Urgen las ecologías de saberes que reúnan epistemologías diversas en fructífero encuentro. Se trata de la preocupación común por visibilizar saberes que han resistido a la expansión capitalista y a la soberbia del saber moderno, reconfigurándose en sus márgenes (Santos, 2010; Quijano, 2000). Algunas perspectivas contemporáneas de las ciencias sociales como el giro decolonial, el poscolonialismo, la antropología crítica, la ecología de saberes, entre otras, comparten la tentativa de evitar producir un conocimiento que contribuya a la reproducción de las desigualdades sociales geopolíticas. Se han planteado caminos alternativos que entiendan a la ciencia moderna como un tipo de conocimiento entre otros, e inviten al diálogo plausible de la diversidad epistemológica del mundo. A esta iniciativa, se han unido la etnomusicología y la antropología social que investiga los mundos sonoros. Dialogando desde estas dos áreas, alimentados por las discusiones que introducimos, reflexionamos a partir de dos experiencias de investigación en el suroeste de Colombia, en el departamento del Cauca.
El eje de ambas investigaciones se centra en la indagación por las epistemologías sonoro-musicales, también entendidas como acustemologías (Feld, 1996), de dos grupos sociales con histórico arraigo y lucha por sus territorios. Hacemos etnografías en las que el trabajo de campo nos suscita reflexiones al encontrar sujetos que son investigadores nativos de sus prácticas sonoro-musicales y están involucrados de manera comprometida con los procesos políticos de sus colectivos.
El primer caso, parte del resultado de investigación de maestría en antropología social que se preguntó por los sentidos de lo que se denomina como la “música propia” para el colectivo indígena Misak, en el resguardo de Guambía, territorio étnico de propiedad colectiva. Una de las inquietudes fue provocada en la relación dialógica del trabajo de campo junto con cuatro interlocutores músicos de dos generaciones, resultando de la siguiente manera: ¿por qué la música propia no es igual que la música de “chirimía”? Esta pregunta surge frente al proceso de patrimonialización de la música de chirimía, ampliamente difundida en el sudoeste del país, la cual cuenta con similitudes en su instrumentación a la música propia.
La segunda, una investigación de doctorado en etnomusicología, en curso, propone comprender cómo se agencian las epistemologías sonoras en las músicas locales en la población afrodescendiente del norte del Cauca. La experiencia etnográfica se desarrolla en particular, con músicos y sabedores de la vereda de Dominguillo, un poblado rural dentro del territorio del Consejo Comunitario de Comunidad Negra CURPAQ, en la ciudad de Santander de Quilichao, reconocido legalmente hace un poco más de una década. Durante la etnografía, adelanto un proceso de retorno sobre fotografías y grabaciones sonoras de la práctica católica afro local y de sus músicas/danzas realizadas por una institución folclorista en la década de 1970. Estos documentos sirven de apoyo para la reflexión conjunta con interlocutores sobre el cambio, los saberes y las prácticas musicales religiosas desde aquella época hasta la actualidad.
Tanto las poblaciones indígenas como las afrodescendientes en América, y en el Cauca experimentaron los avasalladores procesos del colonialismo y el programa moderno impulsados por el capitalismo, resistiendo y reinventándose, a menudo en alianza, otras veces en contienda. Durante el proceso de trabajo de campo de ambas etnografías, nos sorprende la relación íntima entre el liderazgo político, las cosmologías y el ejercicio musical que mantienen de modo simultáneo varios sujetos. De ese modo, en la construcción de las preguntas de investigación, decidimos resaltar el vínculo político-musical, a menudo olvidado desde una perspectiva moderna que escinde sonido y contexto, y crucial en el pensamiento de los colectivos en interlocución.
Algunas inquietudes que surgen de estos encuentros intersubjetivos son ¿cómo hacer una investigación que no sea ajena a los procesos políticos de los sujetos investigados? ¿cómo afrontar los desafíos del trabajo conjunto entre investigadores “académicos” e investigadores nativos? ¿cómo comprender la indisociable imbricación entre sonido y política? ¿Cómo pensar la agencia de lo sonoro-musical, no solo como una característica de la “cultura” sino además como un elemento de relevancia en la agenda de estos colectivos? En la vasta apertura a cuestiones que surgen de tales encuentros, pretendemos dar prioridad a una que recoge algunas tensiones esbozadas anteriormente, ¿cómo llevar a cabo procesos de horizontalidad entre distintos tipos de saberes sonoro-musicales en la producción de conocimiento? Nos interesa, de ese modo, plantear las trayectorias etnográficas que trazamos en interlocución con músicos investigadores nativos, presentando las reflexiones sobre estos procesos a partir de la revisión de ambas pesquisas que, pretendemos puedan aportar caminos plausibles hacia una ecología de saberes.
REFERENCIAS
FELD, Steven. Waterfalls of Song: An Acoustemology of Place Resounding in Bosavi, Papua New Guinea. In: FELD, Steven; BASSO, Keith (eds), Senses of Place. Santa Fe, NM: School of American Research Press, 1996, p. 91–135.
QUIJANO, Aníbal. Colonialidad del poder y clasificación social. En: Journal of World-System Research. Colorado, v. 6, n. 2, 2000. p. 342-386.
SANTOS, Boaventura de Sousa. Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes. En: ________ Para descolonizar Occidente. Más allá del pensamiento abismal (Buenos Aires: CLACSO, abril de 2010).