su política exterior en América Latina y Caribe

*Elvira Hernandez Toledo



La Unión Europea (UE) declara estar “fundada sobre un fuerte compromiso en promover y proteger los derechos humanos, la democracia y el estado de derecho en todo el mundo”, para lo cual se dota de una serie de herramientas diplomáticas, como la inclusión de una cláusula democrática en los acuerdos de asociación con terceros países.

Asimismo, despliega sus instrumentos financieros como el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) de fortalecimiento de la sociedad civil en el mundo y elabora una estrategia por países en la que señala sus prioridades.

El IEDDH, uno solo de los varios instrumentos financieros con los que cuenta la UE para su política exterior, cuenta con un presupuesto de 1.249 millones de euros para el período 2014-2020. Su particularidad reside en que tiene la capacidad de actuar sin necesidad de consentimiento del Gobierno anfitrión. Por ejemplo, la Comisión Europea ha reconocido públicamente que ha destinado 8 millones de euros a este fin en Venezuela.

El objetivo de la presentación es analizar la referencia a los derechos humanos en la política exterior de la UE en la región de América Latina y Caribe en la última década, en concreto a través de los pronunciamientos de la Alta Representante de la UE para Política Exterior y de Seguridad Común, de las Conclusiones del Consejo Europeo y de las resoluciones de urgencia de derechos humanos del Parlamento Europeo.

En este sentido, la ponencia pretende hacer un estudio comparado de los posicionamientos europeos con respecto a países latinoamericanos y su reacción ante la interrupción de mandatos presidenciales o golpes blandos y escenarios cercanos en Honduras, Paraguay, Venezuela o Brasil.

La Unión Europea mantiene una variedad de acuerdos bilaterales con países individuales o grupos de países como Chile, México, Brasil, América Central, Perú y Colombia, etc, que son fundamentalmente acuerdos de libre comercio, aunque algunos de ellos son también acuerdos de asociación que incluyen, aunque menores, un pilar de diálogo político y otro de cooperación.

De hecho, el carácter económico de la relación se intensifica desde el año 2000. Actualmente, la Unión Europea se autodefine como el segundo socio comercial en la región, el primer inversor y el principal socio para el desarrollo.

Un elemento a tener en cuenta es el papel de los acuerdos comerciales de la UE como el Acuerdo Comercial Multipartes con Perú, Colombia y Perú, el Acuerdo de Asociación con América Central y las negociaciones del acuerdo UE-MERCOSUR en la modulación de su política en materia de derechos humanos en los países de la región.

Otro elemento a considerar es la dimensión de la diplomacia parlamentaria, en particular el papel de EUROLAT, la Asamblea Parlamentaria Birregional Euro-Latinoamericana creada en 2006 que está formada por 150 parlamentarios/as (75 del Parlamento Europeo y 75 de ALC) que mantiene una sesión plenaria anual y otra de las diferentes comisiones parlamentarias de forma alterna en cada región. Los diputados del Parlamento Europeo en EUROLAT son los mismos para un mandato de 5 años, mientras que los latinoamericanos mayoritariamente son variables según sus diferentes parlamentos: PARLANDINO, PARLACEN, PARLATINO, PARLASUR, Congreso de México y Congreso de Chile)

En este contexto, la Unión Europea refuerza su cooperación con la OTAN e impulsa su militarización con la aprobación de una nueva Estrategia Europea de Seguridad y de los 17 primeros proyectos enmarcados en la llamada Cooperación Estructurada Permanente en Materia de Defensa.

La aprobación de sanciones contra Venezuela alegando una crisis humanitaria en el país se inscribe en la lógica de la “responsabilidad de proteger”, de la promoción de “intervenciones humanitarias” y “cambios de régimen”.

En paralelo al incremento de la tensión con Venezuela sin embargo la Unión Europea ha procedido a la normalización de las relaciones con Cuba, con el levantamiento de la Posición Común de la UE y la firma de un Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre ambas partes.

Según el análisis de estos pronunciamientos, ¿el papel de la UE en estos países responde, como afirma, a una voluntad de democratización?, ¿Se trata de una política coherente en lo interno y en lo externo?, ¿o por el contrario bien es una política de doble rasero que promueve la inestabilidad democrática en función de los intereses económicos y geoestratégicos europeos impulsando el péndulo de la política latinoamericana hacia la derecha?

La UE promueve un modelo individualista de los derechos fundamentales según la teoría liberal de DDHH en la que los derechos fundamentales son derechos de libertad del individuo frente al Estado. De este modo, vulnera el principio de universalidad e indivisibilidad de los DDHH y se convierte en financiador «sociedad civil» en el mundo según la concepción occidental dominante de los derechos humanos.




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* Hernandez Toledo
Grupo de la Izquierda Unitaria Europea, Parlamento Europeo - GUE/NGL, PE. Bruselas, Bélgica