Resumen de ponencia
Las políticas públicas de juventud en territorios segregados: un contrapunto entre la mano dura y el enfoque de derechos
Grupo de Trabajo CLACSO: Políticas en derechos humanos
*Javier Moro
En varios países de la región la expansión de políticas de mano dura hacia los jóvenes de sectores populares han sido utilizadas como bandera electoral para sacar rédito en torno a demandas legítimas de seguridad ciudadana. Sin embargo, en ninguno de esos países ese punitivismo demagógico generó una mejora en la situación, sino que más bien ha consolidado y aun ampliado la violencia. Los mayores efectos (“logros”) de estas políticas -en coalición con los medios masivos de comunicación- se plantean en torno a la alta selectividad en la percepción social del delito y en su capacidad para concentrar los miedos sociales en torno a los jóvenes de los barrios más pobres.
Esta ponencia plantea una mirada crítica con estas políticas tanto por las modalidades que exceden los marcos legales y legítimos de la democracia y el estado de derecho; así como también, por los resultados que ha demostrado su aplicación en algunos países. En contrapunto, se proponen algunas reflexiones en torno a las posibilidades de intervenir a través de políticas sociales con enfoque de derechos aun ante problemáticas particularmente complejas en los contextos duros de exclusión que caracterizan a algunos barrios periféricos de las grandes urbes latinoamericanas. El análisis de un programa de gestión municipal que trabaja con adolescentes no punibles con algún episodio de conflicto con la ley penal parece particularmente oportuno en un contexto donde el gobierno argentino impulsa un proyecto para bajar la edad de punibilidad y promueve un recrudecimiento de la violencia institucional por parte de las fuerzas de seguridad (estos hechos refieren a la detención selectiva y recurrente por “averiguación de antecedentes”, a los acontecimientos de represión al interior de ámbitos educativos y comunitarios, y a lo más trágico que constituyen las muertes de adolescentes y jóvenes por “gatillo fácil”).
El análisis de un programa de un municipio del conurbano bonaerense pondera cuestiones de orientación conceptual tanto en el diseño como en la implementación: por un lado la (re)definición del problema marca un giro en el sentido punitivo en una intervención inicialmente generada por una instancia y un encuadre policial-judicial; a la vez, la modalidad de abordaje territorial plantea un esquema de acompañamiento y sostén que -aun no exento de tensiones- se muestra acorde a un enfoque de derechos. Aun con aspectos destacables en la experiencia, el análisis también muestra los alcances y límites vinculados a las particularidades de territorios signados por la desigualdad y la exclusión que ponen en evidencia un déficit de larga data en cuanto a las políticas públicas y sociales de mayor escala.
Finalmente, se plantea un análisis crítico de la actual coyuntura de recrudecimiento de las agencias policiales y las secuelas que genera en los jóvenes la presencia constante de fuerzas de seguridad a modo de fuerzas de ocupación en territorios intervenidos. Los adolescentes tramitan esta acción discriminatoria y persecutoria como una experiencia cotidiana y recurrente que deja marcas identitarias, se encarna individual y colectivamente, los distancia del resto de la sociedad y los proyecta a cumplir con lo que se dice de ellos. Estas intervenciones promueven la exclusión social y la violencia institucional como marcas indelebles en los jóvenes de los sectores populares y en territorios que ya se encuentran en condiciones de guetización, potencian las condiciones para la conformación de identidades juveniles violentas y refractarias. En contrapunto, algunas experiencias gubernamentales y no gubernamentales muestran formas de construir un (re)posicionamiento de los propios adolescentes a partir de una reapropiación y re-significación del mote despectivo y la puesta en acto de proyectos colectivos con fuerte identidad territorial y contra-hegemónica.
Construir y sostener un horizonte de oportunidades efectivas para los más jóvenes en los barrios más postergados es un desafío y un deber inalienable de todo Estado Democrático y la condición misma para su sustentabilidad, en tanto ésta no puede estar desligada de la idea de igualdad y de justicia para las nuevas generaciones.