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Resumen de ponencia
Jóvenes “en situación de calle”. Prácticas sociales, cuestionamientos y propuestas críticas, desde el lazo social entre personal de dispositivo institucional y jóvenes bajo contextos de extrema exclusión psicosocial y socio política.

*Carlos Miranda Cromilakis



En este trabajo se realizó una sistematización de experiencias, desde el quehacer profesional del acompañante psicosocial, con jóvenes en situación de calle, en el marco institucional de programa de sanción llamado Programa Libertad Asistida, sujeto al marco de la ley de responsabilidad penal adolescente N° 20.084. La participación del vínculo fue con seis jóvenes de identidad masculina, pertenecientes a las comunas de Talcahuano y Hualpén, de la región del Bío Bío durante el año 2016. Las prácticas de acompañamiento psicosocial, fueron realizadas a través de una praxis, en que se tuvo que justificar metodológicamente las acciones realizadas, puesto que, las respectivas Orientaciones técnicas (O.T.) de este dispositivo se encuentran definidas y enmarcadas dentro del control y la vigilancia, a través de la asistencia obligatoria al espacio institucional. Por lo tanto, se necesitó generar aproximaciones vinculares, conceptuales, metodológicas y programáticas, para justificar ante la institucionalidad, las prácticas sociales desde un enfoque psicosocial crítico y no bajo la lógica de cumplir con requerimientos del “contexto obligatorio”. En cuanto a los enfoques, se estimó como importante la perspectiva del poder y de las fuerzas, el enfoque psicoeducativo, considerándolo por su dimensión práctica, al relevar el componente vincular, identificado como “la vivencia educativa compartida”. El enfoque evolutivo, ha propiciado elementos para reconocer ciertas características que vive el o la joven de acuerdo a sus etapas de desarrollo o ciclo vital. El enfoque de pertenencia cultural y el enfoque de género. Las vinculaciones fueron realizadas, desde la metodología de intervención comunitaria, con el propósito de realizar prácticas de acercamiento, a través de la legitimación de códigos intersubjetivos y aproximaciones desde la “no obligatoriedad”. Desde los hallazgos ante la práctica social enfocada en la biografía individual, se realizaron prácticas de acercamiento con los y las jóvenes en situación de calle, a fin de crear lazos sociales de confianza, que permitieron co-construir aprendizajes de ambos actores (joven y acompañante psicosocial institucional). En el abordaje de estas técnicas de acompañamiento, se evidenciaron los lazos de confianza para el joven, asignando progresivamente al vínculo, una relación de ayuda. Estos aspectos se reflejaron en la disposición del joven para establecer el encuentro relacional y una apertura en cuanto a información significativa para él, siendo así, un agente de transformación de su propio universo relacional, generando para ello, una participación activa y productiva, a fin de crear sus propias unidades de referencia para la interacción y en ninguna medida, permitiéndose ser un agente sujeto-objeto, a quien hay que “convencer y persuadir” a fin de captar su atención relacional. A su vez, esta unidad de relación basada en la colaboración en los espacios y códigos cotidianos para el y la joven, fueron favoreciendo la interferencia y atenuación en los niveles de distrés (estrés negativo) normalizados en los jóvenes sujetos de la relación. Puesto que, desde el proceso dinámico generado a través de “la vivencia educativa compartida”, se logró visualizar una disminución significativa en el nivel de resistencia, del joven hacia el “operador social”. Por ende y simultáneamente, se efectúa una desactivación o atenuación del sistema de alerta que aparece cuando se percibe algún tipo de “amenaza”, en este caso, ante un sujeto desconocido y/o externo perteneciente a un campo institucional, siendo además de carácter sancionador. Conviene mencionar, que estas acciones mencionadas, fueron las que el joven fue dirigiendo, confirmando nuevamente ser un agente catalizador de procesos hacia sí mismo, a través de la co-construcción multiforme del encuentro, cuando éste se encuentra basado en acercamientos desde el respeto hacia la individualidad y reconocimiento como sujeto “activo” y “creador” de procesos relacionales. Del mismo modo, a través de reflexiones compartidas, reforzaron la visualización de habilidades sociales y destrezas personales ante situaciones complejas, tales como, tener confianza en sí mismo para enfrentar situaciones peligrosas, ser positivo en la vivencia de precariedades, haber buscado apoyo en otras personas, saber cuándo retirarse de situaciones de riesgo vital, saber solucionar problemas, saber adoptar diferentes comportamientos, saber negociar, saber comprometerse y generar vínculos de cohesión y acción solidaria hacia pares, etc. Las prácticas sociales anteriormente mencionadas, contienen estrategias con variados componentes desde el enfoque psicoeducativo. Considerando el vínculo, como un elemento práctico y un componente central del lazo socioafectivo, el cual permite generar una “vivencia educativa compartida”. Este elemento se ha desarrollado como aspecto