La investigación propone una propuesta metodológica para el desarrollo de la agricultura urbana en la zona metropolitana de San Luis Potosí sobre la base de la experiencia de La Habana, Cuba.
La ciudad (provincia) de La Habana, estadísticamente se considera totalmente urbana, aunque presenta espacios no construidos que podrían ser calificados como rurales. Cuenta con una población de algo más de 2 154 454 habitantes y una superficie de 728,26 km², según Anuario Estadístico de Cuba 2012. La agricultura urbana que se desarrolla en este territorio presenta una diversidad de formas productivas vinculadas a las comunidades locales, con una dinámica creciente y que enfrenta numerosos retos a mediano y largo plazo, a partir de los cambios implementados por los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución en el 2011, que se introducen en el modelo económico y el nuevo contexto político y económico.
Por su parte, la zona metropolitana de San Luis Potosí que comprende parte del municipio San Luis Potosí y otra sección del municipio Soledad Graciano Sánchez en el estado san Luis Potosí, México; con una población de 957 753 habitantes y una superficie de 1,742 km², (Anuario Estadístico y Geográfico de San Luis Potosí 2014).
En él se practica la agricultura urbana en la modalidad de huertos urbanos, populares y escolares, aunque muy localizada territorialmente y desarrollada por determinados grupos poblacionales, la clase media alta y clase media baja, con móviles diferentes, entre los que se encuentra la promoción de la agricultura ecológica con la intención de contribuir con la seguridad alimentaria, fomentar la unión familiar, favorecer la organización de la comunidad y contrarrestar el deterioro socio-ambiental en espacios y segmentos específicos de población.
A partir del inicio del bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba por parte del gobierno de los EE UU en 1960, se origina un notable déficit en la disponibilidad de alimentos y de medios para su producción y compra en el extranjero, parte del cual se suple con el apoyo económico, tecnológico y comercial de la otrora Comunidad de Países Socialistas y, paralelamente, se crea un sistema de racionamiento generalizado a toda la población del país, que en la actualidad se mantiene, donde cada núcleo familiar compra a precios subsidiados por el Estado un conjunto de productos básicos cada mes en cantidades limitadas. El gobierno cubano destina un importante presupuesta para la seguridad alimentaria nacional con la compra de productos alimenticios en el mercado internacional.
En el año 2015, para poder suministrar a la población los productos alimenticios que se venden en el sistema de racionamiento, el país realizó compras en el exterior por un valor de 965 millones de dólares, cantidad que varía según los precios de estos productos en el mercado mundial (Rodríguez, 2016).
En los inicios de la década de los años 90 el gobierno cubano autorizó el uso provisional de las tierras estatales ociosas existentes en los espacios urbanos y periurbanos, tanto en la provincia de La Habana como en las restantes provincias del país, en calidad de usufructo gratuito, para que la población de las ciudades y pueblos, produjera de manera independiente o por asociación libre entre vecinos sus alimentos, creara sus parcelas productivas y practicara la agricultura.
Entre los impactos que genera esta actividad están los resultados productivos, la creación de nuevos empleos y fuentes de ingreso, la promoción de la biodiversidad y el cuidado del medio ambiente, la variación de la estructura de la dieta de la población con mayor consumo de vegetales y hortalizas frescas sin agregados químicos en su producción. Las modificaciones en el paisaje de los espacios urbanos, avalan la importancia y el acierto de esta política económica y de los programas concebidos para su desarrollo.
El estado San Luis Potosí, presenta una carencia por acceso a la alimentación de un 31,1% en el 2012 y un 24,7% en el 2014 según datos del Coneval de 2010 al 2012 con base en el MCS-ENIGH 2010 y 2012. En cuanto a la población en situación de pobreza el estado presenta en el 2010 el 52,4% y en el 2014 un 49,1%. El Estado despliega programas de desarrollo social en el territorio destinados a mitigar esa problemática de inseguridad alimentaria, entre los que se encuentran el Programa de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Estatal con la Dirección de Desarrollo Comunitario y Asistencia Alimentaria, el Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA) desarrollado por la FAO, las Ferias de Seguridad Alimentaria y Nutrición y el Programa Rescate Nutricional con Amaranto.
