Resumen de ponencia
Pedagogias Ancestrales: Educación para el renacer de identidades indigenas, pedagogias decoloniales y construcción del buen vivir.
*Cesar Augusto Sanchez Leon
La idea nació en una madrugada a finales de 2011, en medio de una sentada nocturna de reflexión a través de la coca y el tabaco. Poporo en mano pensaba sobre la forma de llevar a los procesos educativos comunitarios de carácter ambiental que realizaba en Bogotá, saberes, prácticas y metodologías basados en la educación propia de los pueblos originarios y ancestrales específicamente de la cultura muisca o chibcha. Así surgió esta idea, reconociendo de antemano que no era el único o primero que realizaba esta unión, pero si quien le daba forma para verle como enfoque pedagógico.
Es necesario reunir un conjunto de miradas sobre la educación, didácticas y metodologías para darle forma a una nueva propuesta educativa que he llamado Pedagogías Ancestrales, no como un nombre vacío, sino un proceso de educación que tiene una propuesta de humanidad que dé respuesta a las dificultades apremiantes de un ser humano desconectado de su universo interior, de su pasado directo y de la naturaleza.
Pedagogías Ancestrales es un concepto muy usado pero con un constructo no definido actualmente, por ello y en base a lo desarrollado durante estos años en espacios públicos, colegios, universidades deseo aportar a la conceptualización de estas palabras para darles sentidos pedagógicos y recobrarlo de capacidades para ser una propuesta pedagógica en el sentido de la construcción de territorio, recuperación de la memoria tradicional de los pueblos y la transformación de relaciones sociales de inequidad e injusticia.
Educación o instrucción.
Las pedagogía ancestrales en una conceptualización inicial, es una mirada de la educación que recoge el enfoque sistémico y metodológico de la educación popular y la cosmogonía originaria de los pueblos ancestrales de Latinoamérica, buscando alimentar los procesos organizativos indígenas en revitalización, que aunque criticados por la academia algunas veces con razones justificadas debido a las prácticas de algunos llamados líderes, no deja de ser una alternativa de vida de quienes realmente son herederos de una cultura que llamémosle muisca o de acuerdo con el orden tradicional que este en cualquier territorio, conoce la forma de ordenar – pensar- sentir su territorio.
Así mismo constituye una propuesta para asumir las prácticas de educación propia de manera sistémica y didáctica de los pueblos originarios al interior de sus procesos siendo además una forma de desarrollar sus procesos de reflexión, sensibilización y por qué no educativos al interior de la cultura mayoritaria es decir, casa adentro: «La construcción de un modelo educativo que permite pensar en un reencuentro con nosotros mismos, con lo que somos, y sobre todo con lo mucho que hemos dado y aportado para la construcción de cada una de las naciones donde nos tocó vivir» (García en Walsh, 2004: 342 ).
Necesitamos una educación ancestral para todos y todas –hacia afuera - que a la vez fortalezca los procesos de resurgimiento étnico en Colombia. No solo el enfoque oficial de la etnoeducación ni solo la mirada hacia adentro de la educación propia. En el marco de una crisis de civilización y crisis ambiental, es urgente retomar formas de vida ancestrales que permiten vivir en equilibrio con la naturaleza y todas las formas de vida, como nos señala Toledo y Barrera Bassols:
De todas las expresiones que emanan de una cultura, los conocimientos sobre la naturaleza conforman una dimensión especialmente notable, porque reflejan la acuciosidad y riqueza de observaciones sobre el entorno realizadas, mantenidas, trasmitidas y perfeccionadas a través de largos períodos de tiempo, sin las cuales la supervivencia de los grupos humanos no hubiera sido posible. Se trata de los saberes, transmitidos por vía oral de generación en generación y, en especial aquellos conocimientos imprescindibles y cruciales, por medio de los cuales la especie humana fue moldeando sus relaciones con la naturaleza.
Esta dimensión cognitiva, tan antigua como la especie misma, permitió a los seres humanos no solamente mantener una cierta relación de coexistencia con la naturaleza, sino de irla afinando o perfeccionando. El producto final de ese proceso de refinamiento a lo largo del tiempo se encuentra hoy en día en las mentes y en las manos de los hombres y mujeres que conforman los llamados pueblos tradicionales y en especial los pueblos indígenas. Éstos son, sin embargo, conocimientos amenazados.
Es así, que las Pedagogías Ancestrales como conjunto de herramientas pedagógicas sistematizadas ubica el empoderado de su propio cuerpo, en conocimiento de su pasado con capacidades de vivir bien en el planeta, es decir: una nueva ciudadanía ancestral constructora del Suma Kawsay, del Buen Vivir, que une la educación propia, la construcción social del territorio, el ecologismo de los pobres y la identidad indígena.
En este sentido busco formular la siguiente pregunta orientadora: ¿Es un aporte a la conceptualización de las pedagogías ancestrales la sistematización de la experiencia desarrollada por en territorios de la ciudad de Bogotá en el periodo 2011-2017? lo anterior se soporta en las siguientes preguntas:
¿Cómo comprender al campesino que aún en sus tradiciones mantiene formas de pensamiento y costumbres de los pueblos originarios?, ¿Es posible que la búsqueda de lo popular encuentre en lo indígena sus raíces más profundas?,¿Es posible una educación ambiental que recoja los saberes ancestrales para la construcción de la ciudadanía?