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Resumen de ponencia
Ruralidad, territorio y pos-acuerdos de paz en Colombia: cartografía de economías para la esperanza.

*Carlos Corredor



Luego de 50 años de presencia armada, la guerrilla más antigua del mundo hace un acuerdo de paz con el Estado colombiano y desde allí plantean una serie de puntos que busca cambiar la marginalidad creciente en que vive la ruralidad colombiana. Las negociaciones llevadas a cabo en Oslo y especialmente en La Habana dieron como resultado un acuerdo que centra su interés en 6 puntos (Reforma Rural Integral; Participación política: Apertura democrática para construir la paz; Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejación de las Armas; Solución al Problema de las Drogas Ilícitas; Víctimas; y Mecanismos de implementación y verificación), en este sentido se reconoce la importancia de todo el acuerdo en cuanto proceso de construcción de un nueva etapa como sociedad colombiana, a la vez es necesario resaltar que los puntos de reforma rural integral y solución al problemas de drogas ilícitas son cruciales para romper con esquemas de marginalidad que han marcado las permanencia del conflicto por décadas.
Es posible que el escenario de implementación y puesta en marcha de los acuerdos permita visibilizar, re-valorizar y re-vitalizar esfuerzos por construir propuestas sociales de vida digna en comunidades indígenas, campesinas, afros, mujeres y jóvenes, los cuales han partido de entender el territorio como un eje articulador de su existencia y espacio vital para las alternativas a la lógica del capitalismo extractivista, diseñado en las últimas décadas por los gobiernos de derecha neoliberal como una locomotora de progreso depredador. Un primer escenarios para pensar estos territorios de vida digna se puede observar en la existencia histórica de los resguardos indígenas que desde tiempo coloniales mantuvieron su pervivencia en condiciones adversa y que con la constitución política de 1991 lograron un posicionamiento en el contexto de una autonomía cada vez más disputada con el Estado, pero que hoy parece estar en peligro de ser captada por las lógicas institucionales. Un segundo escenarios puede verse en la construcción de los consejos comunitarios de comunidades negras, afrocolombianas o palenqueras quienes lograron la titulación colectiva de tierras que han ocupado históricamente y donde desarrollaron formas de vida vinculadas con el territorios y un uso sustentable de la diversidad. El tercer escenarios está en la opción de construir la territorialidad campesina, este proceso inicio en con la formalización de Zonas de Reserva Campesina que desde la década de los 90 del siglo XX vienen siendo planteadas por procesos organizativos de campesinas y que pueden también contener otras expresiones como zonas agroalimentarias.
Desde el interior de estos territorios ha surgido la presencia de mujeres rurales quienes con variados procesos económicos reivindican el cuidado y la reproducción de la vida como formas esenciales para el funcionamiento del actual modelo, pero también nos indican su importancia en la construcción de alternativas sociales vida digna. Otro tanto puede decirse de los jóvenes, quienes han tomado la voz para reclamar un papel como agentes transformadores y gestores de nuevas realidades rurales.
Estos proceso que procuran la autonomía desde abajo y en la periferia se han configurado desde una amplia gama de acciones que buscan ser espacios de acción y lucha por la construcción de una economía basada en los conocimientos locales, en relación armónica el medio ambiente y desde la construcción de la solidaridad y la reciprocidad como formas de práctica cotidiana. Aquí aparecen por lo menos de manera preliminar las siguientes expresiones: 1) El resurgir de la economía campesina, familiar y comunitaria la cual se ha caracterizado por su persistencia en la producción de alimentos y el abastecimiento de comida para diversos núcleos urbanos que depende de su provisión para el bienestar de la ciudades; 2) La agroecología y la producción orgánica, si bien puede hacer parte del primer componente es claro que este proceso tienen un mayor sentido político de transformación y cambio social; 3) Redes de defensa y protección de semillas y saberes agrícolas ante un modelo de agronegocio y revitalización de la llamada revolución verde ahora en el contexto de organismos genéticamente modificados; y 4) La construcción de organizaciones solidarias y organizaciones comunitarias de base que rescatan y practican la reciprocidad y complementariedad como un proceso vital de cambio social.
La ponencia busca ubicar estas propuestas en el contexto del sur-occidente colombiano y desde sus experiencias rastrear los aportes a la superación del modelo excluyente y acaparador que ha determinado gran parte de las raíces del conflicto. La propuesta busca ver la capacidad de construcción que encarnas estas experiencias vivas, pero también indican los retos que debe enfrentar en un panorama de arremetida del pensamiento de estigmatización y segregación de los acuerdos y complejidad social que esto implica.




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* Corredor
Facultad de Ciencias Humanas y Sociales. Universidad del Cauca - FCHyS/UNICAUCA. Popayán (Cauca), Colombia