El presente artículo tiene el objetivo de mostrar como los diversos feminismos latinoamericanos pueden servir como herramienta para cuestionar transcursos sociales-políticos de la región, tal es el caso del proceso de integración en América Latina.
La pregunta investigativa surge con el deseo de saber de qué forma la alianza política que es formada por las articulaciones de mujeres campesinas e indígenas a través de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones Campesinas (CLOC), podrían contribuir para que se pueda pensar y replantear los procesos de integración en y desde América Latina. Por causa de eso, se formula hipotéticamente, que a partir de la alianza política comunitaria impulsada y protagonizada por las articulaciones de mujeres populares de varios países, construyendo agendas de lucha y posicionamientos en común, se fortalece la integración de los pueblos latinoamericanos.
A raíz de esto, se identificó posible sofoco y el problema que sostienen los procesos de integración en América Latina, ya que en estos ha predominado la manera institucionalista y estadocéntrica de cómo estos son contemplados. No obstante, no solamente eso, sino también la forma como el modelo integracionista han tomado predominantemente un carácter desarrollista/capitalista y que ha terminado perjudicando a los pueblos latinoamericanos.
Para su realización, se utilizó como base el método de investigación acción participante y dialógica. Según Borda (1999), la investigación acción participante (IAP) va más allá de ser una técnica de recolección de información, ya que involucra una transformación de actitudes y valores individuales, personalidad. Esta reúne varias acciones, entre estos, el involucramiento de los denominados intelectuales con los movimientos sociopolíticos de distintas partes del mundo, quienes a través de sus escritos expresan de cierta manera las demandas de las comunidades campesinas e indígenas en sus luchas territoriales.
En la misma lógica, de acuerdo con Berrio (2011), la investigación dialógica impulsa la realización de una pesquisa que refleje la construcción de conocimientos en conjunto y de forma colectiva entre las personas que realizan la investigación y las militantes o activistas de las articulaciones de mujeres campesinas e indígenas. Tiene el intento de causar una trasformación social a partir del fortalecimiento de lo comunitario, buscando cuestionar las desigualdades y pone sobre la mesa las varias relaciones de poder.
De esta forma, este artículo es el reflejo de la participación en los espacios de diálogo, observación y convivencia con las mujeres militantes de tres articulaciones. Siendo estas, el Colectivo de Mujeres del Movimento Sem Terra (MST), ubicado en Sao Miguel de Iguazú en el Estado de Paraná-Brasil; la Organización de Mujeres Rurales e Indígenas (CONAMURI) y el Movimiento Campesino Paraguayo (MCP), la sede oficial de estas dos últimas articulaciones está ubicada en la ciudad de Asunción-Paraguay.
La CLOC-Vía Campesina Internacional, es una instancia de alianza continental, se compromete con la lucha social de las organizaciones campesinas de trabajadores y trabajadoras indígenas o afrodescendientes de toda América Latina. De esta forma, defienden juntas y juntos a la Vía Campesina para desarrollar la solidaridad, la unidad en la diversidad entre las organizaciones, para promover las relaciones económicas de igualdad, de paridad de género, de justicia social, la preservación y conquista de la tierra, del agua, de las semillas y otros recursos naturales, la soberanía alimentaria, la producción agrícola sostenible.
La convivencia y diálogo con las articulaciones se puede dividir en tres momentos. El primero, durante el Encuentro Transfronterizo de Mujeres del Gran Chaco Americano que ocurrió en Asunción y en Filadelfia, en dos ciudades de Paraguay. Concentró a mujeres indígenas de diferentes países de América Latina, entre estos, Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, siendo estas de los pueblos Ayoreo, Chamacoco, Clan Kuchingi Ache, Enlhet Norte, Enxet Sur, Guana, Guaraní Nandeva, Guaraní Occidental, Ishir Ybytoso, Mbya Guaraní, Nivaclé, Qom, Wichi, Weenhayek, Xavante.
El segundo que fue realizado en el assentamento companheiro Antônio Tavares, José Martí y al acampamento Sebastião Camargo que reúne a las y los militantes del Movimento Sem Terra de Sao Miguel de Iguaçu. Finalmente, el tercer momento fue en Asunción donde se tuvo la oportunidad de compartir con las mujeres de la organización CONAMURI y MCP.
El artículo está dividido en tres partes, en un primer momento se realizará un análisis sobre el tradicional modelo de integración en América Latina. El segundo trae como alternativa la presencia de las articulaciones campesinas e indígenas y la construcción de su feminismo dentro de éste proceso.
Con el desarrollo de la tercera parte se mostrarán las principales críticas que las mujeres realizan al modelo de integración, la vía alternativa, la resignificación que las articulaciones le dan a este proceso y también algunos desafíos que la alianza política de los pueblos atraviesa.