Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
“Ya no es tiempo de palabras”: Estados Unidos y Uruguay en perspectiva histórica

Grupo de Trabajo CLACSO: Estudios sobre Estados Unidos

*Roberto García Ferrerira



“Ya no es tiempo de palabras”: Estados Unidos y Uruguay en perspectiva histórica
A fines de abril de este 2017, la embajadora de Estados Unidos en Uruguay, Kelly Keiderling, publicó en un influyente y conservador periódico local, una misiva sugerentemente titulada “Ya no es tiempo de palabras”. Con manifiesta elocuencia y en un tono característico de lo que es la administración Trump, el texto apuntaba a influir en posición internacional de Uruguay, en momentos en que este país ocupaba en carácter temporal un asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. No sólo ello, desde esa fecha además se aprestaba a presidir dicho organismo.
Según señalaba la embajadora, para abordar el fuerte desafío que supone el régimen de Corea del Norte, ya no eran necesarias las “palabras”, era el momento de discutir hechos y “acciones” ya que “para Estados Unidos ya es un tema de seguridad nacional”.
No sorprenden esos conceptos en razón de que una de las características que atraviesan la historia de la política exterior estadounidense es su capacidad para siempre constituirse en el país agredido o “víctima” de la envidia internacional. Tampoco es novedoso si miramos en perspectiva histórica las relaciones de Estados Unidos con América Latina, tópico que nos ofrece un amplísimo repertorio de numerosos otros países de la región que se han constituido en una “amenaza” para el coloso del norte: Guatemala, Nicaragua, Cuba, República Dominicana, Panamá, Brasil, México, Chile, y más actualmente, Bolivia o Venezuela.
Sin embargo, sí sorprende el tono directo e intempestivo del texto en función de estar destinado a influir en un país tradicionalmente “panamericano”. Importa a este respecto advertir que históricamente el Uruguay ha construido con Estados Unidos una relación de mutua confianza, considerando a ese país como una suerte de “escudo protector” dada la ubicación geográfica del pequeño país del Río de la Plata: en medio de dos grandes potencias regionales que lo circundan.
Las reacciones no se hicieron esperar. El canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, solicitó a la embajadora explicaciones acerca de los términos de la nota y le llamó la atención a la diplomática extranjera acreditada ante Uruguay por el tono imperativo de su texto. Hacia la interna del partido de gobierno, hubo generales expresiones de rechazo aunque su contundencia fue dispar, destacando entre ellas la del Partido Comunista. Dentro de la clase política, el pequeño partido de la Unidad Popular –antiguos dirigentes de la izquierda escindidos del gobierno- también expresó su disconformidad. Poco después, durante una interpelación al canciller en el parlamento de la república por la posición del país ante la crisis de Venezuela, el tema volvió a estar sobre la mesa, llamando la atención la escasa repercusión que la intromisión de la embajadora estadounidense tuvo entre los partidos tradicionales, opositores al gobierno actual del Frente Amplio. Entre sus juicios negativos destaca la crítica a la forma de gestionar los asuntos exteriores por parte del gobierno: por no “condenar” la “dictadura” en Venezuela –hay voces que se expresaron a favor de acompañar una “intervención” en ese país-; por no secundar la militante acción del Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, respecto de ese país; así como por no alinear al Uruguay en la órbita de los gobiernos del argentino Mauricio Macri y el brasileño Michel Temer.
Al ser colocadas en un contexto más amplio –el de la nueva ofensiva de la administración Trump, preocupada y ansiosa por reconstruir su hegemonía en la región tras una década de gobiernos ubicados en un espectro cercano a la izquierda- y observando los antecedentes de la embajadora, sus manifestaciones pueden considerarse naturales. Partiendo de un comentario general relativo a las relaciones de Estados Unidos y Uruguay en perspectiva histórica, la presente ponencia pretende dar cuenta críticamente tanto del contenido publicado como de las repercusiones que el mismo generó en el ámbito local.




......................

* García Ferrerira
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Universidad de la República - FHCE/UDELAR. Montevideo, Uruguay