El cambio climático como fenómeno global expresado en el aumento de la temperatura promedio que detona una serie de consecuencias a nivel geoclimáticas y espaciales tales como la manifestación de demostraciones hidrometeorológicas extremas, también es un proceso que requiere estudiarse atendiendo a la dimensión social desde el enfoque regional (Lucatello y Rodríguez, 2011: 7) a fin de identificar distintos indicadores que permitan generar conocimientos para la toma de decisiones vislumbrando escenarios de adaptación y mitigación (por ej., Lindenmayer et al. 2018, Payne et al. 2017).
Esta ponencia pretende atender a una de las dimensiones del cambio climático con respecto al impacto socioambiental desde el manejo de cuenca y la disponibilidad y uso del agua, articulando tanto la construcción de indicadores a nivel ambiental y ecológico como la participación social de actores en un escenario urbano cuyo ritmo de crecimiento demográfico se ha expandido a más del doble en los últimos treinta años. Concretamente, en la cuenca valle de Jovel “la gestión social y comunitaria es una necesidad urgente que rebasa en mucho la capacidad gubernamental y de la sociedad bajo un esquema de política gubernamental dispersa, una apatía de la población y puentes rotos de comunicación y entendimiento entre actores” (García,2015: 66), por lo tanto, resulta fundamental el restablecimiento de la relación entre Estado y sociedad para el ejercicio del derecho a un medio ambiente sano, lo que resulta pertinente en términos de discutir el concepto de gobernanza en entornos de relaciones de poder complejas como ocurre en el caso que aquí se presenta.
Geográficamente “en la cuenca se encuentran asentadas 95 comunidades, en su mayoría indígenas. La distribución de comunidades por municipio en la cuenca es la siguiente: 43 se encuentran en el municipio de San Cristóbal de Las Casas, 47 en San Juan Chamula, tres en Huixtán y dos en Tenejapa” (Soares y García, 2014). La ciudad central de esta cuenca es San Cristóbal de Las Casas, un espacio que tal como indica el Atlas de Riesgos elaborado en 2011, se encuentran dos tipos de problemáticas: a) las antrópicas, como el crecimiento urbano desordenado, la deforestación y consecuente pérdida de diversidad biológica, la excavación y el incremento del sector turístico; y b) las naturales, vinculadas a fenómenos hidrometeorológicos extremos como las inundaciones, los tornados y las sequías que se vinculan con un conjunto de grietas, fallas y deslaves en un terreno con suelos de tipo cárstico (CIS,2011: 1). Un tercero es el asolvamiento de los humedales de montaña en la parte baja de la cuenca, con posteriores cambios de uso de suelo para construcción de viviendas.
La correlación entre estas problemáticas de frente a los escenarios del cambio climático, serán fundamentales para sustentar la discusión de esta ponencia, considerando que algunos estudios han indicado escenarios de crisis por la disponibilidad de agua que se agudizan con los efectos del cambio climático, donde por ser “la cuenca con mayor altitud en el macizo central del estado de Chiapas; no existe arriba ninguna otra área de drenaje que pudiera suministrar agua a la población asentada en el polígono de la cuenca de Jovel. Un colapso en la captación de agua superficial y subterránea sería catastrófico “ (García, 2015: 64) y los riesgos por la problemática antrópica se incrementan con cuestiones como la transformación de humedales para uso residencial y urbano, las invasiones a reservas ecológicas para nuevos asentamientos de población y la deforestación y excavación de material pétreo para la construcción de infraestructura y vivienda, atendiendo a la población de una entidad cuya vulnerabilidad social concentra los mayores índices de marginación y pobreza.
Por otra parte, la cuenca valle de Jovel presenta una problemática ambiental que podría agravarse a consecuencia de los procesos antrópicos como la expansión urbana, la creación de nuevos centros de población dentro de zonas boscosas, la deforestación y tala inmoderada, y el agotamiento de los humedales que “de manera natural regulan las condiciones climáticas, controlan inundaciones y sirven como reservorios de agua para consumo humano” (García, 2015: 68).
Estudios como el realizado por Santiago, López y Santiago (2015) indican particularmente que los efectos en los humedales de la zona baja de la cuenca con respecto al cambio climático podrían poner en riesgo los servicios ambientales que proveen, a “consecuencia del acelerado y desordenado crecimiento urbano que ha provocado el relleno de humedales, la contaminación de arroyos, la deforestación de bosques y la extracción de material pétreo” (Figueroa, 2011 en Santiago, et. Al. 2015: 397), lo cual a su vez refleja irregularidades en el control del territorio donde se tejen una red de actores políticos y sociales que hasta el momento no han logrado reducir el riesgo ante esta situación. La vegetación de la cuenca otrora dominada por especies de encinos, actualmente los pocos remanentes forestales se encuentran “pinatizados”, es decir dominados por pinos utilizados en programas de reforestación. No se han medido apropiadamente los efectos ambientales, sociales ni económicos que ha provocado este cambio en el tipo de cobertura de la vegetación (Ramírez-Marcial y González-Espinosa 2016).
