Durante las últimas décadas es posible observar un explícito reconocimiento entre distintos actores sociales a la importancia que el conocimiento posee para el desarrollo de las sociedades contemporáneas, el cual se ha expresado bajo el marco de las llamadas “sociedades del conocimiento”.
Este concepto alude a aquellas sociedades que garantizan el acceso democrático a la información y el aprovechamiento compartido del saber a través del acelerado desarrollo de las tecnologías de la información y el conocimiento. El impacto de éstas se expresa, por ejemplo, en la conformación y proliferación de redes sociales, las cuales han permitido promover la libre circulación de la información, mayor atención a las particulares características y condiciones políticas y económicas de los contextos en los cuales ésta se reproducen, y una creciente participación de actores social y culturalmente diversos en dichos procesos. En este sentido, bajo el concepto de “sociedades del conocimiento” se abre un campo de exploración en torno a la relevancia y los desafíos de las nuevas formas de producción y distribución de conocimiento actualmente emergentes.
Bajo este marco, la presente ponencia analiza críticamente el rol que los centros académicos asumen como productores de “conocimiento experto” en las sociedades latinoamericanas, en la medida que ello significa una invisibilización del “conocimiento común” desarrollado por sus habitantes a través de sus prácticas cotidianas.
Con el objetivo de articular ambos tipos de conocimiento, se analiza la relevancia y desafíos que la producción de “conocimiento colaborativo” desde los centros académicos tiene para las sociedades latinoamericanas. Entendido como un modo de producción y distribución de conocimiento sustentado en la interacción e intercambio constante y permanente entre actores sociales diversos, permite visibilizar y reconocer aquellas necesidades, requerimientos y expectativas de conocimiento cotidianas para una sociedad, las que muchas veces son invisibles para los centros académicos. En este sentido, y si bien no constituyen un modelo nuevo, su creciente reconocimiento durante los últimos años conlleva importantes desafíos para los centros académicos.
Para tales efectos, esta ponencia se describe y analiza la experiencia de elaboración de un CoLaboratorio académico en Hábitat Residencial y Territorio como instrumento que promueve la importancia de la sistematización, la reflexividad y el aprendizaje en torno al propio trabajo académico. El CoLaboratorio en Hábitat Residencial y Territorio puede ser entendido como un espacio de encuentro, intercambio de información y producción de conocimiento abierto a académicos, investigadores, estudiantes y público en general, que busca articular la productividad académica y promover la generación de espacios de aprendizaje en red, flexibles y participativos. Las principales potencialidades que una herramienta de este tipo ofrece para la producción de conocimiento sobre hábitat residencial se pueden sintetizar en las siguientes consideraciones:
Una primera consideración indica que producir conocimiento colaborativo sobre hábitat residencial y territorio conlleva el desafío de mirar críticamente las propias prácticas y los propios modos, y hacen indispensable “aprender a aprender”.
Una segunda consideración indica que el conocimiento colaborativo debe estar abierto al uso y apropiación colectiva. Esta característica incide también en sus modos de producción en la medida que ello invita a producir conocimiento en relación con otros actores sociales.
En tercer lugar, la producción colaborativa de conocimiento no requiere de grandes inversiones en sofisticadas tecnologías, ni el aprendizaje de complejas técnicas para su realización. La producción colaborativa de conocimiento puede nutrirse de los mismos dispositivos de uso y trabajo cotidiano, facilitando así el intercambio de saberes y conocimientos de distinta índole.
Por último, procesos de este tipo permiten diseñar estrategias para incrementar la difusión y el intercambio de saberes y conocimientos sociales diversos, estableciendo nuevos y novedosos canales de interacción con otros actores sociales.