crucial, puesto que, desde las actitudes, destrezas y habilidades vinculares del acompañante psicosocial, se genera un constructo de relaciones que tienen como propósito, propiciar un entorno de aceptación hacia el sujeto de atención. Estableciendo un acompañamiento directo en el espacio cotidiano, que aporta, reconociendo al sujeto, como propio de habilidades y derechos, hacia la resignificación de experiencias y reaprendizaje de estrategias que le permitan continuar afrontando a un sistema socioeconómico, a fin de ser menos vulnerado por éste. En cuanto a los hallazgos ante la práctica social enfocada en la biografía familiar, primeramente se hicieron aproximaciones desde un marco comprensivo respecto del grupo familiar, al cual los jóvenes en situación de calle se vinculan y validan como tal. Para esto, fue necesario hacer énfasis en tres criterios. En primer lugar, la representación simbólica que tienen los y las jóvenes acerca de qué es y quiénes conforman su “grupo familiar”. En segundo lugar, el mantenimiento de un criterio sobre las familias desde una reconceptualización de “familias multi-estresadas o en extremo distrés”. En tercer y último lugar, se hace énfasis en el criterio asociado a la Perspectiva de las fuerzas, es decir, la visualización de las habilidades, destrezas y recursos que posee la familia que el joven representa. Dentro de los hallazgos y solo a través del vínculo, los referentes familiares revalorizaron sus capacidades, que actúan en cooperación y que, a pesar de las condiciones de extrema exclusión, aún establecen dentro de sus posibilidades, disposiciones y acciones que buscan contener y acompañar procesos vitales de los jóvenes en situación de calle. Desde los hallazgos ante la práctica social enfocada en la biografía sociocomunitaria, con los y las jóvenes en situación de calle, se fueron evidenciando importantes antecedentes que fueron confirmando la importancia de aumentar el nivel de intensidad de las prácticas psicosociales de acompañamiento, desde los espacios cotidianos en que el joven socializa. En relación a los hallazgos descritos y efectuados a través de una praxis de vinculación directa con jóvenes en situación de calle, es importante señalar que es necesario generar reconceptualizaciones profundas que emerjan y sean una expresión de las representaciones y discursos que tienen los propios jóvenes acerca de la realidad que vivencian. Esto nos invita primeramente a deconstruir críticamente, los discursos sociales hegemónicos que dominan el devenir social, los cuales modelan y refuerzan la introyección de valores y acciones que normalizan la reproducción de una fragmentación psicosocial en las mayorías populares oprimidas y en este caso, en jóvenes en extrema exclusión, que son afectados por la continuidad de la escisión del tejido social. Desde la práctica social de los dispositivos institucionales, es necesario generar constantes reflexiones por parte de los profesionales a nivel inter e intra institucional, considerando a su vez, la necesidad de generar una sistematización acerca de las experiencias que acerquen a los programas para plantear alternativas contextualizadas de atención. A su vez, es sugerente generar cuestionamientos críticos para revisar en profundidad desde “dónde” iniciamos los acercamientos hacia la realidad psicosocial, es decir, desde que parámetros conceptuales y subjetivos nos aproximamos hacia la “intervención”, si es desde la creencia en el sujeto como digno e inherente de derechos o desde convicciones que encuadran y reducen al sujeto, como sujeto/objeto de una acción institucional. La primera y segunda critica planteadas anteriormente, ya nos interpela para analizar sobre el quehacer de las ciencias sociales frente a esta realidad particular. Es de necesidad urgente, frente a los hechos sociales que continúan con dinamismo agitante, afectando el ejercicio pleno de los derechos que competen a cada persona, preguntarse y reflexionar sobre los reales aportes que están desarrollando las ciencias sociales. Considerando que se requiere debatir y hacer una propia crítica en relación a la cuestión social y los planteamientos que se desarrollan actualmente ante esto. Revisar críticamente si estamos cooperando o no, en la reproducción de una praxis profesional que apunta principalmente a individualizar en el “sujeto a quien atendemos” las aristas de vulneración que surgen desde el sistema y hacia las colectividades. Es de suma urgencia indagar si estamos replicando una epistemología que perpetua la normalización del discurso dominante o si estamos creando un enfoque diferenciador y crítico al respecto. Analizar si estamos creando una nueva perspectiva, que tiene que ser desde abajo, es decir, desde las propias mayorías populares oprimidas y no desde el clientismo servil del academicismo, que está basado en presupuestos que a su vez, solo refuerzan la psicologización y mantienen la alienación psicosocial de quienes son excluidos. Y por último, indagar si realmente estamos haciendo aproximaciones vinculantes desde ellos y no “para ellos”.




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* Miranda Cromilakis
Corporacion Llequén (actividad profesional) Llequén.. Penco, Chile