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Resumen de ponencia
Alentando un cambio: “Lineamientos para reconstruir un proyecto político deportivo”

*Israel Fontecilla Vasquez



El presente trabajo tiene como objetivo aportar a la reconfiguración de un proyecto político deportivo, tal cual como dicta el titulo de este manuscrito, ya que ante la escases o poco actualizadas propuestas que ayuden a la transformación de la sociedad (por una más justa y equitativa) se hace necesario aportar desde el comienzo de todo cambio, o sea el proyecto, la visión de adonde se quiere llegar. Obviamente, el deporte también es parte de ese comienzo, por ende, se analizarán las condiciones que influyen, o influyeron, al desarrollo de la práctica cultural y social del futbol teniendo como base algunas perspectivas teóricas que se han trabajado en varias investigaciones en las ciencias sociales de América Latina, abordando como principal concepto: “fútbol y trabajo”. Esto también, por la necesidad de replantear y re significar algunas concepciones y problemáticas que han sido invisibilizadas o poco abordadas por el propio mundo académico, y por el avance de un modelo neoliberal imperante y hegemónico que ha sido capaz de difuminar y/o de transformar dimensiones de la realidad social. Lo anterior, es como consecuencia de abocar estos estudios del deporte en las ciencias sociales, a las relaciones e identidades socioculturales (ejemplo de aquello son las hinchadas en los estadios), o directamente, a seguir disminuyéndolo como “el opio del pueblo” o meras actividades de ocio, cuando esta dimensión de la vida ha demostrado ser una categoría racional de análisis necesaria de abordar.
Por ende, se abocará a un trabajo de carácter exploratorio y teórico, ya que los intereses radican en plantear un desafío estratégico para el pensamiento crítico y toda propuesta que nazca desde una visión contra hegemónica y/o de una sociedad distinta, más justa y equitativa como mencionamos anteriormente. Pero, ¿por qué? Dice Zlavoj Zizek, volteando la undécima tesis sobre Feuerbach de Marx, que “en el siglo XX, quizás hemos tratado de cambiar el mundo muy rápidamente. Es tiempo de interpretarlo de nuevo, de empezar a pensar”. Ahí van dirigidas estas palabras, no a replegarse a la academia (porque sin la practica pueden obviarse elementos fundamentales), sino que a re pensar un proyecto político que nos guie a un mundo mejor que el que predomina (con todo lo que nos impacta a todos día a día), y que el deporte también cumple una función primordial en aquella tarea, y que no se pretende dejar afuera, porque simplemente, no se debe ni se puede.
Por último, este ambicioso trabajo se construye no con la necesidad de llegar a respuestas o conclusiones absolutas que se atrevan a intentar cerrar un debate y una discusión en rearme. Se atreve a aportar un grano de arena para, más que trazar respuestas, generar mejores preguntas.
Se estudiará el fútbol y trabajo, el fútbol y hegemonía, y al fútbol como espacio para analizar la realidad y las condiciones sociales y políticas, en cuanto a quienes gozan con la práctica y el espectáculo de este deporte. Nos ubicamos entonces en América Latina, en los tiempos que hoy determinan al continente: apabullado por la explotación y flexibilización laboral configurada a estos tiempos (pos) modernos, por la hegemonía de los valores masculinos impregnados en el fútbol, por la subyugación al consumo, por la subordinación o dominación de un grupo o clase social por otra (antagonismo reconfigurado en el siglo XXI), y por las significaciones del cuerpo.
Se ahondará principalmente en la ponencia la dimensión de “Fútbol y trabajo”: entiéndase por fútbol (moderno) al deporte que conlleva una actividad física colectiva regulada, con normas, leyes, y una ética deportiva con raíces en el imperio británico victoriano. A grosso modo, ubicaremos al fútbol en los espacios profesionales, amateur, de mera práctica personal o de socialización, y de entretenimiento que se puede desarrollar en cualquier parte solo con un balón, dos arcos, y un par (o más) de jugadores.
Y trabajo por otra parte –en su clásica definición- a la actividad física y biológica propia del ser humano donde ocupa su corporalidad para transformar los medios que le proporciona la naturaleza para satisfacer sus necesidades y producir bienes (cuestión que lo diferencia de otras especies por su trabajo humano orgánico). Corresponde a “fútbol y trabajo” entonces, a la actividad corporal y mental realizada durante alguna práctica deportiva en áreas profesionales y de amateurismo, por lo general asalariada. Aunque el salario no siempre viene a condicionar el carácter de trabajo a la actividad física y deportiva, también lo puede hacer perfectamente la automatización de movimientos que mejore la eficiencia del rendimiento, haciendo de esto, parte de su cotidiano. O en otras palabras, acciones repetitivas que se llevan (in)conscientemente fuera de su área de trabajo (tal cual como cualquier alineación de trabajo obrero), teniendo como herramienta de aquello al cuerpo, convirtiéndose en fuerza de trabajo si es asalariado. O sea, el cuerpo como capital, por ende también, un cuerpo de clase (no es casualidad que la mayoría de los futbolistas provenga de sectores más populares).
