Resumen de ponencia
Política monetaria al servicio del capital financiero. El caso del control de la inflación en México 2007-2017
*Alejandro César López Bolaños
La financiarización más que un concepto novedoso que ejemplifique la importancia del sector financiero en la economía, es una expropiación financiera, porque el proceso implica la extracción de ganancias directamente de los ingresos de los trabajadores y de los recursos del Estado, pues los bancos comerciales se distancian cada vez más del capital industrial y comercial, mirando a los ingresos personales y a los activos del Estado como fuente de ganancias. En el proceso de financiarización, el gran capital se apropió del control de los bancos centrales y los dotó de autonomía para subordinar los instrumentos de política monetaria a los requerimientos de protección al capital predominantemente ficticio.
Pero esta afirmación no es sólo aplicable a los instrumentos política monetaria, en razón de ello la financiarización ha transformado al gasto público en garante de rentas financieras, y esto tiene múltiples expresiones: i) la expansión de la deuda pública externa e interna, asociadas a las necesidades de financiamiento del modelo neoliberal, y el consecuente predomino de altos costos financieros de dicha deuda dentro de la estructura del gasto público; ii) el gasto público asociado al capital privado, en especial, porque permite la expansión de la rentabilidad del capital financiero por medio de la titulización; iii) al gasto público asociado al manejo del tipo de cambio y la acumulación de reservas; y iv) la transformación del papel del gasto público en el proceso de acumulación en múltiples espacios de acción.
México es parte importante de esta contradicción que conlleva la acumulación capitalista de tipo financiero a nivel internacional. Ante la crisis, el país no realizó cambio alguno en su política económica de corte neoliberal y por el contrario, afianzó y profundizó este modelo eliminando los remanentes económicos del modelo de desarrollo estabilizador. El crecimiento económico se ha estancado, las desigualdades son cada vez más notorias en un contexto social señalado por la violencia y la corrupción que involucra a todos los niveles de los sectores público y privado, además de la presencia de un mercado laboral en donde seis de cada diez trabajadores lo hace en sectores informales.
Los instrumentos de la política monetaria son puestos a disposición del capital financiero, por ejemplo, el constante incremento de la deuda pública que se observa en una economía como la mexicana se debe a la necesidad de atraer capitales para mantener un cierto nivel de reservas internacionales, las cuales estabilizan el tipo de cambio y se utilizan como una herramienta adicional de control de precios, todo ello en beneficio de los rendimientos de los activos financieros, pues con inflación, los patrimonios de los inversionistas se reducen. La esterilización consiste en emitir deuda con el propósito de absorber la liquidez interna y así cumplir con el régimen de control de precios.
Los instrumentos de política monetaria permiten una mayor emisión de dinero para respaldar las deudas previas haciendo que la tenencia de valores gubernamentales sea apropiada mayoritariamente por foráneos para evitar brotes inflacionarios en la economía nacional, los cuales tienen incentivos para invertir con la protección que se ofrece a sus recursos con el uso de las reservas internacionales y de las líneas de crédito contingentes provenientes del Fondo Monetario Internacional, mismas que aportan dólares en caso de presentarse una fuga de capitales. Al cierre de 2017, más de la mitad de la tenencia de valores gubernamentales está en posesión de no residentes, otro elemento que aporta la caracterización de la deuda pública como externa y no como interna.
Los flujos de fondos no se utilizan de manera productiva y se procede a la acumulación de reservas con el objetivo de estabilizar el tipo de cambio y como mecanismo de financiamiento al mercado cambiario ante repentinas salidas de capital, una consecuencia más de abrir sin restricciones las cuentas financieras de la balanza de pagos al permitir que un alto porcentaje de las inversiones que ingresan a las economías periféricas sean destinadas a la adquisición de bonos, instrumentos de corto plazo, y la compra de empresas locales y reinversión de utilidades disfrazas de inversión directa.