INTRODUCCIÓN
La universidad, es considerada como un espacio donde se desarrollan las ciencias, un lugar de reflexión y sabiduría, de logros en conocimiento y creatividad, habitada por intelectuales cuyos descubrimientos, opinión y docencia deben hacer avanzar a la sociedad hacía unas mayores cotas de felicidad y bienestar. En este marco, la universidad también ha reproducido y reproduce, aunque con mediaciones particulares, las condiciones de la sociedad patriarcal en la que está inmersa (Martínez y Ballarín, 2005). Como se acaba de indicar, a pesar de que tiende a pensarse que en el ámbito universitario no existen desigualdades de género, son aspectos presentes en las universidades de todo el mundo. Pero a pesar de esto, son escasas las investigaciones realizadas en universidades latinoamericanas sobre las desigualdades de género, la violencia de género que se ejerce en el interior de las mismas, así como sobre las políticas institucionales que aborden estas problemáticas y promuevan la igualdad.
El objetivo por tanto de la presente ponencia es, partiendo de las desigualdades de género existentes, proponer una serie de acciones para desarrollar al interno de las universidades latinoamericanas para que puedan fomentar la igualdad de género. Para ello se parte de un estudio de caso concreto: la Universidad Austral de Chile (UACh), considerando que esta institución manifiesta su preocupación por la igualdad y la lucha contra el acoso sexual dentro de la misma y es la universidad regional más avanzada en la temática de la lucha por la igualdad dentro de Chile.
MARCO TEÓRICO: LAS DESIGUALDADES DE GÉNERO EN LA UACh
Frente a este complejo escenario, resulta importante lograr sistematizaciones y diagnósticos que permitan avanzar y mejorar las estrategias que cada institución pueda desarrollar en materia de igualdad de género.
La realización del primer Diagnóstico de Género y Diversidad en la UACh (CPGyD-UACh, 2016, p. 29), toma como base la propuesta de un Sistema de Indicadores de Género para las Instituciones de Educación Superior (PUEG-UNAM) adaptándola a la realidad institucional.
Los indicadores presentados en el mismo, evidencian desigualdades de género en coherencia con la evidencia nacional e internacional en el ámbito de la educación superior.
Por ejemplo, en el grupo de estudiantes, una participación levemente menor de mujeres en la matrícula total puede entenderse por el peso de las áreas en que priman los hombres. Otro aspecto abordado es la segregación horizontal, es decir, la concentración de mujeres y hombres en ciertas áreas disciplinarias y ocupaciones, se manifiesta tanto en estudiantes, como en el personal docente y en el personal profesional, de administración, apoyo y servicios.
Al año 2015, se graduaba en la UACh un mayor porcentaje de mujeres en los distintos niveles de estudio, no obstante la inserción en la academia sigue siendo baja. Considerando los distintos escalafones (académico, técnico académico, profesor adjunto y profesor adjunto a honorarios) solo el 41% de los docentes UACh son mujeres, porcentaje que disminuye cuando se trata del escalafón académico en que las mujeres representan solo el 34%. A ello se agrega una disminución de la participación de las mujeres en las categorías más altas del escalafón académico con solo un 9% de mujeres en puestos de profesor titular.
Una dinámica institucional de segregación es también observada en los mecanismos de reconocimiento a la trayectoria, solo una de las ochenta y tres distinciones académicas conferidas institucionalmente ha sido entregada a una mujer.
Otro aspecto que caracteriza la dinámica institucional es la segregación vertical, con escasas mujeres en espacios de toma de decisiones tanto en el personal docente como el no docente. En materia de remuneraciones, el análisis de los sueldos promedio para hombres y mujeres con jornada completa a diciembre de 2015, muestra brechas negativas para las mujeres salvo en el caso de profesores y profesoras adjunto a honorarios. Estas brechas son mayores en el personal profesional, de administración apoyo y servicios que en el personal docente.
Como plantea la evidencia en estudios de género, si bien no existen políticas explícitas que discriminen a las mujeres, subsisten barreras invisibles que permean los espacios universitarios manteniendo desigualdades históricas entre hombres y mujeres tanto en el acceso a recursos materiales y simbólicos como en la asignación de roles y en los puestos de toma decisiones (pp. 78-79).
METODOLOGÍA
Se trata de un estudio de caso (la Universidad Austral de Chile), de corte cualitativo. De esta manera, Stake (2007, p. 11) define el estudio de caso como “el estudio de la particularidad y la complejidad de un caso singular, para llegar a comprender su actividad en circunstancias importantes”. Por otra parte, Simons (2011, p. 42) lo define como una investigación exhaustiva y desde múltiples perspectivas de la complejidad y unicidad de un determinado proyecto, política, institución, programa o sistema en un contexto “real”. Se basa en la investigación, integra diferentes métodos y se guía por las pruebas.