La dimensión económica materializada en la industria del futbol tiene una estructura que se sustenta en varias etapas y configuraciones: en primera instancia está la entrada de la modernidad con la tecnificación de los medios de producción (en otras palabras la maquina) que viene a suplir el trabajo del obrero, y la disminución del tiempo de producción. Una innovación eficaz para los procesos productivos que tiene como consecuencia menos tiempo de trabajo para el obrero, por ende más tiempo de ocio, de hacer deporte, de jugar fútbol en muchos casos. El juego por ende, presupone un apartamiento de la realidad vigente, nos entregamos al juego libremente. Pero este tiempo libre al final igualmente está determinado por los mismos mecanismos que configuran al capital, ya que la presente sociedad capitalista ve la necesidad de reproducir y oxigenar la fuerza de trabajo, o sea que al final, el juego, el tiempo libre, y la práctica deportiva son parte del capital/trabajo. Por ejemplo, y para entender mejor esta idea, el desarrollo de la práctica deportiva moderna (en este caso el futbol) es igual a una mecanización progresiva. ¿Qué se quiere decir con esto?, que el futbol (como cualquier otro deporte) adiestra cuerpo y alma al entrenamiento, cual maquina. Por lo que hay una tecnificación que es fundamento constitutivo de las capacidades de un futbolista, cual obrero. Y como cual maquina y obrero, se ejemplifica en el modelo de Taylor para mejorar la técnica deportiva, o sea, el hecho de internalizar respuestas automáticas para determinados escenarios a través de la repetición constante de conductas especificas para mejorar el rendimiento, que incluso, se lleva fuera del ámbito deportivo. Tal alineación como sucede en el trabajo.
En la misma línea, también el referirse al deporte como una actividad “distractiva” de la sociedad en paralelo a la discusión política y su involucramiento, dándole sustento al concepto de lo que, para algunos el deporte es en pocas palabras, “el opio del pueblo”. Por otra parte, el Estado usa el deporte para reproducir la ideología dominante tradicional y las condiciones políticas y sociales hegemónicas, tales como el nacionalismo y la homogenización cultural, a través principalmente de los medios de comunicación, en este caso del periodismo deportivo, que elabora y difunde imaginarios sociales, por ende, es generador de identidad, y bien sabemos que hoy no se ocupa en pos de generar una sociedad más justa y sana.
El deporte, y en este caso el fútbol, no queda fuera de las lógicas capitalistas tradicionales que padecemos todos los días. Es más, hasta le es funcional, y deja en claro que la configuración ideológica y material de la espectacularización y practica de las actividades deportivas, determinan al capital como re oxigenación de la fuerza de trabajo e innovación de acumulación de capital, y que el trabajo como configuración ideológica y material de alineación y actividad que produce mercancías, determina al deporte como espacio de disputa hegemónica para la reproducción de esa lógica predominante del capital. Por ende para profundizar y entender mejor los estudios de futbol y trabajo, es necesario, como primera propuesta de carácter estratégica y logística, desarrollar una economía política del deporte latinoamericano, que debe diagnosticar los modos de concentración y ampliación de los capitales monopólicos en la comunicación de masas, que construyen emporios multimediaticos y arrasan con los mercados de la mano de la televisación deportiva.
Por otra parte, haciendo una lectura del concepto de “calidad de vida” desde la educación física tomando como ejemplo la cultura griega en donde se hablaba de vivir bien, más que de una determinada calidad en la forma de vivir. Este vivir bien iba directamente relacionado con la participación activa y responsable en política. En las decisiones de la polis. En efecto, pone en cuestión el ideal moderno de la calidad de vida y del bien-estar, en donde la participación política no es considerada como parte fundamental de este estar bien ya que las practicas corporales que se relacionan con algún deporte, tendrían un sentido estético y enfocado al cuidado de la salud, desarticulando una participación en la polis que incluya la corporalidad. El deporte, y el fútbol particularmente, deben ir paulatinamente integrándose en las discusiones y espacios políticos que se van gestando en la sociedad, y no restarse o ser indiferente a ellas, teniendo como base epistemológica de entrada, la economía política del deporte latinoamericano. Serán las primeras tareas para un nuevo proyecto político, pero deja entreabierta una pregunta: ¿sería factible disputarle al capital una educación política deportiva de carácter crítico, para generar deportistas profesionales que, aprovechando su poder mediático, puedan ser agentes de cambio?




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* Fontecilla Vasquez
Departamento de Investigación y Postgrados. Universidad Academia de Humanismo Cristiano - DIP/UAHC. Comuna de Providencia, Santiago, Chile