La sacerización de estos tiempos.
“La fuerza manejada por otros se impone sobre el alma como el hambre extrema, puesto que consiste en un poder perpetuo de vida y de muerte. Y es una imposición tan dura, tan fría como si fuera ejercida por la materia inerte. El hombre que se siente en todas partes el más débil, está en el centro de la ciudad tan solo o más solo de lo que pueda estar un hombre perdido en medio del desierto. (Simone Weil, 2005:22)
Cuando decimos “sacerización” proponemos deliberadamente Imágenes en las Palabras -un poco fractales- para “mostrar” al menos dos lentes de lectura: Una, Sujeción y Desolación (si se la mira con los ojos del subalterno menor y desprotegido que Instaló el liberalismo decimonónico, y que debe ser ayudado por su Padre: El Estado) y Otra Potencia; si en cambio, se la mira con los ojos del PUEBLO OCULTO -en la NUDA VIDA-, una vez que ha logrado emanciparse y salir de la excepción, lugar al que el Poder (de todos los tiempos) le ha confinado. Sólo así podrá desplegar como sujeto colectivo que está arribando a su mayor grado de intolerancia con el uso y el abuso de LA SOBERANIA.
Este capítulo Único, plantea una múltiple conexión entre dos expresiones modernas: Sacerización y Tiempos, que aunque aparentemente distan de conexión alguna, están estrechamente ligados lo cual trataremos de discernir aquí.
El Primero “sacerización” lo abordamos desde (Agamben; 2001:13-20) y luego nos ocuparemos del Segundo; tratando de revelar a color, al menos tres acepciones de Tiempo que los griegos cultivaron y que por servir a la causa de la Instauración del Capitalismo, solo nos fue legada Una: KRONÓS, necesaria a esa perversión humana, de modo que por esa misma vía, nos fue ocultada con Un Velo de Ignorancia, la que corresponde al Tiempo KAIRÓS.
Para abordar la expresión “Sacerización” se recomienda usar una especie de lente espiral que colocada en Lo Plural, Lo Diverso, pero también ÚNICO: HUMANO, nos ayude a comprender POR QUÉ -del Arte De La Política- el Pueblo es Excluido y su Poder Usurpado y reemplazado por una suerte de Grupos de Bandidos -de toda laya-, que han aprendido y sofisticado el fraude económico, la expropiación de la vida (en tanto forma-de-vida) y toda clase de felonías, condenando a seres humanos y a comunidades a la NUDA VIDA. – Un tal Poder autodenominado LEGISLATIVO -.
Nos referimos a La SOBERANÍA LEGISLATIVA (y más estrictamente PARLAMENTARIA) Instaurada en Inglaterra a través de un Bill Of Rigts en 1688, reafirmada en Las Trece Colonias “independientes”: 1776, e Instaurada en la Constitución de 1787 bajo el más fino y obsceno eufemismo: “WE THE PEOPLE”.
Es la misma SOBERANÍA LEGISLATIVA de la Francia de 1789, que Instaura el Concepto NACION en las falsaciones argumentativas del abate Sieyes, quien estructuró impunemente en su opúsculo EL TERCER ESTADO, la razón del Poder Parlamentario para impedir el ascenso del Poder Constituyente Originario a su propia expresión Soberana.
Entonces LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA funda Estados Nacionales a partir de su INSTAURACION como Dispositivo Maquínico (a la manera de Foucault y, por supuesto de los llamados despectivamente POSTMODERNOS: Grandes Disidentes que expresaron su identidad a través de signos despreciados por Unos y seguidos por otros, con la misma fruición) e Instala el Capital como fórmula expedita para el latrocinio que constituye la sociedad de consumo, en que el hombre y su forma-de-vida, es artículo de intercambio hasta su consumación, a lo sumo, aunque como ahora, la mayoría de las veces, dejado al vaivén de la muerte en vida convertido en Homo Sacer.
Tayikistán (64%), Burundí (68%), Sierra Leona (68%), Swazilandia (69%), Mozambique (70%), Angola (70%), Surinam (70%) Guatemala (75%) Liberia (80%) Haití (80%) Moldova (80%), Chad (80%) Zimbawe (80%), Zambia (86%)… Malawi, Rwanda, Nigeria, China, India, Bangladesh, Indonesia, Etiopía, República democrática del Congo, continente como Asia y Africa…sin contar los que no cuentan…Esta es apenas una “muestra” mínima de la sacerización que viene desde todos los tiempos y se agudiza en este presente histórico.
Los estudios científicos sobre la pobreza, que son sólo uno de los dispositivos (en tanto control del discurso) de “sacerización” y bajo ropajes diversos, en todo caso, todos en común están guiados por el capitalismo – afirmación suficientemente documentada –. Así podríamos llenar enormes bibliotecas que, como las de antiguos monasterios (servían al afianzamiento de la fe como única salvación y ocultaban los avances de la ciencia) sirven a los intereses económicos del liberalismo y por tal razón, son insuficientes cuento menos, a nuestra búsqueda.
