Resumen de ponencia
Vivir Bien: entre convertirse en el corazón energético o escuchar a los pueblos indígenas
*Alejandra Nuñez Del Prado Rocabado
*Daniela Rebeca Castro Auza
La propuesta de disertación analiza los paradigmas de desarrollo evidenciados en torno a la megarepresa del Chepete, por un lado el Estatal y por otro lado el de la Nación indígena Mosetén, específicamente de la comunidad de Muchane en la Amazonía boliviana. Pues es el instante en que desde el estado surge el planteamiento de la creación de estas, donde más directamente se ven afectados los pueblos indígenas de estos territorios.
Además, justamente es el año 2014, donde se va evidenciando una caída en la economía del país se va haciendo mayor hincapié en las megarepresas como posible alternativa para la economía de Bolivia, dentro del agenda 20-25 que comprenderá un conjunto de políticas económicas donde la energía de diversas fuentes se convierte en una opción para dicho país. El actual gobierno del Estado plurinacional de Bolivia se empeña en convertir al País en “corazón energético” de la región, lo cual implica la construcción de megaproyectos hidroeléctricos en los distintos cuerpos de agua. Sin embargo, la producción de energía hidroeléctrica es parte fundamental de políticas estatales latinoamericanas que impulsan la edificación de represas y megarepresas, con el argumento de un cambio beneficioso de la matriz energética, basada hasta ahora en combustibles fósiles, a “energía limpia”.
El “Mega proyecto Hidroeléctrico Bala-Chepete” ideado durante el gobierno de Banzer en 1998 y rescatado por el gobierno de turno, cuya construcción está planificada para el año en curso (2018), se encuentra en el Río Beni, entre el Parque Nacional Madidi y la Biosfera de la Humanidad y Territorio Comunitario de origen Pilón Laja, el área de influencia causada por el embalse de este proyecto resultaría en 1931 Km2, área ocupada por Territorios Ancestrales de las Naciones Indígenas reconocidas mediante la Nueva Constitución Política del Estado, Tacana, Uchupiamona, Mosetén, Esse Ejja, Tzimán (Chimán) y Lecos, además de un pueblo no contactado o en Aislamiento voluntario (quienes presuntamente serían Mosetenes), condición también reconocida en la CPE.
Muchane es una de las 8 comunidades dentro del Territorio Comunitario de Origen (TCO) Mosetén, misma que quedaría directamente afectada por la inundación total de sus territorios, esta no ha sido ni considerada dentro del estudio previo realizado por Geodata, bajo contrato del Estado, el cual sugiere como alternativa para dicha población la relocalización, a otro sector de la amazonía (Departamento de Pando) cuyo rendimiento productivo es casi nulo, es de área fiscal, es decir improductivo pues desde 1952 las tierras fiscales tienen estas características, mientras las privadas son las más fértiles.
Cabe recalcar que la ontología Mosetén es completamente vinculante al paradigma gubernamental del “Vivir Bien”, pues Vivir Bien se plantea desde ciertas comunidades como salir de la dicotomía entre ser humano y naturaleza, es despertar la conciencia de la Madre Tierra, complementaria a la del ser humano. Llegar a acuerdos en consenso, buscar el consenso entre todos, lo que implica que aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todas coincidan y no se provoquen conflictos. Según este paradigma se deben respetar las diferencias, respetar al otro, saber escuchar a todo que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento. Implica vivir en complementariedad priorizando la complementariedad, que postula que todos los seres que viven en el planeta se complementan unos con otros en equilibrio con la naturaleza.
¿Ser el corazón energético de sudamérica es “vivir bien” o es una lógica mercantilista donde los territorios y las personas son dejadas de lado?
Frente a lo cual proponemos las diversas perspectivas que se plantean como oposición entre el estado y los pueblos indígenas, donde se ven distintos paradigmas de desarrollo y junto a ellos, diversas lógicas económicas, donde una es difundida como la alternativa real beneficiadora de la sociedad y de los pueblos indígenas y la otra queda silenciada incluso por algunos dirigentes. Tenemos el afán de realizar el análisis de la “diferencia radical”, planteada por Marisol de la Cadena, entre la ontología de los pobladores de muchane y el paradigma desarrollista Gubernamental.