Transgénicos: un atentado a la soberanía alimentaria mundial
La investigación aborda la producción de alimentos transgénicos como una modalidad de producción agraria insostenible a largo plazo, posteriormente indica las consecuencias reales y potenciales de patentar la vida, continuando con la explicación de incompatibilidad entre alimentos transgénicos y soberanía alimentaria, además de señalar multiples ataques de desconfianza y criminalización contra campesinos, comunidades y agroecologitas, brindando finalmente información sobre alternativas de resistencia y soberanía para la población.
En el Ecuador, la soberanía alimentaria constituye un objetivo estratégico y una obligación del Estado para garantizar que las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades alcancen la autosuficiencia de alimentos sanos y culturalmente apropiados de forma permanente; así también, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO considera que la soberanía alimentaria es “...el derecho de los Pueblos de definir sus propias políticas y estrategias para la producción, distribución y consumo sustentable de alimentos, respetando sus propias culturas y sus propios sistemas de manejo de recursos naturales y áreas rurales. La soberanía se considera como una precondición de la Seguridad Alimentaria”
Bajo estas consideraciones, la producción trangénica de alimentos no fortalece la soberanía alimentaria, por el contrario, atenta contra la misma, condenando la posibilidad de libre determinación de las personas y los pueblos; este es precisamente el pundo medular de análisis del presente artículo que observa la irreconciabilidad entre producción transgénica y soberanía.
Así entonces, se reviza la necesidad de garantizar la autosuficiencia alimenticia y no solo la simple accesibilidad, de forma que el modelo de producción industrial sea revizado en los diferentes Estados entorno incluso a la protección de las libertades de la sociedad y su capacidad presente y futura pra mantener el control de la alimentación .
En esta discusión se rescata el término de prosumidores, y las relacones que pueden variar hacia la cooperación y la solidaridad, en lugar de la dependencia; así como las experiencias, formulaciones y aportes conceptuales de movmientos campesinos y la sociedad civil, como la generada por la Vía Campesina12, durante la V Conferencia efectuada en el año 2008 donde indicó que soberanía alimentaria “...es el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas de agricultura y alimentación, a proteger y regular su producción y el comercio agrícola interior para lograr sus objetivos de desarrollo sostenible, a decidir en qué medida quieren ser autónomos” .y de la Declaración final del foro mundial sobre Soberanía Alimentaria de La Habana Cuba que definió a la soberanía alimentaria como: “la vía para erradicar el hambre y la malnutrición y garantizar la seguridad alimentaria duradera y sustentable para todos los pueblos... un derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos que garanticen el derecho a la alimentación para toda la población, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción agropecuaria, de comercialización y de gestión de los espacios rurales en los cuales la mujer desempeña un papel fundamental”
Reseña José Ernesto Tapia:
Estudiante de Doctorado de la Universidad Andina Simón Bolívar
Magister en Derecho Internacional Económico, Abogado y
Comunicador Social
Experiencia profesional, investigativa y de campo en las áreas de Derechos Humanos, Regulación y Control
del Poder de Mercado, Propiedad Intelectual, Conocimientos Tradicionales, Derecho Administrativo, Derecho Constitucional, Comercio y Economía.