Los extremos se tocan cuando enunciamos “sacerización”, de modo que es posible que en cuanto se pronuncia: un frío, un vacío, una ausencia “que se hunde en los tiempos” nos recorra, si estamos de este lado de la vida: forma-de-vida, si del otro, entonces la satisfacción para aquellos que sirven al interés (en toda la acepción de la expresión) de haber logrado altos objetivos tendientes a la perpetuación de los grandes poderes económicos. Porque esos porcentajes sin duda “oficiales” no dicen la angustia, el desaparecimiento paulatino y fantasmático de sus destinatarios, los procedimientos de sumisión, la “cosificación” de la Vida, la NUDA VIDA.
Por sí misma, la expresión “sacerización” reúne al menos dos sentidos que se complementan distanciándose. Esto es, por una parte, “sacerización” refiere (en sentido restringido) a “políticas públicas” de empobrecimiento –con toda la carga semántica que ello supone) de los pueblos como sujeto colectivo, y por la otra, (en sentido amplio), a fenómenos Instaurados por los mismos Poderes, tendientes al enfrentamiento entre poblaciones hermanas en que matar al otr@ se convierte en regla por excelencia, a través del derecho como excepción. Yugoeslavia, la antigua U.R.S.S….o los que están estrechamente relacionados con el mantenimiento de sistemas totalitarios, o con la producción de subjetividades políticas maleables, siempre menores… y toda clase de “políticas” aún en nombre de la tan renombrada democracia representativa, su mejor y más refinada invención:
Lo demás llegaría solo: Impunidad Para Los Grandes Criminales Sostenidos Por Los Grandes Capitales, Corrupción En Grandes Proporciones Desde Todas las Funciones, Asesinatos Selectivos, Más Impunidad, Defraudación de las finanzas públicas para desalentar Dolosamente El Interés Del “Pueblo” En La Res Publicae y De Este Modo TOMÁRSELO POR ASALTO.
Desde el “Homo Sacer: El poder soberano y la nuda Vida” y luego en “Medios Sin Fin: Notas sobre la Política”, Agamben expone de la mano de los griegos, la dificultad original – si se quiere- del hecho de que estos no disponían de un término único para expresar los que nosotros queremos decir con la palabra VIDA. Es muy posible que en esa multiplicidad encontremos la clave para ganar comprensión, cuando se trata de la expresión “sacerización”.
Los términos que usaban los griegos fueron semántica y morfológicamente distintos: Zoé expresaba el simple hecho -continúa Agamben- de vivir común a todos los vivientes, mientras que bios significaba la forma o manera de vivir propia de un individuo o de un grupo. Esta oposición desapareció gradualmente en las lenguas modernas sin dejar viva ninguna diferencia sustancial.
Nos preguntamos por la expresión forma de-vida entendiendo, sin deprendernos de Agamben, que esta se refiere al hecho de que una vida que no puede separarse nunca de su forma, es una vida en la que no es nunca posible aislar algo como una NUEVA VIDA.
En el derecho romano, Vida, siguiendo a Agamben, no es un concepto jurídico dado que indica el simple hecho de vivir o un modo de vida particular y sólo en él, dice Agamben, hay un caso en que lo adquiere: en la expresión vitae necisque potestas que designa el poder de vida y de muerte del Pater sobre el hijo varón. Esto porque el poder político que conocemos se funda en última instancia, en la separación de la esfera de la NUDA VIDA con respecto al contexto de las formas de vida….
El poder absoluto sobre la vida y la muerte, del Soberano Padre (luego en la forma de Estado) de poder dar muerte a su hijo…lo cual refiere ya al poder del Soberano, cualquier Soberano, de matar la Vida, la NUDA VIDA. El liberalismo sería la vía expedita y el derecho el dispositivo, para que LA NUDA VIDA quedara a merced del poder Soberano, asumiendo Soberanía como el lugar de la excepción. Entonces el autor se pregunta: ¿Cuál es la rela¬ción entre política y vida, si ésta se presenta como aquello que debe ser incluido por medio de una exclusión?
Una vida que no puede separarse de su forma es una vida que, en su modo de vivir, se juega el vivir mismo y a la que, en su vivir, le va sobre todo su modo de vivir. ¿Qué significa esta expresión? Define una vida –la vida humana- en que los modos, actos y procesos singulares del vivir no son nunca simplemente hechos, sino siempre y sobre todo posibilidad de vivir, siempre y sobre todo potencia (Idem, 14).
Esa posibilidad es la que pone en juego el vivir mismo en la felicidad y esto constituye para el autor al que venimos siguiendo, la forma-de-vida política en que sus actos (de las distintas formas del vivir humano) no son nunca ordenados o prescritos por la biología e incluso por la necesidad y en cuanto es el ser humano, un ser de potencia, es la felicidad la que le está irremediable y dolorosamente asignada.
Llegados a este punto, es necesario definir entonces que cuando usamos la expresión “sacerización” no puede estarse sino frente al fenómeno político del sometimiento del ser humano al poder SOBERANO. El Homo Sacer es aquel “ser humano” privado de sus más mínimas condiciones, aquellas necesarias a su propia forma-de-vida, de modo que le condena a la NUDA VIDA, a la vida desnuda de toda posibilidad de forma-de-vida.