Las definiciones anteriores ponen el énfasis en la “particularidad” y en la “unicidad” del caso. Se considera la UACh como un caso relevante de estudio en esta temática, debido a que se encuentra dentro de las universidades chilenas pioneras y con experiencias institucionales más relevantes en esta materia (CPGyD-UACh, 2016, p. 22).
Por otra parte, autores como Mac Donald y Walker (1975, p. 3) indican que el estudio exhaustivo del caso puede dar ideas de relevancia universal. Y es que, a pesar del marcado carácter que se confiere al contexto pueden obtenerse propuestas que puedan extrapolarse a otras universidades latinoamericanas que deseen avanzar en políticas de igualdad de género y lucha contra la discriminación y el acoso sexual.
Para alcanzar el objetivo, se desarrolló una metodología cualitativa, donde se realizaron diferentes entrevistas en profundidad a personas con cargos directivos en Prorrectoría, Vicerrectorías y Secretaría general, a personal docente e investigador y a personas que han pertenecido a colectivos de funcionarios, de docentes o de estudiantes que han tenido relevancia en acciones y movimientos ligados a la igualdad de género en la universidad.
Las entrevistas respondieron a cuatro ejes temáticos:
1. Cómo, cuándo y porqué se comenzó a abordar la temática del género en la UACh
2. Avances sobre la temática
3. Dificultades encontradas
4. Retos pendientes
Previo al desarrollo de la entrevista, la persona participante fue informada de la finalidad de la misma, así como de su derecho al anonimato y la confidencialidad. La persona firmó un consentimiento informado que informa sobre el proceso y autorizó la utilización de los datos emergentes de la entrevista.
Las entrevistas fueron transcritas para ser analizadas con el software informático Atlas.ti. a través del análisis de contenido cualitativo (Bergua, 2011, Cáceres, 2003), pues el foco estuvo puesto en lo manifiesto, es decir, en el texto emergente de las personas o representantes de colectivos que han participado en las entrevistas (en lo que han dicho de manera explícita).
RESULTADOS
Los resultados de las entrevistas serán mostrados en detalle en la 8º Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales. Pero de forma resumida, la idea más importante emergente en las entrevistas apunta a la importancia de crear un Comité dentro de la Universidad especializado en la temática de la igualdad de género. En el caso analizado (la UACh), la creación del Comité Paritario de Género y Diversidad ha permitido avanzar en la creación de una serie de reglamentos contra el acoso sexual, visibilizar las desigualdades de género mediante la elaboración de un informe con datos cuantitativos y cualitativos, la sensibilización y la formación sobre la temática a los diferentes colectivos.
CONCLUSIONES
Todas las universidades latinoamericanas deben plantear como objetivos institucionales la lucha por la igualdad de género, la participación equitativa y la plena integración de las mujeres en todos los aspectos de la profesión científica.
Para ello se requiere de una política que permita el fomento de la igualdad en las distintas áreas del quehacer universitario. A su vez, esto permitirá la creación de una unidad encargada de la Igualdad de Oportunidades de Género.
Esto a su vez podrá materializarse a través de diferentes actuaciones, como la creación de normativas específicas en contra de las desigualdades y contra el acoso en la universidad; la sensibilización sobre la temática, la implementación de una oferta formativa sobre género ( o con este tema como transversal) o el apoyo a la creación e grupo de investigación sobre ello. Además de la realización de cursos o formaciones en temáticas de equidad de género para estudiantes de pregrado y la realización de diferentes actividades que fomenten la equidad y luchen contra las desigualdades de género.
REFERENCIAS
Bergua, J. Á. (2011). Estilos de la investigación social. Técnicas, epistemología, algo de anarquía y una pizca de sociosofía. Zaragoza: Prensas Universitarias.
CPGyD-UACh (Comité Paritario de Género y Diversidad UACh) (2016). Informe: Diagnóstico de Género y Diversidad (Etapa 1). Valdivia:UACh. Dirección de Vinculación con el Medio.
MacDonald, B., y Walker, R. (1975). Case study and the social philosophy of educational research. Cambridge Journal of Education, 5(1), 1-9.
Martínez, C., y Ballarín, P. (2005). Women and higher education. En Elisabeth de Sotelo (ed.), New women of Spain. Social political and philosophical studies of feminist. Thought. Münster: Lit Verlag (pp. 429-441).
Simons, H. (2011). El estudio de caso: Teoría y práctica. Madrid: Morata.
Stake, R. E. (2007). Investigación con estudio de casos (4º ed.). Madrid: Morata.