La práctica de la agricultura urbana en el municipio de San Luis Potosí y en la zona metropolitana, según se reporta en la literatura consultada, evidencia diferencias con respecto a Cuba. Primeramente debe señalarse el escaso grado de generalización espacial de la misma, siendo más bien una actividad muy localizada territorialmente, a lo cual se suma que no responde a una situación de crisis económica y alimentaria nacional. Su práctica representa una alternativa que se desarrolla de dos formas y atendiendo a promotores y objetivos muy diferentes: organización de huertos urbanos que se realiza por profesionales y promovida por el gobierno.
Es importante resaltar que con esta investigación se busca ampliar el alcance de esta práctica en la zona metropolitana de San Luis Potosí, en correspondencia con el concepto de agricultura urbana empleado en Cuba. Estos intentos de agricultura urbana están limitados a reducidos sectores de la población y el territorio. Como ya se afirmó, la difusión de la experiencia cubana puede contribuir al desarrollo con mayor cobertura social y territorial de esta actividad, a la incorporación de segmentos cada vez mayores de la población municipal a su práctica, lo que contribuiría a contrarrestar la condición de inseguridad alimentaria que hoy se reporta para este territorio. Paralelamente, la agricultura urbana cubana puede verse beneficiada por aquellas experiencias exitosas, que aunque limitadas en su alcance poblacional y territorial, hoy se construyen como buenas prácticas en la zona metropolitana potosina.
A partir de este estudio se generará información de carácter teórico sobre las bases del desarrollo dela agricultura urbana en la zona metropolitana de San Luis Potosí. La investigación proporcionará un análisis comparativo del origen de estas prácticas bajo tres interrogantes: ¿cómo se manifiestan?, ¿qué grupos poblacionales la practican? y ¿quiénes se benefician de los productos? Además de complementar una base teórica para el desarrollo de la agricultura urbana en el territorio seleccionado.
El marco teórico rige la investigación es el empoderamiento se centra en “El capital social que son las normas y redes de trabajo que habilitan la acción colectiva que permite a los pobres incrementar su acceso a recursos y oportunidades económicas, obtener servicios básicos y participar en la gobernación local”, (Narayan, 2002).
¿Porque el empoderamiento? La zona metropolitana de San Luis Potosí en el Plan de desarrollo urbano del centro de población estratégico de San Luis Potosí- Soledad de Graciano Sánchez no está contemplado el desarrollo de la agricultura urbana en ese territorio y existen áreas comunes que la población se puede empoderar de esos espacios que son comunitarios y con un correcto asesoramiento lograr desarrollar la agricultura urbana.
Como problema científico se plantea que cadenas globales de abastecimiento controladas por las grandes transnacionales han reducido la importancia de los suministros locales de alimentos para la población, a la vez que han ejercido con acciones que buscan maximizar los beneficios económicos de sus empresas, una indiscutible influencia en el incremento de la vulnerabilidad de los territorios y en la variabilidad climática local. Sin embargo, la Organización para la Agricultura y Alimentación (FAO, 2015), destaca que más del 12% de la población mundial carece de los alimentos en cantidad y calidad suficiente para garantizar su normal desarrollo y más de dos mil millones de personas sufren de deficiencias en el suministro de micro-nutrientes necesarios para la vida. En este sentido, la agricultura urbana puede ejercer su impacto en la seguridad alimentaria.
Se plantea como hipótesis que la agricultura urbana plantea un aprovechamiento territorial en la zona metropolitana de San Luis Potosí, México y representa una alternativa importante frente a la seguridad alimentaria en comunidades marginadas sobra la base del sistema de agricultura urbana de La Habana, Cuba. Y como objetivo general se pretende realizar un estudio comparativo que permita elaborar una propuesta metodológica para el desarrollo de la agricultura urbana en la ZMSLP, México con base en la experiencia en La Habana, Cuba como estrategia que contribuya a la seguridad alimentaria.
La investigación busca desarrollarla agricultura urbana en la zona metropolitana de San Luis Potosí para contribuir con la seguridad alimentaria a escala local en comunidades marginadas. Para ello se realizará una revisión bibliográfica referida a la agricultura urbana en Cuba y México, y cómo se comporta la seguridad alimentaria en estos territorios. Trabajo de campo para hacer estudios de caso y la elaboración de la propuesta metodológica.