Las identidades políticas han sido estudiadas, por la sociología y la ciencia política, desde las adscripciones partidarias, la reproducción de ideologías políticas o como nuevos recursos e instrumentos de la acción colectiva y la movilización social. Situación que ha conllevado a sostener que las identidades debían captarse en sus fundamentos: en la agencia y la construcción hegemónica de los líderes, en la configuración estática y acabada de sus atributos y diacríticos o a pensar a las identidades como esencia, es decir, como el punto de partida de una acción social y política.
Estas posturas esencialistas rechazan que las identidades sean contrastivas, socialmente construidas y cambiantes en sus contenidos; son posturas que descansan sobre un extendido sentido común que se resiste a aceptar, tal como lo plantea Edward Said: “que la identidad humana no solo no es natural y estable, sino que es creada e incluso, en ocasiones, creada completamente”. Sin embargo, las condiciones de posibilidad de esta creación no corresponden exclusivamente al arbitrio de los individuos, la configuración de una identidad –sostenemos- está relacionada con la imbricación de varios procesos que nos traen a la mente la complicada (y sempiterna) discusión sobre las mutuas determinaciones y condicionamientos de las estructuras y las agencias.
En este sentido, traemos a consideración que la sociedad colombiana se ve involucrada hace más de cuarenta años en el desarrollo de un conflicto armado: fuerzas estatales, para-estatales, guerrilla y narcotraficantes mantienen una confrontación política, militar y económica que sobrepasa el ámbito rural y se extiende hacia las ciudades. Es en estos espacios, y en estas determinaciones, donde los pueblos indígenas y sus procesos identitarios se ven afectados y condicionados.
En los territorios indígenas, ubicados mayormente en el sector rural, se adelantan acciones militares y consecuentemente se está involucrando a esta población mediante amenazas e intimidaciones provenientes tanto de las fuerzas militares, paramilitares y la guerrilla. Esta situación ha obligado a que los indígenas, representados en sus organizaciones regionales y nacionales, asuman una “posición” frente al conflicto armado, posicionamiento que se ubica principalmente en la demanda de no-inclusión de sus territorios y sus poblaciones en el conflicto. Ciertamente, estas demandas dan cuenta de una construcción de lo “político” de los pueblos indígenas y sus organizaciones; configuración que, además y principalmente, estaría relacionada con la afirmación de la identidad cultural y política y su promoción a través del movimiento indígena, así como, al desarrollo de una interlocución con el Estado y la sociedad colombiana.
Teniendo como premisa la configuración de lo indígena como una identidad política y que esta construcción se muestra como una forma de participación e interlocución política, en esta ponencia reflexionaremos desde una perspectiva que reivindique al antagonismo como condición de posibilidad de la democracia, buscando ampliar -de esta manera- lo que se entiende por lo “específicamente político” y su rol en la configuración de las identidades políticas y, por ende, en la participación democrática. Este ensayo de conceptualización tiene como fin testear nuevas interpretaciones que nos permitan comprender los diferentes agrupamientos y diferenciaciones políticas en el marco del conflicto armado en Colombia, teniendo como referencia empírica el “posicionamiento político” de las organizaciones indígenas en el departamento del Cauca.
Para el cumplimiento de estos objetivos se recurre a la indagación bibliográfica y documental. Lo primero a través de la incorporación de los planteamientos de Carl Schmitt, Chantal Mouffe, Enrique Serrano y Gerardo Aboy Carlés en relación con el concepto de lo político y la constitución de identidades políticas, así como, en el señalamiento de algunas líneas para comprender la interrelación del movimiento indígena y el Estado colombiano desde una perspectiva historiográfica. Lo segundo, por medio de la revisión de prensa en la identificación de los diferentes momentos de conflicto, así como, de las “voces” de las comunidades y organizaciones indígenas y su posicionamiento político en relación con los actores del conflicto armado.