Este trabajo de investigación comienza a perfilarse luego de la primera movilización masiva de “Ni Una Menos” que ocupó las calles de las principales ciudades de nuestro país el 3 de junio del año 2015. Este estallido colectivo, en repudio a la violencia física ejercida contra las mujeres y otras identidades feminizadas (violaciones, femicidios, travesticidios) en los últimos años, otorgó mayor visibilidad al problema estructural de las violencias sexistas en todos los ámbitos, incluyendo debates en torno a sus expresiones más invisibilizadas y naturalizadas como las simbólicas, psicológicas, verbales, entre otras que se producen cotidianamente en todos los ámbitos sociales.
La pregunta por las causas y factores que hacen posible el creciente número de femicidios en nuestro país favoreció la emergencia pública de argumentos y debates silenciados o marginados hasta el momento (Rodríguez, 2016).
De esta manera, términos acuñados por las teorías de género y largamente utilizados por las organizaciones del movimiento de mujeres y de la diversidad sexual, tales como “micromachismos”, “patriarcado”, “masculinidades violentas” y “heteronorma”, entre otros, comenzaron a circular en la agenda política y mediática como nunca antes, poniendo en escena los resortes más invisibles de las violencias sexistas y sus expresiones en ámbitos que parecían “incapaces” de reproducirlas, como la Universidad.
En este escenario de alta movilización política y cultural podemos identificar también, la fragua que hace emerger, como parte de las históricas luchas feministas contra la violencias sexistas, la Red Interuniversitaria por la igualdad de género y contra las violencias (en adelante, Red IIGV). La cita fundacional tuvo lugar en la Universidad Nacional de San Martín, el 3 de septiembre de 2015. Los aspectos fundamentales abordados durante la jornada constitutiva de la Red IIGV fueron la prevención, sanción y erradicación de la violencia de género al interior de las Universidades, la discusión sobre la incorporación de la perspectiva de género en las currículas de formación de grado y posgrado y el rol de las Universidades en un contexto de demandas sociales y reivindicaciones vinculadas a la problemática.
La relevancia de este espacio interuniversitario y su carácter innovador, así como la planificación de acciones y políticas dirigidas hacia adentro y hacia afuera de las casas de altos estudios, nos invita a indagar en torno el proceso de conformación, la trayectoria de sus protagonistas y los primeros años de constitución de la Red IIGV. Aquí, entendemos que una instancia supra institucional de estas características se presenta como una combinación virtuosa de política universitaria y praxis política militante en articulación con uno de los espacios dinámicos de la política en la actualidad: el movimiento de mujeres, de diversidad sexual y feminista.
En ese sentido, resulta novedoso abordar los modos en que la emergencia de la Red IIGV ha permitido entretejer propuestas de acción política, poner en común experiencias y trayectorias militantes, afianzar mecanismos de negociación institucional y desarrollar estrategias conjuntas de intervención.
De ahí que, en este trabajo nos preguntemos sobre la Red IIGV en tanto política universitaria y las estrategias de acción colectiva para abordar las violencias de género en las Universidades Nacionales (en adelante, UUNN). Desde la ciencia política en particular, esto nos lleva a recuperar las teorizaciones latinoamericanas inherentes al concepto de despatriarcalización del Estado o de la gestión pública (Chávez y otras, 2010). Entendiendo que las Universidades públicas son entidades o instituciones estatales y por lo tanto, plausibles de abordar un proceso de despatriarcalización. Tal como apunta la autora boliviana Elizabeth Salguero Carrillo (2011):
La despatriarcalización es la subversión del orden patriarcal, asentado en las estructuras familiares, comunales y estatales. Es un proceso de liberación del pensar, sentir y conocer de las mujeres que busca su emancipación a través de la desestructuración de las relaciones de poder que reproducen la subordinación y opresión de los pueblos (p. 2).
De esta manera, además de centrarnos en la conceptualización recientemente esbozada, se analizará nuestro objeto de estudio a través del foco del análisis de políticas públicas relacionadas con las cuestiones de género y el proceso de agendación de este tipo de problemáticas sociales.
En este sentido, interesa profundizar el análisis de este tipo de experiencias como la Red IIGV en clave feminista, y desde las teorías críticas que abonan a la despatriarcalización y descolonización de nuestros Estados latinoamericanos.
Finalmente, cabe agregar que a los fines de realizar esta investigación de carácter descriptivo-exploratorio, se trabajará con técnicas de análisis y fuentes diversas tales como: entrevistas a las protagonistas (grupo coordinador y consultor) que impulsaron la creación de la Red IIGV, documentación interna y publicaciones emitidas por la misma, como también teorizaciones, normativas y legislaciones vigentes de carácter nacional e internacional relacionadas con la violencia de género.