Print Friendly and PDF



Resumen de ponencia
Memoria, afrodescendencia y colonialidad en República Dominicana

Grupo de Trabajo CLACSO: Afrodescendencia, racismo y resistencias en el Caribe

*Elissa Lister



La noción de memoria colectiva, así como el auge de los estudios de la memoria, han contribuido significativamente para cuestionar y confrontar los discursos históricos y culturales hegemónicos, muchas veces de carácter nacional y/o nacionalista, y promover el reconocimiento de los sectores subalternos, sus prácticas, logros y aportes en las distintas sociedades. Desde esta perspectiva, la memoria se instaura como un espacio propicio para la acción política, en tanto reivindicación del derecho de memoria, la incorporación de las autorrepresentaciones y el cuestionamiento al ejercicio de poder y control del campo simbólico.
En República Dominicana es ya conocido el racismo y antihaitianismo que caracteriza a su sociedad y que se ejerce también desde las instancias del Estado a través del sistema educativo, medios de comunicación, leyes y políticas. Conjuntamente con el afianzamiento de un régimen totalitario en el país, que implica la permanencia en el poder de un único partido por casi 20 años, la disolución de las instituciones y la no separación de poderes, la continua violación de derechos y el autoritarismo en múltiples manifestaciones, se ha ido consolidando un “fascismo cultural”, que reactualiza los principios de la colonialidad del poder y que alimenta, perpetúa y sirve de sustento a este régimen.
Se realiza una aproximación a las interrelaciones que se desarrollan en el caso dominicano entre producción de conocimiento, discursos, poder, políticas de la memoria y memorias colectivas para abordar sus repercusiones en los procesos de construcción de identidad, prácticas de representación y asuntos de ideología, tanto en el campo de lo simbólico y discursivo, como en las prácticas y dinámicas sociales cotidianas. Todos estos elementos del universo de lo cultural y lo político integran un circuito en el que se retroalimentan unos a otros y sirven de sustento a las narrativas que conforman los imaginarios y definen el universo de las relaciones de poder.
Se analizarán episodios dados a conocer en los medios de comunicación y ocurridos en los últimos cuatro años en que diferentes comunidades y colectivos emprenden acciones para reivindicar tradiciones e historias afrocaribeñas que son censuradas y reprimidas desde las instancias del Estado. Desde el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Educación, sistemáticamente, se aplican medidas para controlar y silenciar las memorias colectivas afrodescendientes que propugnan por una dominicanidad más abierta e incluyente, cuestionando la ideología y los discursos hegemónicos. Simultáneamente, estos hechos noticiosos dan cuenta del ejercicio de poder y “regulación” que se ejerce desde el Estado, principalmente en lo social, lo educativo y lo cultural, en defensa del proyecto nacionalista vigente en el país desde el periodo de la dictadura trujillista, pero que se reactualiza y adquiere hoy cierta particularidades a través del racismo institucional, el control y la censura. La represión y coerción a los actos culturales y de memoria asociados a lo afrocaribeño en República Dominicana se intensifican y se extienden a la par que aumenta la polarización de la sociedad, el antihaitianismo y el fascismo racista. Con esto se nos muestra que las diferentes colonialidades (del poder, del ser, del saber), si bien las diferenciamos para su análisis, se manifiestan y operan como conjunto.
Los sucesos estudiados remiten a casos de discriminaciones directas por fenotipo, criminalización y prohibición de grupos culturales, políticas culturales y educativas racistas, “extranjerización” de tradiciones dominicanas ancestrales, entre otros. El estudio de estos acontecimientos no deben verse de forma aislada o como toma de decisiones individuales y caprichosas. Su estudio, y es la propuesta, conlleva la problematización de la afrodescendencia desde una doble vertiente puesto que puede servir, por un lado, para propósitos de la decolonialidad desde ciertos sujetos y colectivos subalternos, que la asumen como resistencia, reivindicación y lucha por el cambio, y, por otro, como escenarios de la colonialidad, si se aborda desde lo hegemónico y el ejercicio de poder en la producción de sentidos sobre las realidades pasadas y presentes y el control simbólico que garantizan el status quo.




......................

* Lister
Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Universidad Nacional de Colombia - FCHE/UNAL. Medellín, Colombia