Por otra parte, los antecedentes con respecto al crecimiento urbano en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas indican que “la población prácticamente se duplicó entre las décadas de 1970 y 1980, mientras que entre 1990 y 1995 se incrementó en 23%, y entre 2000 y 2010 creció en 40.4% manteniendo un ritmo de crecimiento de alrededor de 2.4%, por encima de la estimación demográfica nacional de 1.3%” (Toledo, 2015 en Zamora y Hernández, 2018), lo que a su vez tiene impactos directos en la demanda de servicios como el abasto de agua potable.
Asimismo, García señala que los algunos de los principales problemas socioambientales de la cuenca son: “inundaciones en la partes bajas de la zona urbana (…); las montañas de la periferia de la zona urbana son utilizadas como bancos de arena (…); la degradación de montañas circundantes al valle de Jovel afecta la recarga hídrica en humedales y manantiales; el efecto es menos disponibilidad de agua doméstica para 158 mil habitantes asentados en la ciudad” (García, 2015: 77), mientras al mismo tiempo “debido al aumento de la población, los habitantes de este municipio se han visto en la necesidad de vivir en zonas altamente riesgosas, por lo tanto, las características geográficas determinan el grado de vulnerabilidad de los núcleos de población” (CIS,2011: 1)
En suma, en la cuenca los impactos socioambientales están relacionados con el grado de vulnerabilidad y marginación de la población, de la cual cerca de una cuarta parte constituyen población indígena tsotsil y tseltal que históricamente han vivido situaciones de desigualdad y subordinación complejas, y que tal como solicitó un grupo de organizaciones sociales al Relator Especial de Naciones Unidas para el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento en su visita a Chiapas, se deben garantizar “mecanismos de protección para la salvaguarda de las relaciones simbólicas de la población indígena con el agua de acuerdo a los contextos socio-culturales de cada grupo étnico y su territorio, que incida en el manejo autogestivo de acceso, disponibilidad y abastecimiento del líquido por parte de la comunidad” (Otros Mundos, 2017).
Referencias
Ciencia, Integración y Sociedad (2011) Atlas de Riesgos Naturales del Municipio de San Cristóbal de Las Casas 2011, SEDESOL, Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas, Texto de libre acceso disponible al 10 de abril de 2018 en la dirección:http://www.anr.gob.mx/PDFMunicipales/2011/vr_07078_AR_SAN_CRISTOBAL.pdf
Conservation International, (2011). Programa de Acción ante el Cambio Climático del Estado de Chiapas. México: SEMARNAT, INE, UNICACH, ECOSUR, CEMDA, CP y Embajada Británica en México.
García, G., Antonino (2015) (Coord.), El agua y su entorno. Análisis muldidisciplinario de la cuenca Jovel Chiapas, México, Universidad Autónoma Chapingo- Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, México.
Lindenmayer, D.B., G. E. Likens, J. F. Franklin. 2018. Earth Observation Networks (EONs): Finding the right balance. Trends in Ecology & Evolution 33(1): 1-3.
Lucatello, S. Y Rodríguez, D. (2011) Las dimensiones sociales del cambio climático. un panorama desde México.¿ Cambio social o crisis ambiental?, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, México.
Martínez, P. Y Patiño, C. (2010) Atlas de vulnerabilidad hídrica en México ante el cambio climático, Instituto Mexicano de Tecnología del Agua- SEMARNAT, recuperado de: http://www.atl.org.mx/atlas-vulnerabilidad-hidrica-cc/
México Cuarta Comunicación Nacional ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) (2015) , resumen ejecutivo. Texto de libre acceso disponible al 23 de agosto de 2015 en la dirección electrónica: http://www2.ine.gob.mx/publicaciones/libros/615/resumen.pdf
Otros Mundos, (2017) “Boletín de prensa de pueblos, comunidades, organizaciones e instituciones que se reunieron con el Relator Especial de las Naciones Unidas para el Derecho al Agua y al Saneamiento a Chiapas - A 16 de mayo 2017”, Texto de libre acceso disponible al 10 de abril de 2018 en la dirección: http://www.otrosmundoschiapas.org/index.php/temas-analisis/169-derechos/desca/2636-en-chiapas-se-violenta-el-derecho-humano-al-agua-potable-y-al-saneamiento
Payne, D., E. M Spehn, M. Snethlage, M. Fischer. 2017. Opportunities for research on mountain biodiversity under global change. Current Opinion in Environmental Sustainability 29:40–47.
Ramírez-Marcial N. y M. González-Espinosa. 2016. Contextos socio-ambientales y opciones para la restauración del bosque nublado en Chiapas. Págs. 131-151. En: E. Ceccon y C. Martínez Garza (coords.) Experiencias mexicanas en la rest